Ciencia y Tecnología

CREMESP publica orientación sobre el Cannabis medicinal

El CREMESP publica un análisis técnico sobre Cannabis medicinal para orientar a los médicos con base en evidencias. ¡Accede y consulta las directrices para tu práctica!

CREMESP publica orientación sobre el Cannabis medicinal
El material detalla desde la actuación del Sistema Endocanabinoide hasta la diferenciación clara entre THC y CBD, apoyando al médico en la toma de decisiones basadas en evidencias y sin tabúes.

El CREMESP (Consejo Regional de Medicina del Estado de São Paulo) ha hecho público un material de orientación técnica centrado en el uso terapéutico de la Cannabis y de sus derivados activos. La iniciativa surge en un momento decisivo para la medicina brasileña, caracterizado por la expansión continua de las prescripciones y la búsqueda de pautas claras por parte de los profesionales de la salud. 

La manifestación del CREMESP establece directrices explicativas que conectan la ciencia de los cannabinoides a la práctica clínica y al respeto de los preceptos éticos y regulatorios del país.

La publicación del CREMESP puede despertar el interés de la comunidad médica. En un escenario histórico en el que el uso medicinal de la planta era frecuentemente acompañado por ruidos de comunicación, incertidumbres jurídicas y escasez de módulos de formación continua en las facultades de medicina, la actuación directa del consejo paulista confiere densidad técnica y respaldo a la actuación de los prescriptores.

 

Brasil sigue la tendencia de adherencia a la terapia canabinoide

 

Hoy, en Brasil, hay alrededor de 60 mil médicos prescriptores de productos derivados de la planta, como señala el informe de Close-UP presentado en el CBCM 2026. De este total, alrededor del 15% de los profesionales prescriben con regularidad, ya que muchos profesionales renuncian a la terapia con cannabinoides por falta de conocimiento técnico y práctica clínica para prescribir con seguridad. Por otro lado, el interés de los pacientes crece cada vez más, el país camina hacia 1 millón (datos de Kaya Mind) de personas que ya han adoptado el tratamiento con cannabis medicinal para tratar diversas enfermedades. Un escenario que apunta a la necesidad de más profesionales preparados para atender la creciente demanda en busca de esta alternativa terapéutica.  

 

Aspectos Botánicos, Históricos y la Dinámica de los Fitoquímicos, según el CREMESP 

El documento divulgado por el CREMESP detalla que la Cannabis sativa posee una compleja composición fitoquímica que comprende decenas de compuestos activos, de los cuales al menos 61 han sido ampliamente catalogados por la literatura científica como fitocanabinoides. Además, el informe establece distinciones entre las líneas botánicas —como la Cannabis sativa y la Cannabis indica—, resaltando cómo la variabilidad genómica y los factores ambientales influyen directamente en la concentración de principios activos en la planta.

Variables como el tipo de semilla, el perfil del suelo, las condiciones climáticas, la exposición a la radiación luminosa y al aire alteran significativamente la proporción de fitocanabinoides sintetizados en las inflorescencias, partes que concentran las mayores densidades de resina glandular, en comparación con tallos, troncos y semillas. El documento resalta que, mientras el producto clandestino de la calle presenta niveles inciertos de Tetra-hidrocanabinol (THC) —generalmente variando entre 1% y 5%—, la producción para fines farmacéuticos exige una estandarización rigurosa, ausencia de contaminantes y control absoluto de la dosificación.

Históricamente, la planta tiene registros de uso medicinal y textil que se remontan a 2723 a.C. en China, pasando por la catalogación formal por Carl Linnaeus en 1753 y su difusión por Europa en el siglo XVIII y por las Américas en el siglo XIX. En Brasil, aunque introducida a finales del siglo XVIII con un enfoque en la explotación de fibras vegetales, fue en la segunda mitad del siglo XX —con el aislamiento del THC en 1964— que la investigación farmacológica moderna ganó un impulso definitivo.

 

Fundamentación Neurobiológica: El Sistema Endocanabinoide

Uno de los pilares centrales del documento técnico presentado al cuerpo médico reside en la explicación del Sistema Endocanabinoide (SEC), una red neuromoduladora fundamental involucrada en el mantenimiento de la homeostasis corporal. El material categoriza las sustancias que interactúan con este sistema en tres orígenes bien definidos: los fitocanabinoides (de origen vegetal), los endocanabinoides (compuestos lipídicos sintetizados por el propio organismo, como la Anandamida) y los cannabinoides sintéticos desarrollados en laboratorio.

