Dejar la nicotina es la meta de los jóvenes en Año Nuevo: el CBD surge como aliado contra la superdependencia
La alta potencia de los vapes desafía a quienes desean dejar de fumar, pero investigaciones recientes indican que el cannabidiol es una terapia prometedora para el control de la dependencia y la reducción de daños

Datos recientes divulgados por la organización Truth Initiative revelan que el 67% de los jóvenes adultos usuarios de nicotina, con edades entre 18 y 24 años, tienen una meta clara: dejar de fumar en Año Nuevo. La búsqueda por la salud física y mental es el principal motivador de esta decisión.
No obstante, el escenario actual impone obstáculos crecientes para quienes deciden abandonar el vicio. La elevada potencia de los nuevos dispositivos de entrega de nicotina, como los cigarrillos electrónicos (vapes), dificulta la cesación por los métodos tradicionales.
En este contexto desafiante, investigaciones científicas recientes apuntan a una nueva esperanza. El cannabidiol (CBD) se presenta como una herramienta terapéutica prometedora para el control del tabaquismo y la reducción de daños.
La superdependencia dificulta la decisión de dejar de fumar
Aunque la intención de dejar de fumar es alta, el mercado de la nicotina ha sufrido cambios drásticos en los últimos cinco años. El informe de Truth Initiative indica que, entre 2017 y 2022, la concentración de nicotina en cigarrillos electrónicos desechables casi se triplicó.
Además del aumento de la sustancia, la capacidad de almacenamiento de líquido en estos dispositivos se quintuplicó. Simultáneamente, el precio cayó alrededor del 70%, facilitando el acceso y agravando la dependencia.
En Brasil, la realidad refleja esta tendencia global de aumento en la toxicidad. Un estudio de la Vigilancia Sanitaria de São Paulo, en colaboración con el Incor y la USP, analizó a 200 usuarios de vape.
La constatación fue alarmante: la concentración de nicotina en el organismo de estos usuarios llega a ser de tres a seis veces mayor que la encontrada en fumadores convencionales. Esta potencia elevada resulta en una dependencia acelerada, dificultando el proceso de dejar de fumar.
Impacto en la salud mental y ansiedad
Datos muestran que el 76% de los adolescentes que usan vapes consumen el producto en los primeros 30 minutos después de despertarse. El impacto en la salud mental es directo, ya que la dependencia de nicotina puede amplificar cuadros de ansiedad y depresión.
La CEO y presidenta de Truth Initiative, Kathy Crosby, comentó, en una nota, sobre el escenario actual en nota oficial. Según ella, los jóvenes enfrentan un mercado diseñado para agravar el vicio.
"Los jóvenes quieren dejar de fumar, pero están tratando de liberarse en un mercado inundado por productos más grandes, más baratos y más potentes. Sabemos que la dependencia de la nicotina puede amplificar sentimientos de ansiedad, depresión y estrés, por eso es importante que los jóvenes entiendan que dejar de fumar no significa renunciar a algo — significa retomar el control."
El escenario en Brasil y la búsqueda para dejar de fumar por el SUS
Brasil, históricamente reconocido por sus políticas antitabaco, observó una reversión de tendencia en 2024. Por primera vez desde 2007, hubo un aumento en el número de fumadores, con una elevación del 25%.
La prevalencia del tabaquismo subió al 13,8% entre los hombres y al 9,8% entre las mujeres. Simultáneamente, la búsqueda de ayuda médica para dejar de fumar creció significativamente.
En 2023, más de 420 mil personas recurrieron al Sistema Único de Salud (SUS) para tratar el tabaquismo. Sin embargo, las recaídas aún son frecuentes, lo que abre espacio para la investigación de nuevos enfoques terapéuticos.
El papel del Cannabidiol (CBD) para quienes quieren dejar de fumar
Ante la complejidad del vicio, que involucra factores químicos y comportamentales, el uso terapéutico del cannabidiol ha sido estudiado como estrategia complementaria. A diferencia de tratamientos que solo reponen la nicotina, el CBD actúa en la modulación del Sistema Endocannabinoide (SEC).
Estudios indican tres frentes principales de actuación del cannabinoide para ayudar a quienes desean dejar de fumar:
Reducción de la ansiedad y "craving": Un ensayo clínico con 56 fumadores demostró que el uso de CBD oral (400 a 800 mg/día) durante tres días resultó en una reducción significativa en el consumo de cigarrillos y en la ansiedad de abstinencia.
Interferencia metabólica: Investigaciones in vitro sugieren que el CBD inhibe las enzimas hepáticas CYP2A6 y CYP2B6, responsables de metabolizar la nicotina. Esto puede prolongar la presencia de nicotina en el cuerpo, reduciendo la urgencia física por la reposición.
Regulación de la recompensa: El CBD actúa como agonista parcial de receptores de dopamina. Ayuda a reequilibrar el sistema de recompensa del cerebro sin causar euforia, disminuyendo el riesgo de recaídas por desencadenantes emocionales.
Además de la cuestión química, está el factor comportamental del "gesto de fumar". El uso de vaporizadores con extracto de cannabis de espectro completo (sin nicotina) es evaluado por especialistas como una forma de transición, preservando el hábito motor mientras se trata la dependencia química.
