Con legislación flexible para el Cannabis medicinal, Perú atrae negocios internacionales
Khiron, Canopy Growth y Ramm Pharma anunciaron el registro de nuevos productos en julio
Valéria França
Perú se está convirtiendo en un fuerte hub de negocios del Cannabis medicinal. Desde febrero de 2019, cuando aprobó una nueva regulación, que es más flexible que la brasileña, el país ha estado atrayendo el interés de empresas internacionales. Solo en este mes de julio se aprobaron tres licencias de empresas internacionales.
La canadiense Khiron anunció operaciones en el país el pasado jueves (23). La empresa tiene la autorización para importar el aceite de CBD (cannabidiol) de espectro completo, que produce en Colombia. Para la comercialización, Khiron cerró una asociación con la farmacia Universal, con puntos de venta en las principales ciudades del país.
Otro destacado de julio fue la uruguaya Ramm Pharma Corp. La empresa logró el registro del Epifactram –cannabidiol puro para el tratamiento de la epilepsia. El medicamento será distribuido por la socia regional CannFarm.
La canadiense Canopy Growth también presentó novedades. La empresa global obtuvo el registro sanitario del Yellow Oil (20 mg/ml). En español, aceite amarillo, color que representa el CBD, en la paleta cromática de Canopy para cada cannabinoide.
Se trata del primer producto de la canadiense en el mercado peruano– a pesar de que aún no está en el comercio. La empresa espera otros dos registros, el del Spectrum Blue (con cantidades equilibradas de CBD y THC) y el del Spectrum Red (predominantemente THC).
Otros movimientos
También hay muchas empresas que se preparan para cumplir con los requisitos de la Anvisa (Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria) en Brasil, pero en paralelo apuestan por el registro peruano. Quizás logren más rápido allí que aquí.
Es el caso de VerdeMed, empresa canadiense enfocada en el mercado de América Latina. Según el director del área, Fábio Lampugnani, la empresa presentó la solicitud de registro de dos productos, un spray bucal, CBD y THC en las mismas proporciones, para la esclerosis múltiple. El otro es un aceite de CBD aislado (100mg/ml) para el tratamiento de la epilepsia refractaria infantil.
“Presentamos la solicitud de producto natural para uso en salud. No es una categoría de fármaco”, dice Lampugnani. En Brasil, todo producto de Cannabis debe encuadrarse como fármaco y seguir las reglas exigidas para cualquier tipo de medicamento.
De acuerdo con la legislación peruana, las empresas pueden presentar solicitudes en dos categorías, la de fármaco y la de natural para uso en salud, que tienen reglas diferentes. “En el caso de producto natural, se presenta un dosier simplificado en comparación con el fármaco”, explica Lampugnani. Por lo tanto, el registro suele ser más rápido que el de un medicamento.
“La legislación peruana tiene varias ventajas, que sumadas están estimulando los negocios”, dice Andre Vazquez Vargas, CEO de CannFarm. “Otra ventaja es que las ventas están a cargo de las farmacias regulares y de manipulación. No existe la necesidad de tener dispensarios, como en EE. UU.” La regulación no limita la cantidad de THC y CBD. Los médicos no tienen restricciones en cuanto a la especialidad para prescribir.
Apoyo del gobierno
El gobierno peruano apoya e incentiva el Cannabis medicinal. En enero, la estadounidense Anden Naturals ganó la licitación abierta por el gobierno peruano para la compra de 10 litros de aceite de CBD medicinal.
Venció a dos fuertes competidores del mercado internacional, Pharmacielo y Aurora. Durante tres meses, el producto estuvo a la venta en la farmacia del gobierno. Pero el stock ya se ha agotado, según fuentes locales. El país emitió 17 licencias de importación. Tres farmacias tienen la autorización de comercialización, aunque ninguna tiene productos a la venta aún.