Padre Ticão gana mural de 420 m² y CEU con su nombre en la Zona Este de SP
La obra de Rafael Roque eterniza al líder comunitario y defensor del cannabis medicinal en Ermelino Matarazzo, donde construyó su trayectoria

Padre Antônio Luiz Marchioni, cariñosamente conocido como Padre Ticão, fue homenajeado con dos marcas permanentes en el corazón de la Zona Este de São Paulo. El nuevo Centro Educacional Unificado (CEU) de Ermelino Matarazzo ahora lleva el nombre del representante de la causa cannábica y exhibe un mural de 420 m² con su retrato.

La obra fue firmada por el artista Rafael Roque, referencia nacional en el arte urbano ligado a la causa del cannabis medicinal.
El mural, hecho posible con el apoyo de la Secretaría de Cultura del Estado de São Paulo, celebra la trayectoria de un líder que rompió barreras al posicionarse a favor del uso medicinal del cannabis. La pintura fue inspirada en una fotografía del reportero Fernando Moraes.
“Padre Ticão fue un faro para muchas familias que todavía hoy enfrentan prejuicios y criminalización. Él trajo luz donde había miedo. Hacer esta pintura fue un acto de gratitud y resistencia”, afirma Rafael Roque, autor del mural.
Con 20 metros de altura, la obra retrata casas populares, representando su lucha por la vivienda; una paloma blanca, símbolo de su espiritualidad; y un atardecer, metáfora de la esperanza que cultivaba.
Además del retrato realista, el mural contó con la participación de los artistas Lukin y Gom. El trío utilizó alrededor de 100 litros de pintura.
CEU Padre Ticão: educación y transformación
Ubicado en el barrio donde Padre Ticão construyó su trayectoria de fe y justicia social, el CEU nace como un espacio de educación, cultura y memoria viva. El centro puede recibir hasta 7 mil personas al día.
La estructura cuenta con biblioteca, cineteatro, piscina, cancha, pista de skate, estudio de grabación y aulas artísticas, además de estar interconectado con una Escuela Municipal de Enseñanza Primaria (EMEF).
La lucha de Padre Ticão por el cannabis medicinal

Aún en vida, Padre Ticão organizó misas, seminarios y cursos sobre el tema, acogiendo familias y dialogando con investigadores para romper el silencio que rodeaba la salud alternativa en las periferias.
En 2019, fundó un curso pionero sobre el cultivo y uso terapéutico del cannabis, en colaboración con la UNIFESP y el MovReCan. El objetivo era enseñar de forma popular y segura, haciendo que la población dependiera menos de la “medicina de mercado”, como él decía.
La actuación del padre provocó reacciones, incluso dentro de la Iglesia, pero él siguió firme. Hoy, más de 100 mil personas ya han participado en los cursos iniciados por él, y la meta es alcanzar a otros 20 mil alumnos este año.
El artista Rafael Roque desahoga sobre los límites impuestos en la obra. “Desafortunadamente, en este trabajo no pude retratar el cannabis, que formó parte de la vida y la lucha de Padre Ticão. El silencio forzado solo refuerza la urgencia de seguir hablando de ella, como él siempre hizo”.
Ticão falleció el 1 de enero de 2021, a los 68 años, pero su legado sigue vivo, ahora plasmado en la fachada de un centro público que lleva su nombre y su historia adelante.
