Medo de avión, araña o serpiente? Descubre cómo el cannabis puede aliviar la fobia
Estudios indican que el CBD y el THC pueden ayudar en la extinción de memorias traumáticas. Expertos, como el psicólogo Lauro Pontes, explican los efectos y desafíos del uso del cannabis en el tratamiento del miedo y del TEPT

Medo de avión, de araña, de serpiente o incluso una crisis de pánico, o de quedarse sola en casa o atrapada en el ascensor… En fin, son muchos los tipos de miedo o fobias existentes. El problema es cuando él, el miedo, deja de ser reacción y pasa a ser prisión. En este caso, buscar caminos de alivio, como el cannabis medicinal, se vuelve urgente.
Investigaciones recientes sugieren que el cannabidiol (CBD) y el tetrahidrocannabinol (THC), principios del cannabis medicinal, tienen potencial para ayudar en el tratamiento de fobias y traumas, modulando memorias de miedo y posibilitando un nuevo enfoque para trastornos que roban la paz de quienes viven con ellos.
Caminos para enfrentar el miedo
Las fobias van mucho más allá del nerviosismo común. Pueden desencadenar comportamientos de evitación que llegan a paralizar la vida cotidiana. Un estudio de la Universidad de Michigan (2013) demostró que el uso sintético de THC (dronabinol) ayudó a participantes humanos en paradigmas de extinción del miedo, reduciendo reacciones a lo largo del tiempo.
Estas evidencias abren espacio para reflexiones importantes en el contexto brasileño. En el campo de los tratamientos complementarios, psicólogos y psiquiatras ven los compuestos cannabinoides como herramientas prometedoras para casos de fobia o TEPT, especialmente cuando las terapias convencionales como psicoterapia, antidepresivos o ansiolíticos, no son suficientes o generan efectos secundarios significativos.
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No obstante, aún existen desafíos regulatorios y de seguridad: mientras que la Anvisa ya permite el uso medicinal del CBD, el THC sigue con restricciones más estrictas. Por eso, es fundamental establecer protocolos claros de dosis, identificar perfiles de pacientes y seguir posibles efectos adversos.
CBD y THC: aliados en el desafío de borrar memorias del miedo
Más que medicamentos, el cuidado con pacientes que conviven con traumas también pasa por la psicología. Aunque los psicólogos no receten sustancias, pueden caminar lado a lado con los pacientes, ayudando a manejar el miedo, apoyando durante terapias de exposición y trabajando junto a médicos para que el tratamiento sea integral y humanizado.

El psicólogo Lauro Pontes, doctor en Psicología y especialista en cannabis terapéutica, explica que el cannabidiol (CBD) tiene un papel fundamental en este proceso. “El CBD facilita la extinción de memoria porque actúa en las vías prefrontales límbicas, promoviendo neuroplasticidad y regulando neurotransmisores involucrados en el procesamiento del trauma. También modula receptores serotoninérgicos, como el 5-HT1A, lo que ayuda a regular la ansiedad”, detalla.
Pontes destaca también el papel que el THC desempeña en la extinción de memorias traumáticas y cómo puede actuar directamente en los receptores CB1 del hipocampo y de la amígdala cerebral, ayudando a reducir el impacto de esas memorias. "En dosis bajas, puede ser muy eficaz. Bromeo que sería interesante tener un spray nasal de 5 mg de THC en las ambulancias del SAMU, para ser aplicado en pacientes estabilizados justo después del trauma, ya que esto podría disminuir el impacto de la memoria del miedo desde el inicio”, puntualiza.
A pesar del entusiasmo, él refuerza la importancia de la cautela: “El desafío está en la dosificación: el THC tiene un efecto bifásico, puede ser ansiolítico o ansiogénico dependiendo de la dosis. Por eso, lo ideal es el uso bien controlado y en asociación con el CBD. En resumen: el CBD tiene una gran función en este proceso, pero el gran diferencial para la extinción de memorias traumáticas viene del THC, cuando está bien dosificado”.
Caminos para hacer el tratamiento accesible, seguro y consciente
El futuro de este campo pasa por incentivar ensayos clínicos en Brasil que prueben el uso de THC y CBD en personas con diferentes tipos e intensidades de fobia, evaluando la seguridad y la eficacia de los compuestos en asociación con terapias de exposición. Actualmente, ya existen estudios brasileños evaluando el CBD en pacientes con trastorno de ansiedad social, mostrando un interés creciente de la ciencia nacional en este tema.
En el horizonte de las políticas públicas, el desafío es garantizar acceso seguro y equitativo a los tratamientos ya aprobados. En São Paulo, por ejemplo, la red pública de salud amplió recientemente el suministro de cannabidiol, respondiendo a la demanda creciente: en 2024, cerca de 672 mil brasileños estaban en tratamiento con cannabis medicinal. Aun así, obstáculos como costos elevados y burocracia aún dificultan que todos tengan acceso.
Por eso, es indispensable ofrecer información clara, empática y accesible a las personas que viven con fobia o trauma, para que las decisiones sobre el tratamiento sean conscientes, integradas a la psicología clínica y siempre alineadas a sus objetivos, riesgos y límites.
