Vida diaria

El cannabis en Argentina suma un laboratorio público en Mendoza

El cannabis en Argentina avanza en el control de calidad. Descubre cómo el nuevo laboratorio puede transformar el análisis de productos medicinales.

El cannabis en Argentina suma un laboratorio público en Mendoza
Cannabis en Argentina: el laboratorio público de Mendoza amplía la capacidad de análisis de productos medicinales | CanvaPro

Cannabis en Argentina - Cuando la ciencia se acerca a quienes producen y a quienes necesitan atención médica, el camino hacia la calidad gana nuevas posibilidades. En la provincia argentina de Mendoza, la inauguración de un laboratorio público especializado en cannabis medicinal amplía la capacidad local de analizar productos y verificar su composición, un paso importante para fortalecer el control y la fiscalización del sector.

En este artículo encontrarás:

  • Cómo funciona el nuevo laboratorio de cannabis en Argentina
  • Qué productos medicinales se podrán analizar
  • Cómo puede contribuir la tecnología al control de calidad
  • Qué falta todavía para ampliar la fiscalización

Cannabis en Argentina: ¿qué cambia con el laboratorio?

La provincia de Mendoza, en Argentina, ha inaugurado un laboratorio público especializado en el análisis de cannabis medicinal. La estructura funciona en el Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM-Conicet), situado en la Universidad Nacional de Cuyo, y fue desarrollada en colaboración con el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (ISCAMEN) y el Ministerio de Gobierno provincial.

Según un reportaje publicado en el portal Cáñamo, esta novedad del cannabis en Argentina permite que productores y proyectos autorizados realicen análisis dentro de la propia provincia, reduciendo la dependencia de servicios ubicados en otras regiones.

La iniciativa amplía la infraestructura científica disponible para el sector y crea nuevas condiciones para verificar la composición de los productos comercializados dentro del sistema autorizado.

¿Cómo funciona el análisis de cannabis medicinal en Argentina?

La parte operativa del laboratorio de cannabis en Argentina utiliza la cromatografía líquida de alta eficacia con detector de matriz de diodos (HPLC-DAD), una técnica analítica empleada para separar e identificar componentes de una muestra.

De acuerdo con información del ISCAMEN citada por Cáñamo, el equipamiento permite evaluar la composición y la potencia de diferentes productos, entre ellos:

  • Flores de cannabis;
  • Aceites y extractos;
  • Resinas;
  • Cremas;
  • Formulaciones farmacéuticas.

El servicio ofrece dos perfiles de análisis: uno que contempla 16 cannabinoides y otro, más reducido, con cinco compuestos, destinado a evaluaciones de rutina.

Esta capacidad permite conocer mejor el perfil químico de las muestras. En la práctica, la información sobre la composición puede contribuir al control de calidad y a la fiscalización de productos destinados a usos autorizados.

DESCUBRE MÁS: Cannabis y cáñamo: Argentina aprueba nuevas normas de uso

Control de calidad: ¿cuál es la capacidad del laboratorio?

Según el ministro de Gobierno de Mendoza, Natalio Mema, el equipamiento puede procesar hasta 200 muestras simultáneamente, con procedimientos de aproximadamente 15 minutos.

La realización de los análisis en la propia provincia puede acortar el recorrido entre la producción, la evaluación técnica y la fiscalización. No obstante, todavía no se han publicado datos oficiales sobre el número de muestras efectivamente procesadas, las tarifas del servicio o el ahorro generado en comparación con el envío a otras localidades.

El laboratorio también se enmarca en un contexto de organización regulatoria. En 2025, Mendoza reglamentó su legislación sobre cannabis y cáñamo, estableciendo normas para el registro y la fiscalización de las actividades del sector.

La nueva estructura aporta una herramienta científica a este proceso: además de fijar normas, es necesario disponer de recursos técnicos para verificar qué está presente en las muestras analizadas.

Cannabis medicinal: ¿en qué se necesita seguir avanzando?

A pesar de la inauguración, no todas las capacidades anunciadas se encuentran plenamente operativas.

Según el ISCAMEN, el sistema orientado principalmente a la detección de residuos de plaguicidas en concentraciones muy bajas ya ha sido instalado y verificado, pero todavía se encuentra en fase de formación, desarrollo de métodos y ajustes técnicos.

El organismo también trabaja en procedimientos compatibles con la norma ISO/IEC 17025, referencia internacional para la competencia de laboratorios de ensayo y calibración. Esto no significa, no obstante, que la unidad ya haya obtenido dicha acreditación.

La distinción es importante: el análisis de la composición y de la potencia ya está disponible, mientras que otros frentes de control continúan en desarrollo.

DESCUBRE MÁS: Cannabidiol (CBD): ¿qué es y por qué tanta gente está hablando de ello?

¿Qué representa este avance para el cannabis en Argentina?

En una publicación en redes sociales, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, afirmó que el laboratorio fue creado para ampliar las condiciones de calidad, control y seguridad del cannabis medicinal y del cáñamo industrial en la provincia.

La iniciativa acerca la investigación científica a las necesidades de fiscalización y puede facilitar el trabajo de productores y proyectos autorizados. Para pacientes y profesionales sanitarios, sin embargo, es importante no confundir la existencia de una estructura analítica con una garantía automática de seguridad o eficacia clínica de todos los productos.

La inauguración representa un avance en la capacidad de análisis local, pero sus resultados concretos dependerán de la aplicación de los controles, de la consolidación de los métodos y de la transparencia en el funcionamiento del servicio.

En un sector en el que la composición y la potencia son datos esenciales, reforzar el análisis de laboratorio forma parte de un camino más amplio: acercar ciencia, regulación y cuidado de la salud, sin perder de vista los límites de la evidencia disponible.