El CBD gana terreno en el bienestar: un experto explica beneficios y límites
La psicóloga Maria Klien explica cómo el CBD puede apoyar el cuidado emocional sin reemplazar la terapia, destacando el equilibrio, la información segura y el protagonismo del paciente
Publicado en 18/11/2025

CBD en el cuidado emocional: cómo la ciencia y la psicología avanzan juntas en el mismo camino | CanvaPro
En un escenario en el que la vida moderna exige más de lo que el cuerpo puede entregar, las estrategias de cuidado emocional se han convertido en un tema recurrente y urgente. Entre ellas, el aceite de CBD se presenta como un posible aliado. No como una solución mágica, sino como parte de una conversación madura sobre la salud mental, respaldada por la ciencia, información segura y acompañamiento profesional.
La tendencia, ya observada en países que avanzan en políticas de cannabis medicinal, también resuena aquí. Y, según la psicóloga y escritora Maria Klien, este movimiento solo cobra sentido cuando se entiende más allá de las modas, de los atajos o del deseo de resultados inmediatos.
Un recurso que prepara el terreno - sin reemplazar la terapia

La psicóloga Maria Klien destaca el papel del cuidado integrado en la salud emocional | Foto: Asesoría
Para Maria, integrar el CBD en el cuidado emocional no implica reemplazar las sesiones de terapia por gotas de aceite. El punto central radica en el equilibrio. “El CBD es un medicamento con acción activa en el sistema nervioso. Prepara el terreno para que ocurra el cambio, pero no disminuye la importancia de la terapia o de los hábitos saludables”, explica.
La psicóloga señala que, frente a cuadros como ansiedad intensa, estrés postraumático o traumas ya cristalizados, muchas veces el paciente no puede avanzar en las etapas más desafiantes del tratamiento sin un soporte químico adecuado. “Si el suelo interno está fértil para el miedo, el cuerpo reacciona. El CBD ayuda a reorganizar ese sistema, permitiendo que el proceso terapéutico sea más profundo y que la persona tenga más tolerancia emocional”, puntualiza.
Describe esta reorganización como una ganancia de “cordura”, el intervalo entre la acción y la reacción. “Cuando estamos sufriendo, reaccionamos demasiado rápido. Con más cordura, tenemos tiempo para respirar, pensar y elegir cómo responder”, dice.
Recuperar el equilibrio en medio del caos cotidiano
La rutina acelerada, la exigencia permanente y la sensación de estar siempre lidiando con más de lo que se debería componen el telón de fondo emocional de muchas personas.
En este contexto, el CBD puede desempeñar un papel complementario importante. “El psicólogo no es una madre que protege de todo. La vida tiene desafíos, y muchos. Cuando la persona está químicamente organizada, puede mirar su propia vida con más claridad, construir resiliencia y expandir sus seguridades internas”, afirma Maria.
Para ella, no se trata de anestesiar las incomodidades, sino de permitir que el paciente tenga recursos para atravesarlas.
Educación antes de la decisión: lo que el paciente necesita saber
Con la popularización de la cannabis medicinal, también crece la expectativa de soluciones rápidas, lo cual, según Maria, es un riesgo. “Las personas quieren una medicina milagrosa. Pero hay un trabajo que es nuestro, del propio paciente, y existe riesgo y beneficio en todo, incluso en tratamientos naturales”, analiza.
La psicóloga advierte sobre la “ansiedad de la salud”, un fenómeno que cobró fuerza en la pospandemia: el exceso de información, a menudo mal contextualizada, hace que las personas busquen diagnósticos en Google y asuman conclusiones basadas en videos o publicaciones de influencers.
Por eso, antes de comenzar a usar CBD, recomienda tres pasos básicos:
- Comprender los riesgos y beneficios, siempre con orientación profesional.
- Acceder a fuentes confiables, evitando interferencias e interpretaciones equivocadas.
- Participar activamente en el propio tratamiento, sin delegar completamente el autocuidado a la sustancia.
“La cannabis no es adecuada para todos los públicos, como las mujeres embarazadas, por ejemplo. Y hay casos en los que puede ser, sí, la opción más segura. Todo depende de la evaluación individual”, destaca.
Ciencia, diálogo y madurez en el centro del cambio
El avance de las investigaciones y la ampliación del diálogo público han ayudado a desmitificar tabúes, pero también plantean desafíos. “La ciencia es empírica. Se transforma a medida que se usa, se prueba, se observa. El CBD es solo uno de los cannabinoides, y nuestra comprensión sobre él crece a medida que los estudios se vuelven más sólidos”, afirma Maria.
Al mismo tiempo, enfatiza que la información sin orientación puede generar aún más ansiedad. “Hoy vemos a personas tratando de seguir todas las recomendaciones que circulan en las redes, incluso cuando una contradice a la otra. Esto enferma”.
Para ella, el camino más seguro es uno solo: educación responsable junto con acompañamiento profesional. “El paciente necesita tener autonomía, pero no puede cargar con la responsabilidad de tener que descubrirlo todo por sí mismo. Nuestro papel es ofrecer información adecuada, y no sobrecargarlo con tareas y expectativas poco realistas”, concluye.

