En “Cannabis Global Co.”, Paulo Pereira reflexiona sobre los desafíos y complejidades del mercado cannábico
Paulo Pereira lanza Cannabis Global Co., un libro que analiza el capitalismo cannábico y las contradicciones de la legalización del cannabis en el mundo
Publicado en 17/10/2025

Autor reflexiona sobre el futuro de la cannabis global | Foto: Divulgação
Este sábado 18 de octubre, a las 15h, la Librería Tapera Taperá (SP) será el escenario del lanzamiento del nuevo libro del investigador y autor Paulo Pereira: “Cannabis Global Co.: consenso fissurado – Un estudio de Relaciones Internacionales sobre el nexo entre drogas y capitalismo” (EDUC, con el apoyo de FAPESP).
El evento contará con la presencia del historiador Henrique Carneiro, quien firma el prólogo y participará como comentarista de la conversación. Fruto de más de 15 años de investigación sobre política de drogas, el libro analiza el fenómeno que Pereira define como “capitalismo cannábico”, la transición de la prohibición a la mercantilización de la planta, ahora transformada en un activo global bajo lógicas neoliberales.
A continuación, el autor habla sobre el concepto central de la obra, las contradicciones del mercado legal del cannabis y los posibles caminos hacia una política de drogas más justa y soberana en América Latina.
Entrevista | Paulo Pereira
1. Su libro propone el concepto de “capitalismo cannábico”. ¿Cómo percibe el paradoja entre la legalización y la mercantilización del cannabis?
El concepto de “capitalismo cannábico” que desarrollo en el libro intenta abordar esa paradoja que identifica. La legalización del cannabis, en muchos contextos, no se convirtió en una ruptura con la lógica prohibicionista, sino en su reconfiguración bajo nuevas formas de control y acumulación.
En términos generales, se puede decir que la misma estructura que antes criminalizaba, ahora se reposiciona para lucrar con la nueva mercancía cannabis legal. Así, se trata de una transición de la prohibición a la mercantilización. La planta deja de ser vista como amenaza para ser transformada en activo, producto e instrumento de rentabilidad.
Pero la desigualdad y el racismo estructural permanecen y, en muchos casos, se profundizan. Las poblaciones que históricamente fueron criminalizadas continúan excluidas de los beneficios de la legalización. Como dice el dicho, todo cambia para que todo siga igual.
2. Después de 15 años de investigación, ¿cuáles fueron los momentos o datos más reveladores sobre la relación entre el capitalismo global y el mercado cannábico?
A lo largo de este tiempo, lo que más me llamó la atención fue darme cuenta de cómo el capitalismo global logró transformar un objeto antes marginal, el cannabis, en uno de los laboratorios más emblemáticos de experimentación neoliberal.
Identifico tres momentos relevantes de este proceso. El primero fue la financiarización del cannabis, que convirtió la planta en un activo especulativo. Corporaciones transnacionales listadas en bolsas de valores comenzaron a ser valoradas en cifras multimillonarias, muchas veces desconectadas de la producción real. Esto abrió el camino para fusiones, adquisiciones y el dominio de unos pocos grupos sobre toda la cadena global, empresas como Canopy Growth, Tilray, Aurora y Cronos Group son ejemplos. La crisis de 2018, que analizo en el libro, es fruto directo de esta dinámica.
El segundo momento involucra el papel de la regulación estatal. La legalización no vino acompañada de democratización. Los marcos regulatorios favorecieron a empresas con capital, infraestructura y lobby político. En este contexto, el discurso de la “seguridad” y la “calidad farmacéutica” sirvió como lenguaje que legitima el control corporativo.
Por último, el tercer punto fue darme cuenta de cómo el discurso de la salud y la innovación se volvió central para justificar esta apropiación. La medicina y la biotecnología fueron movilizadas para “purificar” el cannabis, borrando sus usos tradicionales, comunitarios y espirituales.
En mi evaluación, todo esto muestra que el cannabis ha sido pensado como un proyecto civilizatorio, una forma de expandir la lógica colonial y neoliberal bajo el pretexto de la modernización.
3. El subtítulo del libro habla de un “consenso fissurado”. ¿Qué fisuras identifica hoy en el discurso dominante sobre el cannabis y dónde aún hay espacio para la resistencia y la reconstrucción de narrativas?
Cuando hablo de un “consenso fissurado”, me refiero a dos movimientos complementarios. El primero es la fisura del consenso prohibicionista, el llamado “consenso de Viena”, un acuerdo internacional que sustentó la prohibición global del cannabis bajo la idea de la salud y la seguridad, basado en las convenciones de la ONU de 1961, 1971 y 1988.
Ese consenso comenzó a desgastarse cuando países y movimientos sociales comenzaron a cuestionar su eficacia y legitimidad. El avance de legislaciones sobre el uso adulto, el acceso medicinal y el debate sobre la ineficacia de la “guerra contra las drogas” abrieron brechas en este sistema.
La segunda fisura no es por la droga en sí, sino por el dinero que comenzó a mover. La transformación del cannabis en mercancía creó un nuevo consenso en torno al lucro. Gobiernos y corporaciones trabajan juntos para aprovechar las oportunidades económicas abiertas por la legalización, impuestos, inversiones, nuevos mercados.
Pero las desigualdades estructurales permanecen. La aproximación entre las empresas de cannabis y las industrias del tabaco, farmacéutica y del alcohol expresa bien esta lógica.
“Cannabis Global Co.” representa, así, un consenso fissurado por el lucro, que convive con las contradicciones del capitalismo global y las herencias racistas y coloniales del control de drogas.
4. ¿Cómo se inserta América Latina, con su historia de criminalización y desigualdad, en este escenario global del cannabis? ¿Hay caminos posibles para una política de drogas más justa y soberana en la región?
América Latina ocupa una posición ambigua en este nuevo escenario global. Por un lado, lleva una historia violenta de represión y criminalización, la región fue, de hecho, un laboratorio del prohibicionismo, que recayó sobre cuerpos negros, indígenas y pobres.
Por otro lado, también es un espacio fértil de resistencia e innovación política.
Movimientos sociales, asociaciones de pacientes y cultivadores desafían las fronteras impuestas por la ilegalidad y construyen prácticas que apuntan a modelos alternativos de regulación.
Estas experiencias abren espacio para imaginar una política de drogas más justa, basada en la reparación histórica y la soberanía. Una política capaz de enfrentar tanto la herencia del prohibicionismo como la captura corporativa de los mercados legales. Solo el futuro dirá cuál de estas fuerzas prevalecerá.
Servicio
Lanzamiento del libro “Cannabis Global Co.: consenso fissurado – Un estudio de Relaciones Internacionales sobre el nexo entre drogas y capitalismo”
Cuándo: Sábado 18 de octubre, a las 15h
Dónde: Librería Tapera Taperá – São Paulo (SP)
Con la participación de Henrique Carneiro (historiador y autor del prólogo)