Científicos exploran cómo los patrones de consumo de cannabis se conectan con la calidad de las relaciones

Un estudio indica que factores como la motivación, la forma de uso y el entorno pueden alterar la forma en que la cannabis impacta en los vínculos afectivos

Publicado en 17/11/2025

Cientistas exploram como padrões de consumo de cannabis se conectam à qualidade das relações

Investigación explora la asociación entre la frecuencia del consumo de cannabis y la satisfacción conyugal | Reproducción IA

Entre afectos, elecciones y hábitos que moldean la vida en pareja, la cannabis emerge como un nuevo elemento en las dinámicas del amor. Un estudio reciente reveló que las mujeres que consumen la planta con frecuencia reportan una mayor satisfacción en sus relaciones, mientras que entre los hombres el efecto parece ser el opuesto, por motivos aún no totalmente comprendidos. 


La investigación, realizada por científicos de la Universidad Ariel y la Facultad Académica Achva en Israel, fue publicada en la revista Drug and Alcohol Dependence.


Diferencias de percepción entre géneros


Los investigadores analizaron datos de cientos de participantes para comprender de qué manera el uso de cannabis se relaciona con la percepción de la calidad en las relaciones amorosas. En general, observaron que el consumo frecuente estaba vinculado a niveles más altos de satisfacción entre las mujeres, mientras que entre los hombres el uso más intenso se asociaba con índices más bajos.


Según los autores, los resultados apuntan a factores biológicos y comportamentales aún no totalmente esclarecidos. Es posible que diferencias en la respuesta cerebral a la cannabis, en el manejo emocional o incluso en las expectativas afectivas contribuyan a los patrones observados, aunque, como destacan, las asociaciones no indican una causalidad directa.


Cannabis y vínculos afectivos


El estudio refuerza la necesidad de nuevas investigaciones sobre cómo el consumo de la planta se integra en la vida cotidiana y en las relaciones humanas. Los científicos destacan que la forma de uso, individual o compartida entre parejas, las motivaciones personales y el contexto social son factores que pueden alterar significativamente la experiencia de cada persona.


Más que señalar diferencias, el estudio invita a comprender el uso de la cannabis dentro de un panorama relacional más amplio, en el que las emociones, los hábitos y las percepciones se entrelazan. 


Para los autores, la complejidad del tema requiere investigaciones futuras que exploren variables como el género, el tipo de consumo y la estabilidad conyugal, ampliando la comprensión sobre cómo la planta puede, directa o indirectamente, interactuar con los lazos afectivos.