Argentina revoluciona mercado al legalizar cannabis para alimentación, cosméticos y salud
A través de un decreto presidencial, el país sudamericano establece reglas para la industria del cannabis, generando oportunidades de empleo e ingresos

Por redacción Sechat
El presidente de Argentina, Alberto Fernández, firmó un decreto histórico que regula la Ley 27.669, marcando un hito significativo en la legalización del cannabis en el país sudamericano. A partir de ahora, los argentinos están preparados para entrar en un nuevo capítulo económico, permitiendo la producción y el consumo de la planta en diversas formas, desde alimentos hasta cosméticos.
La legislación, sancionada en mayo de 2022, abrió el camino para la creación de una cadena de producción y comercialización local o para fines de exportación de la planta, sus semillas y sus derivados destinados al uso medicinal, investigación científica y uso industrial. La medida es señalada como un resultado de consenso legislativo, originado a partir de una iniciativa del Poder Ejecutivo Nacional, con el objetivo de atender las demandas de la sociedad en relación a los beneficios del cannabis para diferentes fines.

El gobierno argentino muestra optimismo respecto a los resultados económicos de esta nueva industria, estimando la creación de aproximadamente 10.000 empleos en los primeros años. Este número se basa únicamente en la demanda de productos medicinales derivados de la planta, destinados a cerca de seis millones de usuarios potenciales. Además, el gobierno se compromete a priorizar pequeñas y medianas empresas, cooperativas y economías regionales.
Uno de los aspectos más notables del nuevo marco regulatorio es la definición de límites para la presencia de tetrahidrocannabinol (THC) en las plantas de cannabis. La legislación considera "cannabis psicoactivo" aquellas plantas que posean más de 1% de THC en su composición química. Esto abre espacio para la fabricación legal de productos a base de esta sustancia, siempre que estén dentro de los límites establecidos.
La Agencia Reguladora del Cannabis (ARICCAME) desempeñará un papel fundamental en la emisión de licencias para la producción, cultivo, procesamiento, transporte y distribución de cannabis y sus derivados. La idea es unificar procesos y procedimientos administrativos a través de una ventanilla única, simplificando el acceso y la divulgación de información relacionada con la industria.
El nuevo reglamento también prioriza la igualdad de género y la inclusión. Empresas con participación mayoritaria o total de capital nacional, así como aquellas con liderazgo femenino o representación de personas trans, recibirán prioridad en la concesión de licencias y autorizaciones.
El presidente de la cámara empresarial de cannabis de Argencann, Pablo Fazio, celebró en una nota el retraso en la llegada del decreto, enfatizando que la regulación es un paso decisivo para el crecimiento de la industria en el país. Fazio resaltó la importancia de avanzar en la determinación de usos específicos y en la autorización para la comercialización de productos derivados de la planta en diversos sectores, como alimentos, cosméticos, suplementos y productos veterinarios.

“Con la regulación finalmente en vigor, Argentina está posicionada para convertirse en un líder en la producción y comercialización de cannabis en América Latina, promoviendo una industria dinámica e innovadora que beneficia tanto a los sectores público como privado, así como a la sociedad en general”, concluye Fazio.
