Las fallas del ecosistema cannábico
En la industria del cannabis hablamos mucho sobre la cultura que la planta lleva consigo. Pero, ¿qué significa eso?

Por Cintia Vernalha
Probablemente, si hiciéramos una encuesta, obtendríamos tantas respuestas como la cantidad de personas a las que preguntáramos. Y todas estarían en lo correcto.
La industria del cannabis abarca millones de personas, de diferentes maneras. Dependiendo de la pregunta, el cannabis puede ser considerado una commodity o un medicamento extremadamente complejo. Y es esta versatilidad la que la hace activa en diferentes modelos. Sin embargo, este mismo beneficio dificulta la formación de leyes, frena el proceso de evolución natural de la industria y crea diferentes entendimientos dentro del sector.
La industria del cannabis se está desarrollando rápidamente en Brasil, pero todavía es una industria en etapa inicial. La falta de leyes crea un ambiente desafiante y sujeto a constantes cambios. A pesar de que los diferentes players encuentran maneras de impulsar el mercado, el sector ha recibido recordatorios diarios sobre las fallas en su ecosistema. La falta de seguridad y de entendimiento sobre cómo se tratará el cannabis en el futuro ha retrasado su crecimiento en Brasil.
Este sería el momento ideal para la unión de la industria con el objetivo de ayudar a los gobernantes en la construcción del marco legislativo que regulará el cannabis y a todos aquellos que lo utilizan. Actualmente, hemos observado a personas atrapadas en sus propias creencias, sin entender que los problemas del sector son sistémicos. La lucha individual pone en riesgo el trabajo en equipo realizado hasta aquí, responsable de construir las leyes que han moldeado el sector en los últimos 10 años. Mirar hacia el pasado muestra lo lejos que hemos llegado. El mercado enfrenta el desafío de construir leyes que acompañen la evolución que la industria del cannabis necesita.
Todos somos protagonistas y corresponde a cada uno de nosotros trabajar juntos para reformular la regulación, reequilibrar la balanza de la justicia y colocar a los diferentes players en el mismo plano. Esto no tiene que ser un juego de suma cero: nosotros contra ellos, planta contra aceite, industria contra activistas. Mientras mantengamos una mentalidad de antagonismo, no podremos salir del cero a cero.
Antes de pensar en competir por el mercado, deberíamos preocuparnos por construir el mercado. La energía debe canalizarse hacia la concienciación de las personas y hacia la educación médica y, solo así, surgirá un mercado donde todos tendrán oportunidades. La competencia aún está lejana. Hoy, necesitamos que todos se unan contra el mercado ilícito, contra el prejuicio que retrasa la liberación de medicamentos y para la construcción de leyes que realmente atiendan los anhelos de los consumidores.
Tener una industria farmacéutica como competidora no es fácil, pero podrá acelerar las investigaciones clínicas, traer inversiones al sector y atraer clientes. Por otro lado, la industria farmacéutica tiene la obligación de respetar a todos los que estaban aquí antes y lucharon para que este tema saliera de la oscuridad. Sin el activismo, el mercado simplemente no existiría.
Con leyes bien diseñadas, tendremos espacio para todos. Los consumidores tienen necesidades y deseos diferentes, la industria y sus reglas deben evolucionar para permitir la creación de nuevos productos y así, atender todas las demandas. Recordando la primera pregunta del artículo, resumimos la cultura cannábica a través de su pluralidad.
Siempre habrá quienes prefieran plantar, siempre habrá quienes prefieran comprar en la farmacia. Hay personas que prefieren la comodidad de consumir cápsulas, otras no renuncian a preparar su propio cigarro, algunas aún prefieren la seguridad de los productos industriales y de sus dosificadores, por su parte hay quienes no les gusta el sabor y prefieren gummies y dulces. Lo importante es que para cada producto existe un nicho de consumidores, y el mercado está aquí precisamente para encontrar esas demandas y satisfacerlas.
La industria tiene un largo camino por delante y solo así podremos crecer con la solidez y amplitud que el cannabis exige, contribuyendo realmente con aquellos que necesitan o quieren utilizarlo.
Las opiniones expresadas en este artículo son personales y no corresponden, necesariamente, a la posición de Sechat.
Sobre el autor:
Cintia Vernalha vive en EE. UU., donde conoció y se enamoró del mercado de cannabis. Con más de 15 años trabajando en el área comercial de grandes corporaciones como Nestlé, Reckitt Benckiser y EMS, hoy une su pasión por la planta, su experiencia ejecutiva y su vivencia en uno de los mayores mercados de cannabis para asesorar a empresas que desean actuar o mejorar su posicionamiento en Brasil.
