Estudio brasileño investiga la seguridad y el uso de cannabidiol en niños con autismo
Investigación publicada en revista internacional señala reducción de medicamentos controlados y mejoras en el comportamiento durante el tratamiento supervisado

Un grupo de investigadores brasileños publicó un estudio pionero sobre el uso de cannabidiol (CBD) en niños diagnosticados con Trastorno del Espectro Autista (TEA). El artículo destacó en la revista científica internacional Clinical Neuropsychopharmacology and Addiction, aportando nuevos datos a la comunidad médica.
Los datos obtenidos fueron alentadores, registrando una tasa de finalización del 90% entre los participantes. En el grupo que utilizaba antipsicóticos, 12 de los 18 individuos lograron reducir la dosis de estos fármacos en un 70% o más.
Los efectos adversos reportados fueron mayoritariamente leves y transitorios, incluyendo aumento del apetito y leve agitación. Sin embargo, los investigadores advierten sobre la necesidad de monitoreo, ya que dos participantes con epilepsia experimentaron recurrencia de convulsiones durante la retirada de los alopatas.
La investigación analizó la viabilidad y seguridad de un aceite rico en CBD, con una proporción de 14,5:1 en relación al tetrahidrocannabinol (THC). El estudio siguió a 30 niños y adolescentes, con edades entre 2 y 15 años, durante 24 semanas.
Durante el seguimiento, parte de los participantes redujo o eliminó medicamentos psicotrópicos, como antipsicóticos y anticonvulsivantes. Este proceso de sustitución por el uso de cannabidiol se realizó bajo estricta supervisión médica.
Impacto del cannabidiol en el comportamiento y en la familia
Además de los datos de seguridad, la mayoría de las familias informaron una mejora significativa en la comunicación, la sociabilidad y los comportamientos repetitivos de los niños. También se observaron mejoras en la reducción del estrés parental y en el tratamiento de comorbilidades, como TDAH y trastornos del sueño.
La iniciativa fue liderada por el Laboratorio de Neurociencia Conductual (LabNeC) de la Universidad del Sur de Santa Catarina (UNISUL). El proyecto contó con la colaboración de científicos de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC) y de instituciones de Italia y Canadá.
Según el coautor y coordinador del LabNeC/UNISUL, Prof. Dr. Rafael Mariano de Bitencourt, la investigación es fundamental para el área. “Este trabajo representa un paso importante en la construcción de evidencias sobre el potencial terapéutico del cannabidiol en niños con autismo”, afirma.
Bitencourt destaca que, aunque los resultados son preliminares, refuerzan la importancia de investigaciones supervisadas. El enfoque central debe seguir siendo la seguridad clínica y la calidad de vida de las familias involucradas en el tratamiento.
El estudio tuvo como primer autor al médico Alysson Madruga de Liz y utilizó aceite suministrado por la Asociación Brasileña para el Acceso a la Cannabis Terapéutica (ABRAFLOR). Esta elección reflejó las prácticas reales de acceso a la Cannabis medicinal actualmente vigentes en el país.
Limitaciones y futuro de las investigaciones con cannabidiol
Como todo estudio piloto y retrospectivo, los resultados deben interpretarse con cautela debido al diseño abierto y a la ausencia de grupo de control. El número reducido de participantes limita la generalización de los hallazgos y dificulta conclusiones causales definitivas en este momento.
Aun así, los datos ofrecen señales relevantes que justifican la realización de ensayos clínicos más sólidos y controlados en el futuro. Para Bitencourt, el trabajo destaca el papel de las asociaciones civiles en el avance de la ciencia y el acceso al uso de cannabidiol en Brasil.
“La ciencia debe observar lo que ya sucede en la vida real. Muchas familias han estado utilizando productos a base de cannabidiol de forma empírica, y es responsabilidad de la investigación investigar, de manera ética y responsable, los posibles beneficios y riesgos de estas prácticas”, concluye el investigador.