El detallamiento científico expone la distribución y la mecánica de los dos principales receptores acoplados a la proteína G identificados en el organismo humano:

  • Receptores CB1: Predominan en el Sistema Nervioso Central (SNC). Se encuentran altamente concentrados en el Corteza (funciones cognitivas), Hipocampo (consolidación de la memoria), Hipotálamo (modulación del apetito), Amígdala (procesamiento de emociones y ansiedad), Ganglios de la Base y Cerebelo (coordinación motora), además del Tronco Cerebral y del Núcleo Accumbens (circuito de recompensa).

  • Receptores CB2: Presentan distribución predominantemente periférica, estando localizados sobre todo en las células y tejidos del sistema inmunológico, desempeñando un papel crucial en la regulación de procesos inflamatorios e inmunomoduladores.

     

Diferenciación Farmacológica: THC versus Cannabidiol (CBD)

El material divulgado enfatiza que la diferenciación entre los componentes de la planta es crucial para la toma de decisiones clínicas conscientes. El documento contrapone los perfiles farmacológicos de los dos cannabinoides más estudiados: el Tetra-hidrocanabinol ($\Delta^9$-THC) y el Cannabidiol (CBD).

El $\Delta^9$-THC es el responsable primario de las propiedades psicotrópicas y eufóricas de la planta, actuando a través del aumento de la liberación presináptica de dopamina en la corteza prefrontal medial. Sin embargo, desde el punto de vista terapéutico, el THC demuestra eficacia consolidada como orexígeno (estimulante del apetito en cuadros de caquexia o en pacientes con VIH/SIDA y cáncer), antiemético (atenuando náuseas y vómitos refractarios derivados de la quimioterapia) y analgésico de acción central. La orientación alerta sobre sus posibles efectos adversos, que incluyen alteración transitoria de la memoria reciente, sedación, taquicardia, sequedad en la mucosa oral y el riesgo de inducción de psicosis tóxicas en individuos genéticamente vulnerables.

 

Entiende el uso del CBD

 

Por otro lado, el Cannabidiol (CBD) destaca por ser un compuesto no psicoactivo, representando hasta el 40% de los extractos vegetales estandarizados. El CBD actúa como un antagonista competitivo o modulador del THC, atenuando la euforia y los eventuales efectos ansiógenos de este último. Las investigaciones destacadas por el consejo apuntan a un amplio espectro terapéutico del CBD, que incluye propiedades anticonvulsivantes (en síndromes epilépticos graves), ansiolíticas, neuroprotectoras, antipsicóticas e inmunosupresoras.

En el ámbito de la inflamación, el informe evidencia el mecanismo de acción del CBD en la lucha contra enfermedades osteoarticulares y autoinmunes: la molécula es capaz de inhibir el factor de transcripción nuclear $NF-\kappa B$, bloqueando la transcripción de citoquinas proinflamatorias por las células macrófagas y reduciendo sustancialmente la respuesta inflamatoria tisular.

 

Aplicaciones Clínicas y Fármacos Registrados en Brasil

Para fundamentar la práctica prescriptiva cotidiana, la publicación enumera los principales fármacos y formulaciones farmacéuticas con regulación internacional y nacional. Se da énfasis a la transición del uso in natura al uso de extractos purificados o moléculas estandarizadas registradas ante los órganos reguladores.

Entre los medicamentos citados como referencias de mercado y de ensayos clínicos, figuran el Marinol® (Dronabinol) y el Cesamet® (Nabilona), utilizados globalmente como antieméticos y estimulantes del apetito. En Brasil, el destaque regulatorio se dirige al Mevatyl® (conocido internacionalmente como Sativex®), el primer producto a base de Cannabis en obtener registro formal por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa).

 

Cada pulverización del Mevatyl® entrega una proporción equilibrada que contiene 2,7 mg de $\Delta^9$-THC y 2,5 mg de Cannabidiol (CBD), siendo indicado prioritariamente para el alivio de la rigidez muscular moderada a grave y del dolor neuropático asociados a la Esclerosis Múltiple. El documento alerta, sin embargo, sobre las contraindicaciones y precauciones esenciales descritas en el prospecto: la necesidad de cautela rigurosa en pacientes con antecedentes personales o familiares de trastornos psiquiátricos (como esquizofrenia) y la exigencia de evaluación detallada de la función renal, hepática y cardiovascular antes del inicio de la terapia.

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