El diagnóstico de autismo y la elección de la cannabis como tratamiento
Fueron 17 años tomando medicaciones para fibromialgia y depresión, sin éxito, hasta el reconocimiento del TEA


Desde los 12 años de edad, Raissa Ottoni Gripp había estado siendo tratada como paciente de depresión y fibromialgia, pero, sin éxito con las medicaciones que eran recetadas por los médicos, la familia buscó respuestas. A principios de 2023, fue reconocida como portadora de TEA (Trastorno del Espectro Autista).
“Fueron años perdidos solo buscando respuestas. Los médicos siempre pensaban que se trataba de depresión y fibromialgia, pero ninguna medicación hacía efecto. En los últimos cinco años hizo tratamiento con un buen psiquiatra. Al principio, él la diagnosticó con Trastorno Disociativo y Somatoforme. Fue en enero de 2023 que llegó al consenso de que realmente Raíssa es autista.”, aclara la madre de Raíssa, Márcia Cristina Ottoni Lourenço.

Cannabis como última esperanza
Una de las mayores dificultades en el tratamiento de Raíssa es que ella logre descansar durante el sueño, ya que a pesar de dormir alrededor de 10 horas al día, no alcanza la etapa REM (Movimiento Rápido de los Ojos, en español) del sueño, considerada la más profunda. El sueño REM es fundamental porque es en él donde se procesan las memorias y se consolida el conocimiento.
Entre las indicaciones más comunes del uso de la cannabis está el tratamiento de insomnio. El CBD (cannabidiol) en combinación con otro fitocannabinoide, el THC (tetrahidrocannabinol), presenta buenos resultados para tratar trastornos del sueño, como insomnio, apnea del sueño e incluso pesadillas relacionadas con el trastorno de estrés postraumático.
“Ella se despierta cansada, con una fatiga que ya es crónica, sin energía, tiene lapsos de memoria e irritabilidad. Hace casi 6 años que no tiene sueño REM, así que no puede descansar, gana mucho peso, no puede hacer ejercicios y no puede salir de casa. Realmente, la cannabis es nuestra última esperanza para que ella pueda dormir y tener sueño REM, porque sin eso no sirve ningún otro tratamiento. Pero lo comprado en farmacia, además de ser muy caro, es muy débil y ahora vamos a hacer el tratamiento con un medicamento de asociación que es más indicado”, explica Márcia sobre la orientación para el caso de su hija.
El autismo como condición de vida
Para la madre de Raíssa, el diagnóstico tardío de autismo se explica por el hecho de que Raíssa presenta un comportamiento depresivo, precisamente por ser neurotípica y no poder encajar en lo que la sociedad juzga como normal.
“Desafortunadamente, las personas no entienden el desespero de una persona que no encaja en nada de este mundo y por eso, es excluida o forzada a hacer cosas que parecen simples, pero que causan mucho dolor físico y emocional, por eso los médicos pensaban que era depresión y fibromialgia. Las personas neuro divergentes tienen cerebros diferentes, pensamientos y formas de actuar diferentes, pero lo importante es que pueden llegar al mismo resultado, si son respetadas. Es exactamente eso lo que necesita cambiar, que los neurotípicos puedan ser reconocidos como personas normales, con algunos estereotipos o rarezas, pero ¿y qué? Son capaces de ser productivos y de ser felices”, destaca Márcia.
La cannabis es solo una planta
Raíssa ha estado usando cannabis durante tres meses, pero aún está en la fase de ajuste de dosificación y de la concentración de los cannabinoides.
A pesar de haber sufrido cierto prejuicio por la elección del tratamiento, la madre de Raíssa está segura por el hecho de que la cannabis es una planta y sigue atenta, tanto en la origen del producto como en el seguimiento terapéutico con los profesionales que acompañan a su hija.
“Es una planta como cualquier otra, que dependiendo de cómo se manipula puede ser medicina o un veneno. Solo tenemos que tener el cuidado de saber quién está manipulando, si tiene todos los registros, si cuidan correctamente de las flores y hacen un buen extracto y un buen aceite. Mi objetivo es una mejor calidad de vida para mi hija y pronto, mi esposo y yo también queremos usar”, refuerza Márcia.
