¿Quién puede cultivar cannabis en España? Nuevo mapa revela empresas autorizadas
La actualización de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios muestra una reducción de los proyectos de investigación y un aumento de las autorizaciones destinadas a la producción medicinal y a la validación de procesos relacionados con el cannabis

La expansión del cannabis medicinal en Europa sigue rediseñando el mapa regulatorio del continente. En España, una actualización publicada por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) revela cambios importantes en el perfil de las autorizaciones concedidas para el cultivo de la planta: mientras que los proyectos destinados a la investigación han disminuido, las licencias relacionadas con la producción medicinal y la validación de procesos industriales han ganado espacio.
Según el portal español Cáñamo, la lista más reciente de la AEMPS reúne 22 autorizaciones válidas para el cultivo de cannabis distribuidas entre veinte entidades. El estudio muestra un cambio significativo en relación con el escenario observado hace dos años, reflejando la evolución de la cadena regulada del cannabis en el país.
Las licencias para cannabis medicinal avanzan en España
De acuerdo con el sitio Cáñamo, de las 22 autorizaciones actualmente en vigor, ocho están destinadas a la investigación, nueve a la producción o fabricación con fines médicos y científicos y otras cinco a la obtención de lotes destinados a la validación de procesos de fabricación de ingredientes activos narcóticos.
Aunque el número total de autorizaciones es 22, el registro abarca veinte entidades únicas. Esto se debe a que las empresas Bhalutek Sens y Phytoplant Research aparecen simultáneamente en las categorías de investigación y de producción medicinal.
Entre las organizaciones autorizadas para actividades medicinales se encuentran Cannaflos Genetics, Linneo Health, Medical Plants, Naturhemp, Oils4Cure, Ondara Directorship y Sovereign Fields, además de las empresas presentes en más de una categoría.
Según el portal español, el escenario actual difiere del analizado en 2023. En ese momento, el país contaba con 16 proyectos de investigación, seis destinados a la producción medicinal y dos a la validación de procesos, distribuidos entre 21 empresas y entidades.
Los datos actuales muestran que el número de iniciativas de investigación se ha reducido a la mitad, mientras que las autorizaciones relacionadas con la producción medicinal y las etapas de validación han crecido. El documento publicado por la agencia, sin embargo, no detalla los factores responsables de este cambio ni permite comparar la dimensión de los proyectos autorizados.
Aumenta la transparencia, pero el acceso de los pacientes sigue sin indicadores
La actualización del registro también trae nuevos elementos para el seguimiento del sector. Según la AEMPS, las autorizaciones para investigación tienen un plazo determinado y pueden renovarse durante la ejecución de los proyectos.
Las entidades interesadas en cultivar cannabis con fines medicinales deben obtener aprobaciones adicionales relacionadas con los terrenos utilizados para el cultivo. Además, todas las organizaciones autorizadas deben presentar informes anuales de resultados a la agencia reguladora.
De acuerdo con el sitio Cáñamo, la divulgación de los nombres de las empresas y de los fines de las licencias representa un avance en un sector frecuentemente criticado por la falta de transparencia. En 2025, una resolución del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno determinó que el Ministerio de Salud proporcionara información más detallada sobre las condiciones de las autorizaciones concedidas.
A pesar de esto, el registro aún no informa sobre las áreas cultivadas, los volúmenes producidos, los contratos firmados o los destinos comerciales de la producción, factores considerados relevantes para comprender la dimensión real del mercado.
La actualización ocurre en un momento de cambios regulatorios para el cannabis medicinal en España. En 2025, el país reguló el uso de productos de cannabis manipulados a través del Real Decreto 903/2025. La norma establece que la prescripción quede restringida a médicos especialistas en entorno hospitalario y determina que la preparación y la dispensación sean realizadas exclusivamente por los servicios farmacéuticos hospitalarios.
En este contexto, las licencias de cultivo integran una cadena regulada sujeta al control estatal de sustancias narcóticas. Sin embargo, según la información divulgada, no garantizan automáticamente el acceso de los pacientes a los tratamientos.
El registro actualizado indica que España mantiene una estructura legal de cultivo de cannabis más amplia de lo que normalmente se imagina, aunque limitada a fines específicos y sometida a la supervisión gubernamental. Fuera de este sistema permanecen el autocultivo, los clubes sociales de cannabis y el consumo adulto.
Fuente: portal Cañamo.
