Tratamiento de la esquizofrenia: la cariprazina se destaca en casos con uso de sustancias
Con acción innovadora en el cerebro, la cariprazina surge como una alternativa eficaz para pacientes con trastornos mentales graves y uso de sustancias, incluyendo cannabis

En medio de jornadas silenciosas de sufrimiento psíquico, muchos pacientes enfrentan no solo los desafíos de trastornos como la esquizofrenia, sino también el estigma, la soledad y el uso de sustancias como forma de alivio momentáneo.
Para estos casos, donde la complejidad clínica exige más que enfoques convencionales, la cariprazina ha surgido como una opción prometedora. El medicamento, que actúa de forma más precisa sobre los circuitos cerebrales, ha estado ofreciendo nuevas posibilidades de tratamiento para quienes ya han pasado por diversas hospitalizaciones y recaídas. Es sobre esta esperanza real y basada en evidencias que especialistas discutieron, recientemente, en la 33ª Reunión Anual de la Asociación Psiquiátrica Europea, en Madrid, realizada del 5 al 8 de abril.
La industria farmacéutica Gedeon Richter Plc, en asociación con Recordati, presentó nuevos datos sobre la cariprazina y los resultados llamaron la atención por señalar la eficacia del medicamento en una población considerada desafiante: pacientes con esquizofrenia, múltiples episodios psicóticos y trastorno por uso de sustancias, en especial, el uso de cannabis.
En un estudio observacional de seis meses, la cariprazina demostró potencial para reducir significativamente los síntomas en pacientes con esquizofrenia dual, un cuadro psiquiátrico aún poco explorado en los protocolos de tratamiento y que, frecuentemente, involucra uso concomitante de sustancias psicoactivas, como el cannabis. El análisis fue presentado en uno de los cuatro pósteres científicos llevados a la EPA por Gedeon Richter.
“Estos resultados amplían la relevancia clínica de la cariprazina en escenarios complejos, donde el manejo tradicional muchas veces falla. Estamos hablando de pacientes que viven una superposición de desafíos, tanto en el campo de los trastornos mentales como en la dependencia química”, explicó el profesor Christoph U. Correll, uno de los especialistas que participaron en el simposio científico promovido por las farmacéuticas en el evento.
Además, un segundo análisis indicó que el riesgo de recaída entre los pacientes tratados con cariprazina es significativamente menor en comparación con el placebo, independientemente del sexo, reforzando la estabilidad terapéutica del medicamento.
Otro aspecto destacado que los especialistas debatieron durante el encuentro fue el análisis centrado en síntomas negativos de la esquizofrenia en mujeres durante la hospitalización. La cariprazina fue señalada como primera opción terapéutica, tanto en monoterapia como en politerapia, presentando una mejora clínica expresiva.
El cuarto análisis abordó una estrategia de potenciación con cariprazina y clozapina, dirigida a casos de esquizofrenia resistente al tratamiento. Según los datos presentados, la combinación parece ser prometedora, principalmente en el control de síntomas negativos, con un perfil de seguridad favorable.
Una nueva escala transdiagnóstica propone un cuidado más personalizado
Otro avance importante revelado en el evento fue la presentación de una nueva escala transdiagnóstica para cuantificar y visualizar la gravedad de síntomas psiquiátricos, propuesta por el profesor Correll y especialistas de Gedeon Richter.
La herramienta puede ser un divisor de aguas en el seguimiento clínico, permitiendo decisiones más precisas y personalizadas, basadas en mediciones sistemáticas de la evolución de los cuadros mentales, práctica aún subutilizada en entornos psiquiátricos en el día a día.
Cariprazina en escala global
Actualmente, la cariprazina está aprobada en 67 países y ya ha sido utilizada por alrededor de 1,7 millones de pacientes en diferentes indicaciones.
Clasificado como un antipsicótico de tercera generación, el fármaco actúa como agonista parcial de los receptores de dopamina, con un perfil de acción que busca restaurar el equilibrio neuroquímico sin bloquear completamente los circuitos dopaminérgicos, característica que puede reducir efectos secundarios clásicos de los antipsicóticos convencionales.
En el simposio científico “Actividad parcial, impacto total: innovaciones en el tratamiento de la esquizofrenia”, especialistas reforzaron la necesidad de comprender el mecanismo de acción de los agonistas parciales de dopamina, como la cariprazina, para promover terapias más asertivas e individualizadas.
Con información de PR Newswire.
