Cannabis veterinaria: enfermedades en animales que pueden ser tratadas con la planta
Un especialista explica cómo el uso de CBD y THC puede ayudar en el tratamiento de enfermedades inflamatorias, gastrointestinales, autoinmunes y conductuales en perros y gatos.
Publicado en 10/09/2025

Imagen ilustrativa: Canva Pro
El uso de cannabis medicinal en la medicina veterinaria está ganando terreno en Brasil y en el mundo. Según la veterinaria Carolina Mariga, la planta puede ser una importante aliada en el tratamiento de diversas enfermedades que afectan a perros y gatos, ofreciendo beneficios antiinflamatorios, analgésicos, inmunomoduladores y conductuales.
Entre los principales casos en los que se puede indicar el uso de cannabis están las enfermedades inflamatorias, como la dermatitis atópica y otras condiciones de base inflamatoria, en las que el CBD actúa como un potente antiinflamatorio. En animales con problemas gastrointestinales, el cannabinoide ayuda a regular el apetito, controlar náuseas, vómitos y diarreas persistentes. El THC también juega un papel importante, especialmente en casos de inapetencia.
Otro aspecto destacado es el uso en osteoartritis (OA), una condición degenerativa que causa dolor inflamatorio, nociceptivo y neuropático, perjudicando la locomoción de los animales. El CBD actúa con efecto antioxidante y analgésico, mientras que el THC ayuda en la modulación del dolor.
La cannabis también ha demostrado ser eficaz en problemas conductuales, yendo más allá de la ansiedad, y en enfermedades autoinmunes, gracias al potencial inmunomodulador del CBD. En el caso específico de los gatos, hay buenos resultados en el manejo de enfermedades urinarias, como las cistitis idiopáticas asociadas al estrés, con mejora del comportamiento y reducción de la recurrencia.
En la gingivoestomatitis felina, condición frecuentemente ligada a infecciones como FIV y FeLV, los cannabinoides ayudan en el control del dolor y la inflamación, además de estimular el apetito — un factor crítico, ya que la pérdida de alimento en gatos puede ser una emergencia clínica.
Otro campo prometedor es el tratamiento de heridas en general, ya que los cannabinoides reducen el dolor, la picazón, el autotrauma y aceleran la cicatrización.

Para Carollina Mariga, la cannabis abre nuevas perspectivas en la medicina veterinaria:
“Estamos hablando de una terapia que puede mejorar la calidad de vida de los animales en diferentes frentes, desde el manejo del dolor hasta la regulación del sistema inmunológico y conductual.”

