China entra en la industria del cannabis
Dos regiones rurales de China ya están liderando el inicio del cultivo de cannabis para producir cannabidiol, aunque el cannabidiol no ha sido autorizado para consumo en China, un país con una política de fiscalización de drogas de las más estrictas del mundo.
La legalización del THC no tiene ninguna posibilidad de ocurrir en China, según un informe reciente del respetado periódico The New York Times. Pero la disminución del estigma de la planta en América del Norte está generando un mercado global de medicamentos, especialmente el cannabidiol, y las empresas de China están corriendo para participar en él.
El informe del Times visitó una parte de la zona rural de la provincia de Yunnan, donde una empresa ya cultiva más de 1.600 acres de cáñamo, la variedad de cannabis que también se utiliza para hacer cuerda, papel y tejidos. Un trabajo realizado por una fábrica que abrió hace dos años.
La República Popular de China, después de su fundación en 1949, adoptó una postura dura sobre las drogas ilegales, y el cultivo y uso de marihuana siguen siendo estrictamente prohibidos hasta el día de hoy, con los traficantes enfrentando la pena de muerte en casos extremos.
Después de firmar el Convenio de las Naciones Unidas sobre Sustancias Sicotrópicas en 1985, China fue aún más lejos. Prohibió todo el cultivo de cáñamo, que durante mucho tiempo se cultivó en Yunnan, una provincia montañosa que limita con Myanmar, Laos y Vietnam y que se encuentra entre las más pobres de China.
Los agricultores producían cáñamo para fabricar textiles, y China lo prohibió, a pesar de tener solo trazas de tetrahidrocannabinol, o THC. China solo cedió en cuanto al cáñamo industrial en 2010, permitiendo que Yunnan reanudara la producción.
En febrero de 2019, la provincia otorgó una licencia para la instalación de tres empresas que quieren explorar este negocio y también el cannabis medicinal. Aunque los beneficios para la salud del cannabidiol requieren más investigaciones, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos aprobó el año pasado su primer uso como medicamento para tratar dos formas raras y graves de epilepsia. Se están estudiando otros posibles usos.
China permite la venta de semillas de cáñamo y aceite de cáñamo, y el uso de CBD en cosméticos, pero aún no ha aprobado el cannabidiol para su uso en alimentos y medicamentos.
Fuente: The New York Times