¿Qué sigue pesando sobre la elección de las madres que usan cannabis?
Cada vez más mujeres comparten sus experiencias con el cannabis y ayudan a ampliar el debate sobre maternidad, autocuidado y estigma
Hay culpas que no nacen dentro de una mujer. Llegan de fuera. Crecen entre miradas, juicios y expectativas que insisten en decir cómo debe vivir, sentir y cuidar una madre.
Cuando esta mujer decide incluir el cannabis en su rutina, el peso suele ser aún mayor. Antes de que alguien pregunte por qué, ya existe la necesidad de explicar. Antes de que haya espacio para el diálogo, surge la obligación de pedir disculpas. Pero, para muchas mujeres, este ciclo comienza a cambiar.
Poco a poco, dejan de justificar sus elecciones para contar solo sus historias. Y es precisamente desde este lugar, donde la maternidad encuentra la autonomía y el cuidado de sí misma, que nace el relato de la publicitaria Melissa Prado, de 38 años.
Madre que usa cannabis enfrenta juicios que van más allá de la maternidad
La maternidad suele transformar completamente la vida de una mujer. Además de los cambios físicos y emocionales, también comienza a convivir con una intensa presión social sobre cada decisión relacionada con la crianza de los hijos, incluidas aquellas que conciernen a su propia salud.
Cuando se trata de cannabis, este juicio suele ser aún más severo.
Para la publicitaria Melissa Prado, de 38 años, la relación con la planta comenzó mucho antes de convertirse en madre y mucho antes de que el cannabis ganara espacio en las discusiones sobre medicina canabinoide. "Soy usuaria de cannabis desde hace 15 años y, incluso antes de que se viralizara como medicina, ya contribuía a mi salud y me hacía sentir muy bien."
En ese momento, como sucedía con miles de brasileños, el acceso se realizaba exclusivamente a través del mercado ilegal. "Comencé fumando y compraba de manera ilegal."
Hoy, la realidad es diferente. Melissa utiliza aceite medicinal de cannabis y afirma que el tratamiento trajo beneficios especialmente durante uno de los períodos más delicados de la maternidad. "Hoy uso en formato de aceite medicinal y me ayudó mucho en el puerperio y en la gestión de la rutina de mis hijos."
Su relato representa un cambio que se ha observado en los últimos años: mujeres que dejan de ocultar el uso medicinal del cannabis para hablar de él abiertamente, especialmente cuando perciben impactos positivos en su calidad de vida.
Madres que usan cannabis y el desafío de romper el estigma
Aunque el debate sobre el cannabis medicinal ha avanzado significativamente en Brasil, el prejuicio aún acompaña a muchas pacientes.
Cuando esta paciente es madre, la presión suele ser mayor.
Existe una expectativa cultural de que la maternidad exige una renuncia absoluta, incluso del cuidado de sí misma. Cualquier elección que se aleje del modelo tradicional a menudo es vista como irresponsabilidad, incluso cuando hay seguimiento médico o indicación terapéutica.
Este escenario hace que muchas mujeres convivan con sentimientos como:
- miedo a ser juzgadas;
- temor de contar a familiares;
- inseguridad en entornos escolares;
- culpa por utilizar un tratamiento aún rodeado de desinformación.
Para Melissa, sin embargo, hubo un momento en que pedir disculpas dejó de tener sentido.
Su experiencia muestra que el cannabis nunca ocupó el lugar de la maternidad. Por el contrario: se convirtió en una herramienta para enfrentar una rutina intensa, marcada por las demandas del puerperio y la crianza de los hijos.
Su relato también evidencia una transformación importante en la forma en que muchas mujeres ven su propio autocuidado.
El cannabis medicinal amplía el debate sobre la salud materna
En los últimos años, el cannabis medicinal ha comenzado a ocupar un espacio cada vez mayor en las discusiones sobre salud.
Diversos pacientes utilizan derivados de la planta bajo orientación profesional para diferentes condiciones clínicas, mientras investigaciones científicas continúan investigando sus potenciales terapéuticos en diversas áreas.
Al mismo tiempo, crece el número de mujeres que comparten sus experiencias personales con el tratamiento, especialmente en redes sociales y en comunidades dedicadas a la maternidad y al cannabis medicinal.
Estos relatos ayudan a ampliar un debate que va más allá del uso de la planta.
Entre los principales temas planteados por estas madres están:
- salud mental en el posparto;
- importancia del autocuidado materno;
- rompimiento de estigmas relacionados con el cannabis;
- acceso a tratamientos individualizados;
- acogida de mujeres durante el puerperio.
Aunque cada caso es único y cualquier tratamiento debe ser conducido con seguimiento profesional, estas historias revelan un cambio importante en la forma en que muchas mujeres han elegido hablar sobre sus experiencias.
Entre el cuidado de los hijos y el cuidado de uno mismo
La maternidad suele ser descrita como un acto permanente de entrega.
Pero hay una pregunta que rara vez aparece en este proceso: ¿quién cuida de la madre?
Durante mucho tiempo, la idea de una buena madre estuvo asociada a la capacidad de soportar todo en silencio. Dormir poco, sentir dolor, lidiar con la ansiedad o enfrentar el puerperio sin demostrar fragilidad parecían formar parte de un guion obligatorio.
Historias como la de Melissa muestran otra perspectiva. Recuerdan que el cuidado de los hijos también pasa por el cuidado de quien ejerce diariamente esta función.
Al afirmar que el cannabis fue parte de la gestión de su rutina y contribuyó durante el puerperio, Melissa no presenta una receta universal, sino que comparte una vivencia que dialoga con la realidad de innumerables mujeres.
Más que discutir una planta, su testimonio provoca una reflexión sobre autonomía, salud y libertad de elección.
Quizás el mayor cambio no esté solo en la forma en que la sociedad ve el cannabis. Esté, principalmente, en la manera en que estas mujeres han comenzado a verse a sí mismas.
Porque llega un momento en que la necesidad de justificar desaparece.
Y, en lugar de la culpa, permanece solo la certeza de que cuidar de uno mismo también puede ser una forma de cuidar de los hijos.
