Trump reclassifica la marihuana en EE. UU. y reconoce su uso medicinal a nivel federal; Vea el análisis

El cambio de la Lista I a la Lista III puede desbloquear investigaciones, aliviar obstáculos fiscales e impactar los mercados estatales

Publicado en 19/12/2025

  President Donald Trump participates in a Mexican Border Defense Medal presentation, Monday, December 15, 2025, in the Oval Office. (Official White House Photo by Daniel Torok)

Presidente Donald Trump | Foto oficial de la Casa Blanca por Daniel Torok

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó esta semana una orden ejecutiva que reclasifica la marihuana de la Lista I a la Lista III de la Ley de Sustancias Controladas. La decisión cambia el estatus federal de la planta, reconociendo oficialmente su potencial medicinal y orientando al gobierno a avanzar en estudios para incluir tratamientos a base de CBD en la cobertura de Medicare, el programa federal de salud para personas mayores y con discapacidad.

 

Fin de la clasificación más restrictiva

 

Con la reclasificación, la marihuana deja de considerarse una sustancia "sin uso médico aceptado" y pasa a formar parte de la lista de drogas controladas con uso terapéutico reconocido. La doctora Paula Dall’Stella afirma que la antigua clasificación no reflejaba la realidad científica.

"La clasificación 1 significaba que la marihuana no tenía ninguna utilidad médica y era altamente adictiva. Es una clasificación errónea de la marihuana, hay que reconocerlo", dice en una publicación en sus redes sociales. 

Según la doctora, el cambio acerca a Estados Unidos a modelos ya adoptados en otros países. "Ahora pasa a ser una sustancia controlada, clasificación número 3. Esto requiere recetas controladas, permite la prescripción médica y ayuda directamente en el avance de las investigaciones", explica.

 

La incertidumbre sobre el mercado no farmacéutico

 

A pesar del avance regulatorio, Paula destaca que la decisión plantea una cuestión central para el sector. "Si el mensaje del gobierno es 'esto es un medicamento', ¿qué sucede con el mercado no farmacéutico?", cuestiona.

Cita directamente los segmentos que actualmente operan fuera del modelo medicinal tradicional. "Los dispensarios recreativos, comestibles, vapes y productos artesanales entran en este debate", afirma. Según la doctora, la misma incertidumbre afecta al mercado de CBD y cáñamo vendidos sin un claro camino federal de la FDA.

"Hoy no existe un estándar federal definido de dosis, etiquetado, pruebas y control de calidad para estos productos", dice.

 

Más normativas y fiscalización en el horizonte

 

Para Paula, el escenario más probable es de endurecimiento regulatorio. "La tendencia es hacia más reglas y más fiscalización, especialmente en calidad, etiquetado, dosis y trazabilidad", afirma. En este contexto, evalúa que habrá ganadores y perdedores. "La industria farmacéutica tiende a ganar. Quienes dependen de la zona gris tienden a sufrir".

 

Zona gris comienza a aclararse

 

El consultor y emprendedor del sector Jaime Ozi considera que la decisión del gobierno Trump formaliza una realidad que ya existía. "Era algo esperado desde hace mucho tiempo. No sucedió durante el gobierno de Biden y ahora, con Trump, se aclara una zona gris donde la investigación, comercialización y sistema financiero no operaban formalmente", afirma.

Según él, el cambio permite que todo el ecosistema relacionado con la marihuana avance dentro de un marco federal. "El sistema financiero comienza a tener espacio para operar y la investigación gana respaldo institucional", dice.

 

Inversiones y mayor control federal

 

Ozi cree que el nuevo escenario puede atraer a grandes grupos económicos. "Habrá inversiones mayores, incluso de empresas del sector de bebidas, y una mayor aceptación de las evidencias del mundo real para la comprobación de los usos de la marihuana medicinal", afirma.

Al mismo tiempo, señala que el avance vendrá acompañado de una mayor fiscalización. "Junto con esto vendrán controles más estrictos por parte de las autoridades estadounidenses, ya que actualmente estos controles han sido delegados a los Estados y, desde el punto de vista federal, prácticamente no existen", completa.

 

Posibles repercusiones en Brasil

 

Según el consultor, la decisión estadounidense tiende a impactar en otros mercados. "Esto traerá un avance muy importante y tendrá repercusiones aquí en Brasil", afirma. Destaca además que la reclasificación reduce las incertidumbres en el suministro y debería llevar al establecimiento de límites más claros, especialmente en relación al contenido de THC.

