Colombia puede tener un cambio histórico en la Política de Drogas
Las autoridades discuten la posible autorización de producción de Coca y Amapola para fines medicinales e industriales
Publicado en 21/12/2023

Por Leandro Maia
En un cambio en la política de drogas colombiana, el presidente Gustavo Petro está explorando la viabilidad de autorizar la producción y comercialización de coca y amapola para fines médicos, científicos e industriales. El esbozo de un decreto, divulgado este martes (19), delinea una propuesta ambiciosa que podría transformar radicalmente el escenario actual.
El documento en cuestión busca regular aspectos cruciales, desde la autorización y posesión de semillas hasta licencias de cultivo y el uso de plantaciones no licenciadas exclusivamente para fines específicos, alejándose del estigma asociado históricamente a estas plantas debido a su papel en el narcotráfico, violencia y conflicto armado.
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El presidente Petro, en su intento de promover la transición de economías ilícitas a lícitas y desmantelar organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico, anunció una investigación en curso. Esta busca identificar las propiedades, potencialidades y finalidades de las plantas de amapola, cannabis y coca, ofreciendo un enfoque más holístico y orientado hacia el futuro.
Colombia, desde hace décadas uno de los mayores productores mundiales de cocaína, enfrenta un conflicto armado interno alimentado por la cocaína desde hace casi seis décadas. La propuesta de Petro, sin embargo, no está exenta de críticas. Parlamentarios de la oposición, como el senador David Luna del partido Cambio Radical, han expresado preocupaciones en redes sociales, argumentando que el decreto propuesto violaría directamente la Constitución y podría, inadvertidamente, legalizar estructuras criminales involucradas en el narcotráfico.
Actualmente, la legislación colombiana permite la cosecha y posesión de cantidades limitadas para uso personal, además de la producción y exportación de cannabis medicinal. Sin embargo, la complejidad de la regulación ha sido un obstáculo para el crecimiento de esta industria en el país.
La propuesta de Petro señala un cambio significativo en el enfoque del país hacia el uso de estas plantas, buscando no solo romper con la producción de drogas, sino también una transición hacia actividades lícitas. Sin embargo, el proceso enfrentará desafíos considerables, reflejando las divergencias dentro del escenario político colombiano. El destino de esta propuesta innovadora permanece incierto, mientras el país observa atentamente los desarrollos que pueden moldear su futuro en la política de drogas.


