“Editado a toque de caixa”: experto ve riesgo de concentración en el mercado de cannabis de Colombia
El abogado Carlos Araújo señala que el nuevo decreto sobre flor seca de cannabis deja lagunas regulatorias que pueden favorecer a grandes empresas y excluir a pequeños cultivadores

Colombia ha publicado el Decreto 1.138, que autoriza oficialmente el uso y la comercialización de la flor seca de cannabis como producto medicinal, algo que antes no estaba permitido. La nueva legislación también establece reglas para agilizar licencias.

Según el abogado Carlos Araújo, máster en Políticas Públicas y Consultor Estratégico para la cadena de Cannabis, la medida fue "editada a toque de caixa". Señala que, aunque abre posibilidades, la norma adolece de indefinición, lo que puede concentrar el mercado en manos de grandes industrias.
El decreto redefine el concepto de "producto acabado". Esto permite que el cannabis florecido se venda directamente al consumidor, con certificación sanitaria, sin necesidad de transformación industrial.
En una entrevista exclusiva con Sechat, el director general del Fondo Nacional de Estupefacientes (FNE) de Colombia, Milver Rojas, confirmó que la norma representa un hito.
"El espíritu de la norma es realmente fomentar la producción, el procesamiento, la exportación e incluso el uso en Colombia de la flor como medicina", afirmó Rojas.
Rojas explicó el plazo de cinco meses para que los ministerios de Justicia, Salud y Agricultura detallen los requisitos técnicos. También habrá un período de transición de hasta dos años para la implementación completa.
“En principio, hay cinco meses previstos en el decreto para definir los términos, es decir, para detallar los requisitos", dijo. "Y hay un tiempo prudencial de máximo dos años para que los nuevos cumplan con esta regulación y puedan entonces ingresar al mercado.”
Sin embargo, el abogado Carlos Araújo hace un análisis más cauteloso. "Aquí criticamos a la Anvisa [Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil], pero es mejor tomar todas las precauciones que lanzar un material con puntos a definir", compara.
Según Araújo, el texto "dice muy poco sobre cómo se llevará a cabo la regulación" y probablemente "no debería incluir a pequeños y medianos productores y llevar productos de bajo precio al ciudadano". "La posibilidad está abierta, pero aún no está definido cómo sucederá", señala Araújo.
¿El nuevo decreto puede concentrar el mercado de cannabis en Colombia?
Según Carlos Araújo, la falta de claridad y los estándares requeridos en el nuevo decreto deberían impactar directamente en quién puede participar en el mercado.
"Para producir medicamentos de cannabis, se necesitará un estándar que hoy prácticamente ninguna empresa colombiana produce. Son pocas las que exportan flor a Europa", explica el consultor.
En su opinión, "los pequeños y medianos cultivadores, que aún están fuera, ya que no tienen la calificación necesaria para fabricar medicamentos, no deberían germinar en este mercado".
La consecuencia, prevé Araújo, es que el "mercado se concentrará en las grandes industrias", a pesar de que el texto prevé procedimientos simplificados para pequeños productores.
El autocultivo en Colombia es una alternativa
El experto recuerda que en Colombia existe una particularidad en el acceso: el autocultivo. "El autocultivo está autorizado desde 1986, por la Ley de Salud. Cada colombiano puede cultivar hasta 20 plantas en su casa", dice.
Para Araújo, esto impacta directamente en la adhesión a los productos farmacéuticos. "Si el ciudadano necesita el medicamento, difícilmente buscará un producto caro en la farmacia, sobre todo porque en Colombia, compartir cannabis no es un delito."
