El cannabidiol sintético es "pura bucha" | Todo Sobre Cannabis
Publicado en 08/06/2026
El portal Sechat publica este martes (27) otro artículo en colaboración con el blog Todo Sobre Cannabis, un espacio que propone “contenido de calidad sobre todo lo relevante en el universo del cannabis y los cannabinoides”. El siguiente texto está firmado por el psiquiatra Wilson Lessa, profesor de la Universidad Federal de Roraima, prescriptor de Cannabis desde hace casi 3 años, director científico de la Sociedad Brasileña de Estudios del Cannabis (SBEC). Miembro de la Society of Cannabis Clinicians (SCC) y de la International Cannabinoid Research Society (ICRS). Wilson Lessa también es columnista de Sechat
Si es tan fácil producir cannabidiol sintético, ¿por qué países como Israel insisten en cultivar Cannabis ? ¿Por qué el esfuerzo en buscar cepas diferentes de plantas, con perfiles de fitocannabinoides, terpenos y flavonoides en combinaciones únicas? Y vale la pena recordar que el uso social/recreativo de la marihuana está prohibido (aunque se despenalice el uso personal) en suelo israelí.
Intentemos responder con ciencia. ¿Qué tal?
En 2015, investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén (Gallily et al. 2015), demostraron en roedores que el cannabidiol (CBD) ha demostrado ser un potente antiinflamatorio y ansiolítico, sin ejercer un efecto psicotrópico. Sin embargo, cuando el CBD fue purificado (cercano al 100%), se observó una dosis-respuesta en U invertido (efecto bifásico), es decir, el aumento de dosis provoca una regresión del efecto observado, lo que limita su uso clínico. Para más detalles, vea este post explicativo.
Por otro lado, cuando utilizaron un aceite completo proveniente de un clon específico de Cannabis, hubo una clara correlación entre los efectos antiinflamatorios y anti-nociceptivos, entre la dosis y la respuesta, con un aumento de la respuesta clínica con el aumento de la dosificación, lo que hace que este extracto sea ideal para usos clínicos. Es decir, en el CBD proveniente de la planta hubo un aumento proporcional entre dosis y efecto, que es todo lo que se espera de un medicamento!
Ya en 1998, el Profesor Raphael Mechoulam y Shimon Ben-Shabat postularon que nuestro sistema endocannabinoide demostró tener un efecto séquito, en el cual una variedad de metabolitos “inactivos” y moléculas relacionadas aumentaban marcadamente la actividad de los cannabinoides endógenos primarios, la Anandamida y el 2-AG (Ben-Shabat et al., 1998). También suponen que esto ayuda a explicar cómo las drogas botánicas son a menudo más eficientes que los compuestos aislados (Mechoulam y Ben-Shabat, 1999).
