Cachorrinha diagnosticada con cinomose sale de estado vegetativo y vuelve a andar con tratamiento cannábico
Tutora y dueña de proyecto social ya había perdido otros dos pacientes por culpa de la enfermedad y solo no aceptó realizar la eutanasia porque Clara estaba "alimentándose bien"

Antes de ser rescatada de un terreno abandonado en noviembre de 2023 por la tutora Juliana Arruda, la pequeña cachorrinha Clara contrajo cinomose, una enfermedad altamente contagiosa causada por un virus. “Ya tuve otros dos animales que tuvieron cinomose y, incluso probando todos los tipos de tratamientos posibles, acabé perdiéndolos”, comenta la responsable del proyecto Mãos que Salvam, en Santa Maria - RS.
Ya en casa de Juliana, a pesar de comer mucho, el animal comenzó a adelgazar y a tener dificultades para caminar. Después de unos días, la situación de Clara empeoró. “Ella empezó a deteriorarse, daba dos pasos y caía”, relata su tutora.
Entre marzo y mayo de este año, Clara estuvo en estado vegetativo. Realizaba acupuntura, tratamiento con choque, pero no mostraba ninguna reacción. “La veterinaria me decía así: ‘me traes un saco de patatas, le doy una descarga máxima y ella no reacciona’”, relata Juliana.
En ese momento, una amiga de Juliana recomendó el tratamiento con cannabis para Clara. “Ella es una paciente con problema neurológico. En la primera consulta, el animal estaba muy agitado, pero no podía mover las extremidades pélvicas. Una de las quejas de su tutora era la vocalización (emisión de sonidos), así que le prescribí un aceite de cannabis de amplio espectro rico en CBD 3%, con cinco gotas por la noche”, relata la médica veterinaria, Carollina Mariga.
Según Juliana, el tratamiento cannábico tardó cerca de un mes en hacer efecto. “En ese tiempo, pasé por varios veterinarios, y tres de ellos me dieron la autorización para la eutanasia. Solo no la acepté porque ella estaba comiendo mucho, tenía hambre”, comenta.
“Cuando la cannabis hizo efecto, Clara empezó a dormir mejor, ese estado vegetativo retrocedió y, aproximadamente tres semanas después, escuché su llanto y la vi ponerse de pie. Intensificamos el tratamiento con cannabis y, cuatro días después, ella estaba andando”, relata la tutora.
La terapia de choque se probó nuevamente, esta vez con el volumen mínimo, y Clara empezó a gruñir y morder a su tutora, sintiendo dolor. Ahora, aproximadamente seis meses después de comenzar el tratamiento con cannabis, la cachorrinha juega con otros animales, corre por el patio e incluso pide tomar el aceite antes de dormir.
Según Mariga, en una nueva fase del tratamiento, Clara está utilizando un aceite Full Spectrum equilibrado, con el objetivo de estimular aún más el sistema nervioso. “El THC (tetrahidrocanabinol) actúa principalmente en el sistema nervioso central, estimulando aún más al animal a moverse e intentar recuperar el movimiento normal”, comenta.
Por último, la médica veterinaria destaca que la cannabis tiene una importante capacidad neuroprotectora, ayudando a reducir la excitabilidad en casos de convulsiones y enfermedades neurodegenerativas, haciendo que la evolución de la enfermedad sea más lenta.
