Nuevo estudio promete distinguir con mayor precisión los niveles de THC en plantas de cannabis
Estudio mapea el ADN del cloroplasto de seis cultivares distintas, revelando herramientas genéticas prometedoras para la mejora de cultivos y rastreo forense
Publicado en 06/01/2026

El estudio se centró en el genoma del cloroplasto (cpDNA) debido a su estabilidad evolutiva y herencia materna. Imagen: Canva Pro
Un análisis exhaustivo del genoma de Cannabis sativa L., publicado en enero de 2026 en la revista científica Scientific Reports reveló nuevos marcadores genéticos. El descubrimiento es capaz de distinguir, con precisión, diferentes variedades de la planta.
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La investigación fue realizada por Saber Delpasand Khabbazi, de la Universidad Yozgat Bozok, en Turquía. El estudio identificó variaciones específicas en secuencias repetitivas de ADN, conocidas como microsatélites.
Estos marcadores pueden ser fundamentales para diferenciar el cáñamo industrial de variedades con alto contenido de Tetrahidrocannabinol (THC). Además, la herramienta promete ayudar a las autoridades en el rastreo de rutas de tráfico internacional.
El enfoque en el genoma de la Cannabis y el ADN del cloroplasto
El estudio se centró en el genoma del cloroplasto (cpDNA) debido a su estabilidad evolutiva y herencia materna. Esta característica lo convierte en una herramienta robusta para identificar linajes genéticos dentro del vasto genoma de la Cannabis.
Para examinar las variaciones, la investigación utilizó herramientas avanzadas de bioinformática en seis cultivares de regiones geográficas distintas. Las muestras incluyeron 'Carmagnola' (Italia), 'Dagestani' (Rusia) y 'Yoruba' (Nigeria).
También se analizaron tres variedades chinas: 'Chinese hemp', 'Yunma 8' y 'Longma 9'. La diversidad geográfica fue crucial para validar la eficacia de los marcadores en diferentes contextos.
Resultados inéditos en el mapeo del genoma de la Cannabis
El núcleo de la investigación consistió en la identificación de "Repetición de Secuencias Simples" (SSRs), o microsatélites. Los resultados señalaron la presencia de 30 a 46 de estos marcadores en cada genotipo estudiado en el genoma de la Cannabis.
El análisis reveló que cada uno de los seis cultivares poseía un perfil genético único en el cloroplasto. Esto sugiere un alto potencial de estos marcadores para la identificación precisa, incluso entre plantas morfológicamente similares.
El estudio destaca que ciertas regiones del ADN fueron reportadas por primera vez como potenciales marcadores. Específicamente, las regiones intergénicas atpH-atpl y ndhF-rpl32 se mostraron prometedoras para la diferenciación genética.
Según el texto de la publicación, "los resultados demostraron el alto poder discriminatorio de los marcadores cpSSR y resaltaron la sustancial diferenciación de la línea materna entre los accesos estudiados". El análisis del cloroplasto logró, por lo tanto, señalar diferencias claras de origen y tipo.
Aplicaciones industriales y forenses del estudio del genoma de la Cannabis
El estudio observó que genes específicos, como el clpP y el rps16, contenían marcadores exclusivos del tipo droga. Esta característica fue observada en la muestra nigeriana 'Yoruba', indicando un camino para pruebas de identificación rápida.
"Identificar genotipos específicos de cannabis puede ser de gran importancia en estudios genéticos, programas de mejora y, particularmente, en el tráfico de cannabis a través de las fronteras y en casos forenses", señala el estudio en su introducción.
La capacidad de rastrear el origen geográfico a través de estos marcadores moleculares ofrece un recurso de bajo costo. En comparación con otras técnicas genómicas, esto permite monitorear rutas de tráfico o certificar la procedencia de cultivos legales con mayor eficiencia.
Metodología y limitaciones del análisis del genoma de la Cannabis
Para llegar a estos resultados, el investigador realizó un análisis in silico (computacional) completo de los genomas. El tamaño aproximado del genoma de la Cannabis en el cloroplasto de los cultivares varió ligeramente, oscilando entre 153,8 y 153,9 mil pares de bases.
La investigación, sin embargo, señala sus propias limitaciones y la necesidad de precaución en la generalización inmediata. La muestra utilizada estaba compuesta principalmente por variedades de cáñamo, contando con solo un ejemplar del tipo droga.
El autor concluye que, aunque los datos actuales proporcionan una base sólida, es necesario expandir el alcance. "La expansión del conjunto de muestras y la incorporación de marcadores nucleares en trabajos futuros proporcionarían una comprensión más amplia de la diferenciación genética en la cannabis", finaliza el artículo.

