Política Internacional

Entre regulación y mercado, Tailandia consolida el cannabis como producto estratégico

Tailandia avanza en la regulación del cannabis y estructura una cadena económica robusta, combinando uso medicinal, turismo y políticas públicas claras para impulsar el sector

Entre regulación y mercado, Tailandia consolida el cannabis como producto estratégico
Tailandia transforma el cannabis en motor económico y redefine el acceso a la planta | CanvaPro

En Tailandia, el uso del cannabis ha adquirido una dimensión prácticamente cotidiana: es posible encontrar dispensarios en las calles de Bangkok, cafés cannábicos, clubes, además de una presencia sólida de la planta en la industria del bienestar y la agricultura. 


Según un reportaje de CannaReporter, las flores de cannabis se tratan como “producto natural” y no se consideran narcóticos, lo que facilita su circulación.


El acceso a la planta se ha vuelto excepcionalmente simple: los dispensarios cuentan con médicos para prescribir en el momento, incluso para condiciones como ansiedad o insomnio; los menús detallan los efectos de diferentes cepas; y hay espacios para consumo local. 


Además, Tailandia apuesta estratégicamente por el cannabis como motor económico. El país invierte no solo en el cultivo con fines medicinales, sino también en el cáñamo para fibras, construcción, textiles, bienestar y turismo de salud. 


Política, regulación y panorama futuro


Durante la AIHEF – Asia International Hemp Expo & Forum, celebrada en Bangkok, autoridades y empresarios presentaron los planes de Tailandia para consolidar el sector del cannabis como parte central de la economía nacional. 


Según el gobierno, el cáñamo y el cannabis son vistos como “plantas económicas” estratégicas, con la meta de transformar al país en el hub de Asia para la industria del cáñamo hasta 2030. 


Para ello, el país apuesta en tres estrategias: adoptar normas internacionales (como GMP e ISO), desarrollar productos de alto valor agregado (como extractos, fibras y biocompuestos) y atraer inversión extranjera para toda la cadena productiva. 


Sin embargo, hay desafíos. El sector sufre por la falta de educación técnica: muchos profesionales, tanto en la industria como en la salud, no tienen formación específica sobre cultivo, extractos o uso medicinal. 


Además, el gobierno planea presentar, en los próximos meses, un nuevo proyecto de ley para regular el uso adulto del cannabis, destacando que, aunque el consumo recreativo existe en la práctica, necesita ser controlado. 

Por último, Tailandia también busca integrar la medicina tradicional con la moderna: el Departamento de Medicina Tradicional y Alternativa (DTAM) trabaja para estandarizar extractos de CBD y THC siguiendo normas internacionales, al mismo tiempo que desarrolla redes de dispensarios médicos certificados.
 


Con información de CannaReporter.