Política Internacional

Nueva York quiere garantizar que el cannabis siga siendo sobre salud, incluso después de la legalización

Tras legalizar el uso recreativo, Nueva York busca preservar el carácter medicinal del cannabis, creando reglas de salud pública y ampliando el acceso de los pacientes

Nueva York quiere garantizar que el cannabis siga siendo sobre salud, incluso después de la legalización
Con nueva estructura regulatoria y enfoque en equidad, el estado norteamericano apuesta por políticas que mantienen el cannabis como herramienta terapéutica, incluso con el avance del uso adulto | CanvaPro

Desde que legalizó el uso adulto, Nueva York ha adoptado una estrategia diferenciada para que el cannabis siga siendo tratado también como medicamento, no solo como producto recreativo. Para ello, estructuró un aparato regulatorio que mezcla equidad social, fiscalización sanitaria y protagonismo de la salud pública. La designación de la Dra. June Chin como “chief health officer” en el organismo regulador estatal es simbólica, ella personifica la intención del Estado de equilibrar el mercado expandido con protección a los pacientes.


La meta es que los pacientes que ya dependen del cannabis medicinal no se pierdan en el proceso de transición: para ello, los dispensarios seguirán contando con farmacéuticos en servicio, y proyectos de ley en tramitación deben permitir que los pacientes renueven sus certificaciones por más tiempo y cultiven plantas en casa,  sin renunciar a un núcleo de control sanitario. 


Desafíos que persisten y los ojos en el futuro


La medida más delicada quizás sea evitar que el uso adulto degrade la reputación medicinal de la planta o que la “moda del recreativo” haga caer el número de pacientes registrados. En muchos estados, cuando el comercio adulto entra en escena, la participación de los usuarios médicos se desploma, pero Nueva York quiere una altísima permanencia en el modelo médico. 


Además, la cuestión federal pesa: como el cannabis sigue clasificado como sustancia de alto riesgo, hay barreras severas a la investigación científica y a la integración de tratamientos en la medicina tradicional o a aseguradoras. La expectativa es que, si hay un cambio en el encuadre federal de la planta (como recategorización a un nivel menos restrictivo), se abran nuevas ventanas para la investigación y para una actuación más amplia en el sector de salud.
 

Con información de MJBizDaily.