Uso adulto de cannabis por adolescentes pode aumentar los riesgos de esquizofrenia
Según un nuevo estudio, los cerebros en desarrollo, como los de los adolescentes, presentan efectos secundarios inesperados asociados al cannabis

Por João R. Negromonte
Diversos estudios demuestran los beneficios del uso medicinal del cannabis contra varias patologías. Sin embargo, cuando se relaciona el uso adulto de la planta con el consumo por adolescentes, este escenario puede cambiar.
Por mucho tiempo, el uso de esta sustancia por adolescentes preocupa a toda una sociedad y, aunque hay numerosos factores que consideran el cannabis como una planta segura, un nuevo estudio demostró que el uso adulto, en grandes o bajas cantidades por adolescentes, tiene conexiones directas con el desarrollo temprano de esquizofrenia.
La investigación reunió 590 estudios entre los años 2010 y 2020, donde seis de estos fueron seleccionados para una revisión sistemática, es decir, por presentar mejor contenido investigativo.
Tras inspeccionar minuciosamente los estudios, los científicos descubrieron que los usuarios de cannabis, habituales o no, tienen seis veces más probabilidades de desarrollar esquizofrenia que los no usuarios.
La verificación planteó algunos puntos importantes generando una señal de alerta por parte de los investigadores, sin embargo, es necesario recordar que al reunir diversos estudios, las bases de información pueden estar comprometidas, ya que cada uno investiga un tipo de cannabis diferente y clasifica de forma subjetiva la frecuencia de uso.
Además, al definir solo “usuarios de baja frecuencia”, consecuentemente la capa de la sociedad afectada fueron los adolescentes entre 12 y 18 años, que suelen usar la planta como máximo dos veces por semana.
Aún es muy pronto para que los investigadores den por sentado que el cannabis realmente causa el desarrollo de la esquizofrenia, no obstante, la relación entre el uso de la sustancia y la aparición de la enfermedad están directamente vinculados.
También existen las predisposiciones genéticas, que hacen que los investigadores se pregunten si el cannabis realmente causa la esquizofrenia, o si los adolescentes con propensión a la enfermedad buscan el cannabis como alternativa.
Es comprensible que, al elaborar un estudio de este calibre, los científicos se alarmen con los resultados, a pesar de ello, se necesitan estudios más sólidos y ensayos clínicos para confirmar esta teoría. Por eso, esta cuestión debe abordarse con cautela, ya que cuando se trata de enfermedades mentales, siempre se necesitan más estudios e investigaciones para definir sus riesgos y potenciales, al igual que la propia cannabis.
