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La Universidad de Santa Catarina prepara ensayos clínicos con cannabis para TDAH, depresión y cicatrización

Nuevas investigaciones apuestan por metodologías rigurosas, como el doble ciego, e investigan el potencial de cannabinoides menos conocidos, como el CBG y el THCV

La Universidad de Santa Catarina prepara ensayos clínicos con cannabis para TDAH, depresión y cicatrización
El Laboratorio de Neurociencia Comportamental (LabNeC) de la Universidad del Sur de Santa Catarina (UNISUL) está expandiendo sus líneas de investigación sobre el uso medicinal de la planta, con una serie de nuevos ensayos clínicos con cannabis aleatorizad

El Laboratorio de Neurociencia Comportamental (LabNeC) de la Universidad del Sur de Santa Catarina (UNISUL) está expandiendo sus líneas de investigación sobre el uso medicinal de la planta. Bajo la coordinación del Prof. Dr. Rafael Mariano de Bitencourt, la institución prepara una serie de nuevos ensayos clínicos con cannabis aleatorizados y doble ciego.

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Prof. Dr. Rafael Mariano de Bitencourt. Imagen: Archivo personal

Las investigaciones buscan evaluar la eficacia de fitocannabinoides en condiciones como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), depresión y heridas neuropáticas. Previstas para iniciar entre marzo y abril de este año, los estudios cuentan con asociaciones de asociaciones de pacientes y otras instituciones académicas.

A diferencia de investigaciones observacionales anteriores, las nuevas iniciativas buscan aislar variables para garantizar datos más robustos. Un destacado es el estudio dirigido a adolescentes con TDAH, pionero en el uso controlado de Canabigerol (CBG), que se llevará a cabo en la región de Florianópolis.

"No hay prácticamente nada de ensayo clínico doble ciego con CBG y TDAH. Será un estudio interesante, porque no es un tiro al aire. Unimos el conocimiento teórico a la práctica clínica off-label", explica Bitencourt.


Metodología de los ensayos clínicos con cannabis


Otra línea de investigación abordará el tratamiento de la depresión utilizando aceite rico en cannabidiol (CBD). Previsto para abril, este brazo de los ensayos clínicos con cannabis seguirá la metodología aleatorizada, acompañando a los pacientes durante tres meses. Según el investigador, el objetivo es validar científicamente relatos que ya sugieren beneficios en el control de los síntomas.

La universidad también expandirá su actuación geográfica con un estudio en el interior de Paraíba. El enfoque será la aplicación tópica de crema a base de la planta para la cicatrización de heridas en diabéticos. La iniciativa parte de resultados prometedores obtenidos en un estudio piloto realizado en Tubarão (SC).

"Tenemos buenos indicios teóricos y vamos a probar en la práctica. La cuestión es verificar qué sucede en heridas más complejas, como las del diabetes, que tienen dificultad de cicatrización", cuestiona el coordinador sobre la hipótesis de la prueba.

Además de los estudios con humanos, el laboratorio mantiene investigaciones preclínicas con modelos animales. Entre las novedades está la investigación del tetrahidrocannabivarina (THCV) para obesidad, evaluando parámetros como aumento de peso y marcadores neuroinflamatorios.


El escenario de los ensayos clínicos con cannabis en Brasil

 

Para viabilizar proyectos de alto costo sin financiación robusta, el laboratorio recurre a asociaciones estratégicas para mantener los ensayos clínicos con cannabis. Asociaciones como Santa Cannabis y Cannabis Sin Fronteras proporcionan los insumos y garantizan el tratamiento, mientras que los investigadores dedican horas de trabajo voluntario.

"Lo ideal sería tener financiación y becas. Como no tenemos esos fondos disponibles, aprendemos a trabajar con lo que tenemos. Existe toda una movilización de personas donando su tiempo para viabilizar el estudio", concluye el profesor.


Regulación y el futuro de los ensayos clínicos con cannabis


Con más de dos décadas dedicadas al estudio de los cannabinoides, Bitencourt evalúa el actual escenario nacional con optimismo cauteloso. Para él, aunque la evolución científica y regulatoria es visible, el proceso aún ocurre de forma lenta.

"Es innegable que estamos avanzando. Pero es a pasos de tortuga, sin voluntad y, a veces, de forma muy morosa", analiza el investigador sobre el ritmo de los avances que impactan los ensayos clínicos con cannabis.

Un punto crítico planteado es la exclusión de las asociaciones de pacientes en las discusiones formales con agencias sanitarias. Según él, estas entidades realizan un trabajo de asistencia que ya se ha consolidado como fundamental en el país y no pueden ser ignoradas.

A pesar de las críticas, el profesor reconoce que el ambiente de investigación ha mejorado en comparación con el inicio de los años 2000. "Hace 20 años, importábamos CBD de forma ilegal y nadie conocía la sustancia. Ahora el proceso se ha facilitado y la investigación avanza. Veo todo esto con optimismo", finaliza.