<strong>La nueva regulación de cáñamo y cannabis en Argentina traerá beneficios económicos y sociales</strong>
Argentina es el país de moda en América Latina cuando se trata de cáñamo y cannabis, ya que presenta uno de los mayores potenciales de la región y está avanzando a pasos agigantados

Por Lorenzo Rolim da Silva
Recientemente, tuve la oportunidad de visitar el país invitado por International Hemp Solutions (IHS), una empresa asociada de ALACI (Asociación Latinoamericana y Caribeña de Inmunología) y conocer personalmente a las autoridades de ARICCAME (Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal) y del Ministerio de Agricultura. Durante mi estadía, participé en un evento de campo para evaluar el rendimiento de diferentes variedades de cáñamo que se están probando en el país y hablar sobre el gran potencial local en el desarrollo de una industria.

La buena noticia es que Argentina está avanzando rápidamente en la regulación del cáñamo industrial y del cannabis medicinal. El gobierno argentino está en proceso de crear una nueva regulación que permitirá el cultivo, procesamiento y exportación del cáñamo industrial, así como la producción y venta de cannabis medicinal.
Lo más destacado es el interés de las autoridades políticas en el tema, que se aseguran de destacar que la regulación se hará pensando en el beneficio del propio país, sin atarse a las exigencias de otros países. El mayor punto a destacar es el nivel de THC (Tetrahidrocannabinol) permitido en las plantas, que será del 1,0%. Esto sigue la línea de otras naciones de la región y no sigue lo impuesto por Estados Unidos y la Unión Europea. Las autoridades también están estudiando formas de eximir a los productores de granos y fibra natural de siquiera probar el nivel de THC en las plantas, ya que no representan ningún riesgo para la población en general.
Creo que esta regulación traerá numerosos beneficios para la economía y la sociedad argentina, ya que el cáñamo es un cultivo versátil que se puede utilizar en diversas industrias, como la textil, alimentaria, de construcción y cosmética, además de ser una alternativa sostenible a los materiales convencionales.
Entre las industrias con mayor potencial de uso de cáñamo en Argentina, destaco la textil y la de construcción. Una fibra fuerte y duradera, puede utilizarse en la producción de tejidos, cuerdas e incluso en materiales de construcción, como el hempcrete. En la industria alimentaria, el aceite de semilla de cáñamo es rico en nutrientes y puede utilizarse en diversos productos alimenticios. Argentina cuenta con una amplia estructura para la extracción de aceites, por ejemplo, además de ser históricamente un productor de proteína animal, y el cáñamo ayudaría a mejorar la calidad de los alimentos.

En resumen, la nueva regulación de cáñamo industrial y cannabis medicinal en Argentina es una excelente noticia para el país y para toda la región. Con la creación de un mercado legal y regulado, tendremos una industria próspera y sostenible, que traerá ventajas económicas y sociales para todos.
¡Hasta la próxima!
Las opiniones expresadas en este artículo son personales y no necesariamente reflejan la posición de Sechat.
Sobre el autor:
Lorenzo Rolim da Silva es Ingeniero Agrónomo y presidente de LAIHA (Asociación Latinoamericana de Cáñamo Industrial).
