CBD en la lucha contra el crack: estudio de la UnB señala esperanza y nueva fuente natural en Brasil

Estudio de la UnB muestra la eficacia del CBD en el tratamiento de la dependencia del crack; planta nativa de Brasil surge como nueva y accesible fuente del compuesto

Publicado en 02/06/2025

CBD no combate ao crack: estudo da UnB aponta esperança e nova fonte natural no Brasil

Nueva planta con cannabidiol y estudio de la UnB reavivan la esperanza en el tratamiento de dependencias | CanvaPro

Un descubrimiento que brota de nuestro propio suelo puede cambiar el rumbo del tratamiento de la dependencia química en Brasil. Investigadores de la Universidad de Brasilia (UnB) anunciaron resultados alentadores en el uso de cannabidiol (CBD) para tratar a personas en situación de dependencia del crack. Y más: una planta hasta ahora vista como “maleza” puede ser la clave para democratizar el acceso a esta sustancia terapéutica.


El estudio realizado en la UnB reveló que el uso de CBD fue más eficaz en la reducción del consumo de crack y de los efectos secundarios, en comparación con medicamentos tradicionalmente utilizados en los Centros de Atención Psicosocial Alcohol y Drogas (CAPs AD). Para quienes enfrentan el desafío de tratar cuadros tan complejos, la novedad representa un respiro, tanto para los profesionales de la salud como para los pacientes y sus familias.


Mientras tanto, en el otro extremo de Brasil, otra línea de investigación también promete sacudir las bases de la biotecnología medicinal. Científicos descubrieron que la Trema micrantha, un arbusto que crece libremente por casi todo el territorio nacional, contiene naturalmente cannabidiol en sus flores y frutos. La revelación fue hecha a la agencia AFP por el biólogo molecular Rodrigo Moura Neto, de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), y ganó repercusión en medios internacionales, como Science Alert.


“Es una planta que crece en la maleza, sin necesidad de ningún tipo de manejo específico. Esto abre la posibilidad de tener una fuente alternativa, legal y mucho más accesible de cannabidiol”, explicó el biólogo.


El CBD, que es uno de los compuestos más estudiados de la cannabis, se ha estado utilizando en todo el mundo para tratar epilepsias, dolores crónicos, ansiedad y, más recientemente, dependencia química. A diferencia del THC, no provoca alteraciones cognitivas o sensoriales, lo que lo convierte en una alternativa más segura para diversos perfiles de pacientes.


Para los investigadores de la UnB, los resultados con dependientes de crack traen no solo datos, sino también humanidad: hablamos de vidas que pueden reencontrar sentido, de vínculos familiares que pueden ser restaurados, de esperanzas que vuelven a brotar, así como la Trema micrantha en los campos brasileños.