São Paulo a la vanguardia de la salud

São Paulo a la vanguardia de la salud

La medida, basada en la Ley Estatal 17.618/2023, amplió el acceso a medicamentos para más de 30 condiciones, como enfermedades neurodegenerativas, trastorno del espectro autista (TEA), dolores crónicos y epilepsias.

Publicado el 28/09/2025

La reciente decisión del Ayuntamiento de São Paulo de ampliar la oferta de medicamentos a base de cannabis en el Sistema Nacional de Salud (SUS) marca un paso importante y necesario hacia una política de salud pública más justa. La medida, basada en la Ley Estatal 17.618/2023, amplió el acceso a medicamentos para más de 30 condiciones, como enfermedades neurodegenerativas, trastorno del espectro autista (TEA), dolores crónicos y epilepsias.

La iniciativa paulista es un gesto hacia la ciencia, por delante de la ignorancia. Una decisión que reducirá la carga sobre el sistema judicial, permitiendo que el tratamiento se obtenga de forma más ágil en la red pública, con dignidad para los pacientes. Es el reconocimiento de que el acceso a una atención médica de calidad no puede ser un privilegio de unos pocos.

No está de más recordar que los frascos de aceite de CBD importados pueden costar más de 2.000 R$, haciendo inviable el tratamiento para la inmensa mayoría de los brasileños. Incluso con decisiones judiciales que garantizan el suministro gratuito, el proceso sigue siendo lento y burocrático, generando sufrimiento innecesario.

Al incluir medicamentos a base de cannabis en el SUS, São Paulo da voz y dignidad a los pacientes que podrán contar con un tratamiento sin depender de la vía judicial o del bolsillo. Un gesto que debería servir de ejemplo para otros estados. De hecho, este es uno de los objetivos de nuestro PL 5511/2023, que crea el Marco Regulatorio de la Cannabis Medicinal: hacer que el acceso a la salud sea una realidad para todos los brasileños que utilizan el Sistema Público de Salud.

El proyecto se encuentra actualmente en análisis en la Comisión de Agricultura y Reforma Agraria (CRA) del Senado, bajo la relatoría de la senadora Profesora Dorinha, y las discusiones sobre el texto han avanzado de forma prometedora.

Discutir el uso medicinal del Cannabis y el cultivo del cáñamo industrial en la CRA es también reconocer el enorme potencial agrícola de Brasil. Tenemos plena capacidad de producir, con calidad y escala, los insumos necesarios para la fabricación de medicamentos a base de la planta.

La propuesta atiende los anhelos de los pacientes y de los productores que desean invertir, generar empleo y dinamizar la economía nacional. Además del impacto directo en la salud de la población, nos encontramos ante una enorme oportunidad económica. Brasil tiene todas las condiciones para convertirse en líder en un mercado global que crece a pasos agigantados.

Un ejemplo de ello es el modelo de los Estados Unidos, donde 38 estados y territorios ya han regulado el uso medicinal del Cannabis. La producción de cáñamo industrial fue legalizada a nivel federal en 2018, aún durante el gobierno de Donald Trump. Solo en 2022, el mercado estadounidense movió 13,2 mil millones de dólares. Según informes del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), el mercado de cáñamo industrial continúa creciendo de manera significativa, alcanzando un valor de 291 millones de dólares, lo que representa un aumento del 18% con respecto a 2022. En 2024, esta actividad fue aún mayor, llegando a los 445 millones de dólares, un crecimiento del 40% con respecto al año anterior.

Estos números demuestran la solidez y el potencial económico del sector, reforzando la idea de que Brasil tiene la oportunidad de posicionarse como líder en este mercado global en expansión.

La sociedad brasileña ya ha madurado lo suficiente para este debate. Ahora, le corresponde al Parlamento y al gobierno dejar de lado las ideologías y avanzar en el tema de manera madura y responsable.

El desafío sigue siendo grande, pero el ejemplo de São Paulo mostró coraje y compromiso con la ciencia. Es lo que nos da esperanza en días mejores para quienes tienen dolor y saben cuánto puede aliviar ese sufrimiento esta planta.

Con una legislación moderna, basada en evidencias, bien regulada y segura, será posible transformar la vida de miles de personas y posicionar a Brasil a la vanguardia de la innovación en salud.

La ciudad de São Paulo ya ha dado el primer paso, mostrando que el dolor no puede esperar. Y la ciencia no puede ser ignorada.

 Biografía del Autor Mara Gabrilli
Mara Gabrilli

Mara Gabrilli es senadora de la República por el estado de São Paulo, representante de Brasil en el Comité de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y fundadora del Instituto Mara Gabrilli.