Ciencia y Tecnología

Parche de cannabis: ¿cómo funciona y para qué sirve?

¿No te gusta el olor o prefieres evitar la inhalación? El parche de cannabis puede ser una alternativa. ¡Descubre cómo funciona esta vía de uso medicinal!

Parche de cannabis: ¿cómo funciona y para qué sirve?
El parche de cannabis es una alternativa de administración transdérmica de cannabinoides que está siendo estudiada por la ciencia. Descubre cómo funciona esta tecnología | CanvaPro

¿Sabías que existen parches a base de cannabis? Si no te gusta inhalar, prefieres evitar el olor característico de la planta o tienes alguna reticencia hacia esta forma de consumo, existe otra posibilidad que merece la pena conocer. El parche de cannabis utiliza la piel como vía para la administración de cannabinoides, pero ¿cómo funciona esta tecnología y desde cuándo se viene estudiando?

En este artículo verás:

  • Qué es el parche de cannabis y cómo funciona;
  • Desde cuándo se estudia esta tecnología;
  • Para qué síntomas se está investigando;
  • Cuáles son las diferencias entre parches, cremas y aceites;
  • Qué sabe ya la ciencia sobre esta forma de administración.

¿Qué es el parche de cannabis?

El parche de cannabis es una formulación desarrollada para administrar cannabinoides, como el cannabidiol (CBD) y el tetrahidrocannabinol (THC), a través de la piel. La propuesta consiste en permitir que estas sustancias atraviesen las capas cutáneas y alcancen la circulación sanguínea, en lugar de ser inhaladas o ingeridas.

Esta tecnología se conoce como administración transdérmica y no debe confundirse con la aplicación de cremas y pomadas. Mientras que muchos productos tópicos actúan principalmente en la zona donde se aplican, los parches transdérmicos están diseñados para transportar el principio activo a través de la piel, con potencial de acción sistémica.

Una revisión científica publicada en 2021 en la revista ScienceDirect analizó investigaciones sobre la administración de cannabinoides a través de la piel y destacó el potencial de esta vía, además de los desafíos que aún deben superarse.

¿Cómo funciona el parche de cannabis?

El parche se aplica sobre la piel y libera el compuesto presente en su formulación. En función de la tecnología empleada, el principio activo puede atravesar gradualmente la barrera cutánea y llegar al torrente sanguíneo.

La propuesta busca ofrecer una liberación controlada, lo que puede favorecer concentraciones más estables del compuesto en el organismo. La duración depende de la composición, de la formulación y de las instrucciones específicas de cada producto. Por ello, no existe un tiempo de acción único aplicable a todos los parches.

Entre las características que despiertan interés en esta tecnología destacan:

  • Administración sin inhalación: no requiere fumar ni vaporizar el cannabis.
  • Posibilidad de liberación prolongada: algunas formulaciones se desarrollan para liberar el compuesto de forma continuada a lo largo del tiempo.
  • Alternativa de administración: puede valorarse en situaciones en las que otras vías no resulten adecuadas, según el criterio profesional.

Esto no significa, sin embargo, que cualquier parche tenga una eficacia demostrada o que produzca los mismos efectos que un aceite de cannabis. La absorción depende de la formulación y de las características de cada organismo.

¿Desde cuándo se estudia el parche de cannabis?

La administración transdérmica de cannabinoides no es una idea reciente. La investigación científica sobre el transporte de estas sustancias a través de la piel ya estaba en marcha antes de la popularización de los parches disponibles en algunos mercados.

Una revisión publicada en 2021 examinó estudios preclínicos y estrategias para desarrollar sistemas capaces de transportar cannabinoides a través de la barrera cutánea. En 2024, otro artículo de revisión, publicado en la revista Cannabis and Cannabinoid Research, volvió a analizar los avances y las limitaciones de esta tecnología.

Los investigadores señalaron un desafío importante: los cannabinoides presentan características químicas que dificultan su paso a través de la piel. Por ello, el desarrollo de parches eficaces depende de formulaciones específicas y de recursos que favorezcan la penetración cutánea.

Es decir, aunque la tecnología se viene investigando desde hace años, esto no significa que todos los productos se hayan probado ampliamente en seres humanos ni que su eficacia clínica esté consolidada para diferentes patologías.

¿Para qué síntomas puede contemplarse el parche de cannabis?

Según el reportaje del portal El Planteo, que recoge información facilitada por la doctora Amanda Medeiros Dias, los parches se investigan como una opción para situaciones como dolor crónico, rigidez muscular, inflamación, artritis y espasmos musculares.

Conviene hacer una distinción: estas son aplicaciones mencionadas en el reportaje, y no una lista de indicaciones con eficacia demostrada para todos los parches transdérmicos de cannabis.

La revisión científica publicada en 2024 subraya que todavía se necesitan más estudios clínicos para evaluar la eficacia, la seguridad, la absorción y la composición óptima de estas formulaciones.

La elección de un producto debe tener en cuenta el cuadro clínico, la medicación concomitante, la concentración de cannabinoides y los posibles efectos adversos. La presencia de THC, por ejemplo, puede provocar efectos psicoactivos, según la dosis y la absorción.

¿Está disponible el parche de cannabis en Brasil?

La disponibilidad depende del producto, de su procedencia y de la normativa sanitaria aplicable. Antes de adquirir o utilizar un parche de cannabis, es importante verificar su situación regulatoria y solicitar la orientación de un profesional de la salud cualificado.

El reportaje de El Planteo describe una vía de acceso mediante prescripción y autorización de importación. Sin embargo, los procedimientos pueden variar según la regulación vigente y las características del producto. Por tanto, es necesario consultar las directrices actualizadas de la Agência Nacional de Vigilância Sanitária (Anvisa).

El parche de cannabis amplía el debate sobre las distintas formas de administrar cannabinoides, especialmente para quienes prefieren evitar la vía inhalada. Aun así, la comodidad no es sinónimo de eficacia demostrada: la decisión debe ser personalizada y basarse en las evidencias científicas disponibles.