Investigadora afirma que es posible hacer el método de extracción de cannabis más seguro, preciso y confiable

El primer estudio se está realizando en colaboración con una asociación de Santa María en Rio Grande do Sul

Investigadora afirma que es posible hacer el método de extracción de cannabis más seguro, preciso y confiable
Investigadora afirma que es posible hacer el método de extracción de cannabis más seguro, preciso y confiable

Preocupada por la composición de los aceites a base de cannabis, la farmacéutica Jéssica da Silva Dias decidió realizar el Estudio de la Composición Química de Extractos y Fitoterápicos Involucrando Variaciones Genéticas de la Familia Cannabaceae. La investigación comenzó el 12 de julio y las pruebas se realizan en el Departamento de Química de la Universidad Federal de Santa María (UFSM). Según la investigadora, lo que ya se sabe: es posible hacer el método de extracción de la planta más seguro, preciso y confiable. 

  • El estudio busca mejorar el control de calidad en la extracción de Cannabis sativa y cuantificar la cantidad de cannabinoides presentes en cada frasco de aceite.

Jéssica da Silva Dias realiza estudio en la UFSM. Imagen: Archivo/ ASCAMED

Jéssica es orientada por el profesor de química, Marcelo Barcellos da Rosa, y cuenta con el apoyo del Departamento de Química de la UFSM. Las tres variedades de flores Easy Sativa, Purple Dream y CBD Mazar y algunas muestras son proporcionadas por la Asociación Cannábica Medicinal (ASCAMED) para la realización del estudio.

Colaboración con la asociación viabiliza la investigación

Según la investigadora, la idea nunca fue realizar el máster con la planta, pero tras conocer el trabajo de ASCAMED decidió afrontar el desafío. “El cannabis tiene un gran potencial terapéutico y necesita ser muy explorado. Nunca imaginé trabajar con la planta, pero el beneficio y la mejora en la calidad de vida de las personas me hicieron querer estudiar esta planta”, relata Jéssica.

Junto a la fascinación por la planta, la investigadora tiene una gran preocupación por su uso medicinal y continuo. Para ella, es de suma importancia que el paciente identifique en la etiqueta la composición exacta del aceite presente en el frasco.

“Este estudio producido en la UFSM va a ayudar directamente al trabajo de análisis y control de calidad de los medicamentos de ASCAMED. Tendremos un proceso de extracción más preciso y confiable”, comenta la directora social de la asociación, Júlia Silvester. 

Imagen: Archivo/ ASCAMED

Fase de análisis de la investigación

En fase inicial, la investigación está analizando los componentes presentes en la flor de marihuana. Primero, Jéssica realiza el secado, la trituración y el tamizado del cannabis, dejando la planta en “harinas”, que se colocan en un frasco junto al solvente (metanol o etanol) e inducidos a un proceso de ultrasonido.

Según Jéssica, el equipo está en busca de un solvente con mejor capacidad para extraer la mayor concentración posible de sustancias del cannabis (THC y CBD). A partir de este descubrimiento será posible generar un control de calidad de los aceites de cannabis, cuantificando el porcentaje exacto de cannabinoides presentes en cada frasco de aceite.  

Vale la pena destacar que el cannabis no es una planta clasificada por el Sistema Nacional de Gestión del Patrimonio Genético y del Conocimiento Tradicional Asociado (SisGen), quedando en una especie de “limbo” jurídico. Según Marcelo, están ocurriendo movimientos para resguardar a la universidad y sus investigadores.

“Todos los proyectos con cannabis de la UFSM ya están acreditados en el Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq). Ahora, la UFSM está formando una comisión con investigadores que estudian el cannabis para registrar formalmente los estudios ante la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa)”, relata el profesor.