Cannabis en Marruecos: ¿por qué están revocando licencias?
Descubra por qué el cannabis en Marruecos perdió 1.490 autorizaciones en 2026 y qué revela la medida sobre las normas del mercado legal.

El cannabis en Marruecos está bajo una fiscalización más rigurosa. Durante la campaña agrícola de 2026, la Agencia Nacional de Reglamentación de las Actividades Relativas al Cannabis (ANRAC) revocó 1.490 autorizaciones relacionadas con el sector por incumplimiento de procedimientos regulatorios. La medida tiene lugar mientras el país amplía la producción legal destinada a fines medicinales, farmacéuticos e industriales.
Según informaciones publicadas por la revista española Cáñamo, basándose en datos difundidos por medios marroquíes, cerca de 1.300 autorizaciones retiradas estaban relacionadas con el cultivo, mientras que aproximadamente 190 correspondían a otras actividades, como la importación de semillas, transformación, comercialización, exportación y transporte.
La cifra se refiere a autorizaciones de cannabis en Marruecos, y no necesariamente a agricultores o empresas distintos. La distinción es importante para comprender el alcance de la medida y los desafíos de un mercado en transformación.
Cannabis en Marruecos: ¿por qué se revocaron las licencias?
La retirada de las autorizaciones y licencias de cannabis en Marruecos está relacionada con el incumplimiento de procedimientos regulatorios. La ANRAC es la encargada de conceder, renovar y revocar permisos, además de fiscalizar las áreas de cultivo y las unidades de transformación.
La medida forma parte de un movimiento de mayor control administrativo sobre la cadena productiva. En abril de 2026, el director general de la agencia, Mohamed El Guerrouj, informó de que se realizaron 7.526 inspecciones a lo largo de 2025. En dicho periodo, se habían revocado 111 autorizaciones, mientras que se abrieron expedientes que afectaban a más de 1.400 permisos.
Los datos anteriores, no obstante, no permiten afirmar que esos expedientes correspondan directamente a las autorizaciones retiradas en 2026.
La legislación marroquí prevé nueve actividades relacionadas con el cannabis y restringe la producción legal a finalidades médicas, farmacéuticas e industriales. Por tanto, la existencia de licencias no significa una liberación irrestricta del cultivo o del consumo.
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Cannabis medicinal en Marruecos: ¿cómo funciona el mercado legal?
Históricamente asociado al cultivo tradicional de cannabis en la región del Rif, en el norte del país, Marruecos viene estructurando una cadena reglamentada para las actividades vinculadas a la planta.
El cultivo autorizado está concentrado en las provincias de Alhucemas, Chauen y Taunat. En este modelo, las actividades dependen de autorizaciones específicas y del cumplimiento de las exigencias establecidas por las autoridades.
El objetivo es organizar la producción, el procesamiento y la comercialización dentro de una estructura formal, con mayor trazabilidad y control sobre las operaciones.
Este proceso, no obstante, exige que los participantes del sector cumplan con las normas administrativas. La revocación de permisos demuestra que la entrada en el mercado legal no pone fin a los retos: mantener la autorización también depende del cumplimiento de los requisitos.
La producción de cannabis crece durante la fiscalización
A pesar de las revocaciones, la producción reglamentada sigue avanzando. De acuerdo con Cáñamo, hasta mediados de octubre de 2026 ya se habían cosechado aproximadamente 1.100 hectáreas de cannabis de la variedad local Beldia, lo que equivale a cerca del 60 % de la superficie destinada a esta variedad en las tres provincias autorizadas.
En Taunat, la cosecha había alcanzado el 92 % de la superficie prevista. Por su parte, las variedades importadas comenzaron a cosecharse en octubre, con trabajos programados para continuar hasta diciembre.
Este avance sigue a una notable expansión de la producción legal. En 2024, Marruecos registró 4.082,4 toneladas, un volumen 14 veces superior al observado en el periodo anterior, según datos citados por la publicación española.
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¿Qué supone la revocación para el futuro del cannabis?
El caso marroquí pone de manifiesto una de las cuestiones centrales para los mercados regulados: ampliar la producción y, al mismo tiempo, asegurar que las actividades se desarrollen dentro de las reglas establecidas.
La fiscalización puede actuar como una herramienta de control de calidad, trazabilidad y conformidad, pero sus efectos concretos dependen de la aplicación de las normativas y de las condiciones ofrecidas a los participantes de la cadena productiva.
Hasta la fecha, las informaciones divulgadas no detallan de forma individual los motivos de cada revocación ni permiten calibrar el impacto económico de la decisión sobre productores y empresas.
El episodio demuestra que la expansión del mercado legal no depende únicamente de nuevas licencias o del crecimiento de las cosechas. Exige también transparencia regulatoria, cumplimiento de las normas y mecanismos capaces de sostener una cadena productiva formalizada.
