Cultivo, incautación y controversia: los entresijos de la operación en la asociación Santa Gaia
Más de 500 plantas fueron destruidas; pacientes y familiares informan miedo de perder el tratamiento

En septiembre de 2025, la asociación de cannabis Santa Gaia, en el barrio Garcia, en Lins (SP), fue objeto de una fiscalización de la Vigilancia Sanitaria, debido a una denuncia de “olor a marihuana”, realizada por vecinos. Tres semanas después, la asociación fue objeto de una operación motivada por una decisión de la Justicia. Ayer, jueves (16), la Policía Civil realizó una incautación en la sede de la asociación.
Según la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), fueron confiscadas 466 plantas de marihuana y otras 96 en fase de producción de aceite. Dispositivos móviles y computadoras también fueron incautados para análisis de la logística financiera.
Guilherme Viel, fundador y presidente de Santa Gaia, también fue arrestado en flagrante. Este viernes (17), durante la audiencia de custodia, su prisión fue mantenida. Ahora, la asociación trabaja para presentar un Habeas Corpus solicitando que él responda en libertad.
El Delegado responsable de la operación, Artur Franco, explica que la investigación, solicitada por el Ministerio Público, constató que la asociación operaba sin la debida documentación de la Vigilancia Sanitaria y de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), para cultivar cannabis en suelo nacional. “Junto al cultivo, se identificó un laboratorio de punta para producción a gran escala”, completa el Delegado.
En un comunicado, Santa Gaia informó que posee dos procesos en curso que garantizan su actividad. Un Habeas Corpus para el cultivo de cannabis y una acción civil en el Tribunal Regional Federal de la 1ª Región (TRF1). El delegado confirmó tener conocimiento de la acción, pero destacó que, "mientras no obtengan la decisión oficial autorizando la actividad, están irregulares y continúan en la ilegalidad".
El drama de los pacientes y los próximos pasos
La interrupción de las actividades de la asociación de cannabis genera angustia entre los pacientes. João Victor Viel, vicecoordinador y hermano de Guilherme, afirma que el momento es de “reunir los casos” y encontrar maneras de asistir a los más de nueve mil asociados. "Ya estamos en contacto con otras asociaciones. Vamos a enfocarnos en los casos más delicados, pero no dejaremos a nadie desamparado", explica.
Leny Emídio Barbosa, 46 años, teme por el tratamiento de su hija, Jayne Barbosa da Silva, 31 años, que sufre de epilepsia severa desde niña. Pasando por una encefalitis viral, al nacer, Jayne sufría constantes crisis convulsivas. Hace un año y medio, con el uso del aceite, las crisis y secuelas se han mitigado. "Es otra vida. Hoy tiene calidad de sueño, puede interactuar. Estoy muy nerviosa, no podemos quedarnos sin el aceite", desahoga la madre.
Por suerte, Leny hizo un nuevo pedido de aceite el lunes (13). Así, el tratamiento de su hija —que consume alrededor de cuatro frascos al mes— está garantizado por al menos un mes y medio. Residentes de Alhandra, en el interior de Paraíba, Jayne está en el inicio del proceso de destete del Rivotril, que ahora debe ser pospuesto.
Eduardo Augusto da Silva, 47 años, portador de dolor crónico, también se preocupa. Utiliza el cannabidiol para reducir el uso de morfina y otros medicamentos. "La cannabis reduce mucho mis dolores. Puedo dormir, relajarme, algo que antes no era común. Solo quien siente dolor sabe cómo es". Por suerte, había retirado un nuevo frasco un día antes de la operación.
Acusaciones y la respuesta de la asociación de cannabis
El caso fue registrado como falsificación de productos terapéuticos y tráfico de drogas. "En el lugar encontramos aceites de cannabis sin ninguna identificación de lote y comprobación formal", explicó el delegado. Según él, también funcionaba una "especie de farmacia" para la entrega de productos a los pacientes.
João Vitor refuta, explicando que la asociación trabaja con el etiquetado de todos los productos, conteniendo tipo y concentración. "Acabábamos de realizar la cosecha y estábamos en el proceso de envasado. Por eso algunos frascos aún estaban sin etiqueta. Primero envasamos para luego etiquetar", justifica. Sobre la "farmacia", aclara que se trata de una clínica con médico, fisioterapeuta, asistente social y psicólogo, donde se realiza la acogida y triage de los pacientes.
“Era un espacio de acogida. Una funcionaria hacía la triage, analizaba la receta y demás documentos, además de registrar a los pacientes. Nunca realizamos una entrega sin la receta.”
El futuro de las plantas y de las personas

Según el delegado, las más de 500 plantas de cannabis incautadas en la asociación serán destruidas bajo autorización judicial. La disposición de los frascos de aceite, sin embargo, aún espera un parecer de los órganos sanitarios.
Durante la operación, se incautó un arma de fuego en la casa de Guilherme. La policía afirma que no se presentó ninguna documentación, mientras que João Vitor alega que el arma tiene registro y que el fundador es Coleccionista, Tirador y Cazador (CAC).
El delegado considera acertada la mantención de la prisión preventiva. Según él, el próximo paso será la escucha de los testigos y partes involucradas.
