Entre bienestar y productividad, psicodélicos entran en el radar del mundo corporativo
Los psicodélicos comienzan a ganar espacio entre los ejecutivos como herramienta de bienestar y productividad, generando debates sobre la salud mental, la ciencia, la ética y la desigualdad de acceso en el mundo corporativo

En medio de la presión por resultados, productividad e innovación, una tendencia aún controvertida comienza a ganar espacio en entornos corporativos de alto nivel: el uso de psicodélicos por ejecutivos como herramienta de bienestar, autoconocimiento y rendimiento.
Según el sitio Cañamo, sustancias como psilocibina y ketamina están siendo asociadas a programas, retiros y experiencias dirigidas al desarrollo de liderazgo y la salud mental.
La propuesta se basa en la idea de que las experiencias psicodélicas, cuando están estructuradas y supervisadas, pueden ayudar a reducir el estrés, estimular la creatividad y ampliar la capacidad de toma de decisiones, habilidades cada vez más valoradas en puestos de liderazgo.
En un contexto marcado por altos índices de burnout, el discurso del bienestar comienza a caminar de la mano con la búsqueda de productividad.
No obstante, el avance de este mercado pone al descubierto contradicciones. Mientras los ejecutivos tienen acceso a experiencias sofisticadas, a menudo en países donde hay mayor flexibilidad legal, el uso de estas sustancias sigue siendo criminalizado en la mayor parte del mundo. Por lo tanto, la práctica genera debates sobre privilegio, desigualdad de acceso y selectividad en la aplicación de las leyes.
Desde el punto de vista científico, los expertos advierten sobre la necesidad de cautela. A pesar del crecimiento del interés académico por los psicodélicos, especialmente en el área de la salud mental, las evidencias concluyentes sobre sus efectos directos en la productividad y el desempeño profesional siguen siendo limitadas.
Con información de Cañamo.Net.
