Artículo: El teatro de la regulación
Publicado en 04/07/2019

Foto: Cris Freitas
La Tragedia del Consejo Federal de Medicina y el oscurantismo científico en el siglo 21
Después de dos largos días en el foro sobre marihuana medicinal del Consejo Federal de Medicina, sumado a mis 5 años de militancia, al convivir con científicos, políticos, activistas y pacientes, después de estar presente en innumerables espacios de disputas, confirmé lo que ya sospechaba: la resistencia a la regulación del uso medicinal del cannabis es un gran teatro.
En el teatro, la tragedia es una forma dramática solemne, cuyo fin es excitar el terror o la piedad, basada en el recorrido y el destino del protagonista o héroe, que termina, casi siempre, envuelto en un acontecimiento funesto.
¡Cualquier similitud no es mera coincidencia!
En 2014, cuando escuchaba esas mismas palabras de resistencia que escuché ayer en el evento del Consejo Federal de Medicina, me sentía confundida y desorganizada emocionalmente, porque para mí siempre fue muy claro que ya era hora de regular la cannabis medicinal, pero ahora veo que siempre ha sido un juego de cartas marcadas. Pero lo que aún me entristece es este teatro de hipocresía y falta de valentía de algunas personas, para asumir públicamente, en voz alta, que sí están a favor del uso medicinal de la cannabis. Muchos se esconden detrás de un "personaje", diciendo que solo creen en las moléculas aisladas del CBD, que son imprescindibles los ensayos clínicos para la prueba de seguridad y eficacia de la cannabis. Pero después de que terminan el teatro y bajan del escenario, nos saludan y nos dan la razón en todas nuestras afirmaciones, que son totalmente contrarias a las suyas.
¡Sí, en este teatro existe el "NOSOTROS y ELLOS"!
Ellos en el escenario del poder - políticos prohibicionistas - y nosotros - pacientes - en la platea. ¡Una pena! El detalle es que durante la representación algunos incluso se enojan con nuestras palabras y posiciones. Tal vez no sepamos jugar bien y estemos insistiendo en traer la realidad. En este teatro, la intervención de la prohibición cerró el foro. Obvio, el guion de la obra era de ellos. Para finalizar, el ponente trajo una conocida parábola: "Los sabios ciegos y el elefante", en la que los sabios ciegos son colocados frente a un elefante para decir con qué se parece el animal gigante. Cada uno afirma su verdad absoluta, pero todos estaban equivocados y la conclusión es trágica, como en una buena obra de teatro.
Comenzó la presentación, diciendo que la marihuana podría ser buena o mala, dependiendo del ángulo desde el que se mire. Hasta creo que iba bien. Luego puso la parábola de los ciegos, diciendo verdades absolutas, pero equivocadas. Por unos minutos me ilusioné, pensando que él estaría incluido como uno de esos ciegos. ¡Gran error! ¡Él ve! ¡Y yo soy el ciego! ¡Qué prepotencia...
El ponente continúa adaptando la parábola, para explicar su verdad absoluta, la de que la marihuana será legalizada por el interés financiero de George Soros o por el interés político de Fernando Henrique Cardoso y del exsenador Cristovam Buarque. Una especie de gran lobby de interés social de los marihuaneros y de un "pequeño" grupo de madres de niños con epilepsia. Y esas madres tratadas como una masa de maniobra de todos los medios. ¡Así de simple!
El escenario es un lugar estratégico para marcar posiciones políticas, sobre todo cuando se está en el poder. Nosotros, los pacientes de la platea, intentamos traer algo de realidad, pero ni siquiera tuvimos tiempo para hacer una buena oposición.
¡Pero traigo aquí mi impresión!
La realidad es que mientras este teatro retrasa la regulación, nosotros, los pacientes y familiares de pacientes, estamos totalmente vulnerables sin saber a quién recurrir, en medio de tanta burocracia, para importar los medicamentos carísimos. Sin contar la falta de médicos que entiendan del tema. Muchos tienen miedo de recetar, porque el CFM solo lo permite a 3 especialidades, psiquiatría, neurología y neurocirugía.
A diferencia de lo que dijo el ponente en el evento del Consejo Federal de Medicina, todos los avances ocurridos en los últimos 5 años en la agenda medicinal en Brasil no tienen nada que ver con el expresidente, George Soros o cualquier otro capitalista, sino con familias desesperadas que ya no tenían alternativas y utilizaban la cannabis en sus hijos, solas, sin acompañamiento médico, sin saber la dosis, solo con la creencia de que los hijos tendrían una mejor calidad de vida. ¡Y funcionó! Es decir, las madres hicieron un trabajo que la ciencia no quiso o no pudo hacer.
Cuando comenzamos a usar medicinalmente, no había ningún médico en Brasil que se arriesgara a dar una opinión sobre la dosis. La dosis entre nosotros era un granito de arroz. No sabíamos los efectos secundarios, la interacción medicamentosa, no sabíamos nada, solo que otros niños ya lo usaban y el medicamento funcionaba. Y eso era suficiente.
Esta realidad fue descubierta por los medios, primero gracias al trabajo de un periodista llamado Tarso Araújo, que estaba haciendo un reportaje para la súper interesante, y luego con el documental Ilegal, que fue un punto de inflexión. Este tema llegó al programa de TV Globo Fantástico, conquistó a Brasil y aquí estamos.
Es cierto que un tema polémico, como madres dando marihuana a niños, es fácil de destacar en los medios. ¡Suerte la nuestra, porque así el tema creció y sigue creciendo, aquí y en todo el mundo!
Los resultados son innegables y nosotros no tenemos el tiempo de la ciencia, pero si la ciencia quiere confirmar lo que estamos diciendo, ¡será bienvenida, por supuesto! ¡Es todo lo que queremos!
Es cierto que hoy el capital está de ojo en todo esto. Es cierto que hay un mercado multimillonario naciendo alrededor y seguramente la legalización vendrá por ahí. No sé si eso es bueno o malo, pero en los mitos y cuentos de hadas e incluso en los libros sagrados es común la narrativa del más débil vencer al más fuerte. Es solo cuestión de tiempo.
Nosotros, los pacientes, estamos en la barricada, ¡porque la lucha por la conciencia y la claridad es para siempre!
Margarete Santos de Brito es abogada y fundadora de Apepi, Asociación de Apoyo a la Investigación y Pacientes de Cannabis Medicinal. Es activista de la causa y madre de Sofia, paciente que usa el cannabidiol para tratar la epilepsia.FacebookTwitterWhatsAppLinkedIn


