El cannabis en microdosis mejora los síntomas no motores del Parkinson, señala un estudio brasileño en seis pacientes
El estudio tuvo pocos pacientes y no utilizó un grupo controlado por placebo, pero se realizó en humanos y los resultados apuntan a posibles beneficios del cannabis contra la enfermedad, en los síntomas no motores
Publicado en 27/03/2025

Imagen ilustrativa: Canva
Un estudio brasileño publicado recientemente en la revista Frontiers reveló que el uso de microdosis de cannabis puede aliviar síntomas no motores de la enfermedad de Parkinson, como trastornos cognitivos y del sueño. La investigación analizó a seis pacientes que hicieron uso de bajas dosis de aceite de cannabis y presentó resultados prometedores en la calidad del sueño. Además, los participantes no informaron efectos secundarios adversos, indicando un posible perfil de seguridad favorable.
Pequeñas dosis, grandes efectos
Los participantes del estudio se autoadministraron 0,5 mL de extracto de cannabis durante 90 días. Fueron divididos en dos grupos: uno usó el extracto que contenía 250 microgramos de THC, y el otro usó el extracto que contenía 1000 microgramos de THC, ambos con proporciones mayores de THC que de CBD. La observación de los investigadores indicó que, incluso en cantidades mínimas, el THC mostró potencial terapéutico, impactando positivamente el bienestar de los pacientes sin causar efectos adversos.
Otro punto relevante fue la respuesta de los pacientes en relación a las microdosis. Los investigadores identificaron que los efectos beneficiosos ocurrían sin que hubiera un compromiso cognitivo o alteraciones expresivas en la percepción de los participantes. Esto sugiere que pequeñas cantidades de THC pueden ser una opción viable para el manejo de síntomas no motores en el Parkinson.
Mecanismos del cannabidiol en el Parkinson
Un ensayo clínico aleatorizado australiano también había identificado que el THC puede favorecer el estado de ánimo y el sueño de los pacientes, aportando un enfoque más integral en el tratamiento de la enfermedad. Estudios anteriores ya habían indicado que el sistema endocannabinoide desempeña un papel crucial en la regulación de procesos como la inflamación y la neuroprotección, lo que refuerza el potencial terapéutico del cannabis en el Parkinson.
Además, los investigadores destacan que los efectos del CBD parecen estar ligados a la capacidad de modular neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, que son esenciales en el control motor y emocional. Esto sugiere que el compuesto puede tener impactos positivos tanto en los síntomas clásicos de la enfermedad como en los aspectos psicológicos, como la ansiedad y la depresión, que afectan a muchos pacientes.
¿Qué esperar del futuro?
A pesar de los avances prometedores, los expertos subrayan que aún se necesitan más estudios con muestras más grandes para validar la eficacia y seguridad del uso del cannabis en el tratamiento del Parkinson. Para aquellos interesados en el tratamiento, la recomendación es buscar orientación de profesionales de la salud especializados para evaluar el mejor enfoque según cada caso. Los científicos también refuerzan que más investigaciones son esenciales para determinar la dosificación ideal y los mecanismos específicos de acción de los cannabinoides en el Parkinson.
Otro punto importante es la necesidad de regulación y acceso seguro a los productos a base de cannabis. Mientras que algunos países ya permiten el uso medicinal de la planta para enfermedades neurodegenerativas, en otros, las barreras regulatorias aún dificultan la adopción de esta alternativa terapéutica. Con el avance de las investigaciones, se espera que nuevas directrices puedan ampliar las opciones de tratamiento para pacientes con Parkinson y otras condiciones neurológicas.


