Inflamación crónica: una amenaza silenciosa para el organismo
Desvelando los síntomas, consecuencias y los beneficios de la cannabis en el tratamiento de la enfermedad
Publicado en 29/03/2024

la inflamación crónica es mucho más que una simple reacción del cuerpo a lesiones o infecciones. Puede convertirse en una amenaza silenciosa, con efectos devastadores en el organismo a largo plazo. Esta condición, a menudo subestimada, puede ser desencadenada por una variedad de factores, desde el estilo de vida hasta la predisposición genética, y sus síntomas pueden pasar desapercibidos durante mucho tiempo, enmascarándose como simple cansancio o indisposición.
Los síntomas de la inflamación crónica pueden variar de persona a persona y manifestarse de diversas maneras. Algunos de los más comunes incluyen fatiga persistente, dolores articulares y musculares, problemas digestivos, aumento de peso inexplicable, dificultad de concentración e incluso alteraciones del estado de ánimo. Es esta diversidad de factores lo que hace que la inflamación crónica, a menudo, sea difícil de diagnosticar.
Las causas detrás de la inflamación crónica
Un estilo de vida sedentario, dieta pobre en nutrientes, estrés crónico, exposición a toxinas ambientales e incluso condiciones como la obesidad y la diabetes pueden contribuir a la inflamación crónica. Además, ciertas enfermedades autoinmunes e incluso la edad avanzada pueden aumentar el riesgo de desarrollar esta condición. Es lo que explica el médico nuclear Paulo Ivan en el 5º episodio del Deusa Cast:
La cannabis y su potencial antiinflamatorio
Un enfoque cada vez más estudiado en la lucha contra la inflamación crónica es el uso terapéutico de la cannabis. Esta planta milenaria contiene compuestos conocidos como cannabinoides, de los cuales el CBD (cannabidiol) y el THC (tetrahidrocannabinol) son los más conocidos. Ambos han demostrado propiedades antiinflamatorias significativas, actuando en los receptores del sistema endocannabinoide del cuerpo humano para modular la respuesta inflamatoria.
Estudios científicos muestran que la cannabis puede ayudar a reducir la inflamación en una variedad de condiciones, incluyendo artritis, enfermedades intestinales inflamatorias e incluso enfermedades neurodegenerativas como la esclerosis múltiple. Además, muchos pacientes informan una mejora significativa en la calidad de vida con el uso controlado de productos a base de cannabis, especialmente cuando otras opciones de tratamiento han demostrado ser ineficaces o han causado efectos secundarios no deseados.
Enfrentar la inflamación crónica requiere, según el Dr. Paulo Ivan, un enfoque holístico, que implica cambios en el estilo de vida, alimentación saludable, práctica regular de ejercicio físico y, en algunos casos, el uso de terapias complementarias, como la cannabis medicinal. Por eso, es fundamental estar atento a las señales del cuerpo y buscar orientación médica adecuada para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento individualizado. Al fin y al cabo, combatir la inflamación crónica es un paso crucial para preservar la salud y el bienestar a largo plazo.


