Estudio señala el potencial analgésico de terpenos encontrados en el cannabis
La investigación sugiere que "α-terpineol, β-cariofileno y γ-terpineno pueden tener actividad diferencial del receptor cannabinoide y un perfil farmacológico que podría resultar en analgésicos más eficaces en el futuro"
Por João R. Negromonte
Los terpenos encontrados en el cannabis y en otras plantas pueden reducir el dolor crónico al interactuar de manera única con los cannabinoides y otros receptores en el cerebro.
Esto, de acuerdo con un estudio publicado en Pubmed (un motor de búsqueda de acceso libre a la base de datos MEDLINE de citas y resúmenes de artículos de investigación en biomedicina, ofrecido por la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos), que descubrió que los terpenos α-terpineol, ß-cariofileno y γ-terpineno activan los receptores cannabinoides CB1 y CB2 de manera que reducen el dolor crónico causado por daños en los nervios, que se llama dolor neuropático.
Los terpenos fueron particularmente eficaces en la reversión de la alodinia mecánica, caracterizada por una extrema sensibilidad al tacto, así como en la hiperalgesia térmica, una alta sensibilidad a la temperatura. Estas son condiciones comunes entre personas con dolor neuropático.
Los resultados sugieren que nuevos analgésicos seguros podrían ser elaborados mediante la combinación de estos terpenos en altas dosis, explican los científicos.
Al realizar experimentos en ratones genéticamente modificados, los investigadores de la Universidad de Florida descubrieron que el ß-cariofileno ayudó a atenuar los síntomas, activando los receptores CB2. Descubrieron que el γ-terpineno calmó los síntomas activando los receptores CB1.
Sorprendentemente, el α-terpineol no necesitó interactuar con los receptores cannabinoides para tener efectos positivos. Los investigadores dicen que se necesitan más investigaciones para medir los efectos en otros receptores no analizados en este estudio.
Otra investigación mostró que las sustancias que apuntan específicamente a los receptores CB2 no producen alivio inmediato del dolor, ni disminuyen la temperatura corporal o el movimiento, pero el ß-cariofileno produjo los tres efectos. Esto significa que el terpeno tiene varios objetivos de receptor, explican los investigadores.
En general, los terpenos fueron mejores en el tratamiento de la hiperalgesia térmica que de la alodinia mecánica: el α-terpineol produjo los mejores resultados, seguido por el β-cariofileno y el γ-terpineno.

El γ-terpineno da un olor cítrico al cannabis, el β-cariofileno da un olor picante y especiado, mientras que el α-terpineol da un olor a madera.
Para el estudio, los investigadores compararon los resultados entre 156 ratones genéticamente modificados y 36 no modificados genéticamente. Entre los ratones genéticamente modificados, 78 de ellos no tenían receptores CB1, mientras que los otros 78 no tenían receptores CB2.
Investigaciones anteriores muestran que los receptores CB1 son abundantes en los sistemas nerviosos periférico y central, mientras que los receptores CB2 se localizan en las células inmunológicas y en otras áreas del cerebro involucradas en la memoria y el aprendizaje, pero principalmente en el hipocampo.
Para probar la relación entre los terpenos y el dolor neuropático, los investigadores realizaron una cirugía para crear dolor en las extremidades de los ratones.
Tras la recuperación, los ratones fueron inyectados con cada terpeno y se realizaron diferentes pruebas de inducción de dolor para evaluar la eficacia de cada uno.
Los ratones que no tenían receptores CB2 y recibieron γ-terpineno mostraron la misma disminución en la hipersensibilidad al tacto que aquellos con el receptor y que los ratones no modificados genéticamente.
“Así, parece que estos hallazgos sugieren que α-terpineol, β-cariofileno y γ-terpineno pueden tener actividad diferencial del receptor cannabinoide y un perfil farmacológico que podría resultar en analgésicos más eficaces en el futuro”, dice el estudio.