 

Evolución institucional y nuevo tablero global

 

Para Marcelo Grecco, consultor de negocios de la marihuana, la reclasificación de la planta a la Lista III no debe interpretarse ni como una victoria total ni como una trampa corporativa. "Después de una década siguiendo este mercado, aprendí que los avances rara vez llegan en paquetes perfectos. La decisión de Trump no es una victoria total ni una trampa, es una evolución institucional", afirma.

Según Grecco, el simbolismo del cambio es central. "Cuando Estados Unidos saca la marihuana del mismo anexo que la heroína y la coloca en el de la codeína, la señal geopolítica es clara: la prohibición absoluta ha perdido legitimidad científica", dice. Para él, el movimiento es resultado directo de la acumulación de evidencias clínicas y de la presión económica construida a lo largo de décadas.

El consultor considera que los efectos trascienden el mercado estadounidense. "América Latina ya no necesita temer represalias por expandir las exportaciones médicas. Países como Colombia, México y Uruguay ganan espacio político", afirma. En el campo económico, destaca el impacto del fin de la Sección 280E. "La tributación que llegaba al 70% dejaba al sector artificialmente inestable. La liberación de este capital permite reinversión y beneficia a operadores bien gestionados, no solo a grandes jugadores".

Grecco también señala efectos directos para Brasil. "El país gana validación internacional del modelo 'médico primero' que ya hemos construido a través de la Anvisa y del MAPA", dice.

Sobre el temor a una 'farmaceutización' excesiva del sector, el consultor considera que el mercado tiende a la convivencia de diferentes modelos. "Múltiples nichos coexistirán: farmacéutico, bienestar, uso adulto estatal e industrial. La cuestión no es quién gana, sino cómo cada operador captura valor con calidad y conformidad".

Al mirar hacia el escenario brasileño, Grecco señala lecciones estratégicas. "No crear distinciones artificiales como cáñamo versus marihuana, entender que los estándares de calidad no eliminan a los pequeños operadores, sino la mala gestión, y respetar la gobernanza internacional son factores que construyen legitimidad a largo plazo", afirma.

Para él, el momento requiere una lectura estratégica, no una celebración política. "No se trata de celebrar a Trump. Se trata de reconocer que el campo de juego ha cambiado permanentemente. Los próximos 18 meses definirán quién puede aprovechar esta ventana".

 

Punto de vista jurídico: alcance real del decreto

 

Para el abogado Carlos Araújo, máster en Políticas Públicas y Desarrollo Local y Consultor Estratégico para la cadena productiva de la Marihuana, el decreto presidencial tiene un efecto más simbólico que normativo a corto plazo. Según él, el proceso de reclasificación de la marihuana lleva en curso más tiempo.

"El decreto presidencial del 18 de diciembre dice muy poco. La reclasificación de la marihuana a la Lista III de la ley de sustancias controladas ya está en marcha en Estados Unidos desde 2024 y, actualmente, está a la espera de una audiencia administrativa", afirma.

Araújo destaca que el texto del decreto apunta a un posible avance en las investigaciones, pero no elimina las incertidumbres regulatorias. "El texto indica, pero no confirma, una tendencia de facilitación de investigaciones relacionadas con el CBD, mientras que las reglas de limitación del contenido de THC siguen siendo inciertas. Aparentemente, no se permitirá la comercialización de productos con alto contenido de THC", evalúa.

En la visión del abogado, el principal impacto de la medida está en el campo de la percepción pública. "El decreto tiene la virtud de impulsar la opinión pública sobre la eficacia de la marihuana en el tratamiento de diversas condiciones de salud", dice. Por otro lado, advierte sobre un posible efecto colateral. "La referencia negativa al THC puede reforzar el discurso de entidades contrarias al uso de la planta como medicina, como el Consejo Federal de Medicina (CFM) y la Asociación Brasileña de Psiquiatría (ABP)", completa.

 

Corrección tardía de un error histórico

 

Por su parte, el abogado Clayton Medeiros, que trabaja en demandas relacionadas con la marihuana, analiza la decisión desde una perspectiva histórica y política. Para él, la reclasificación expone la fragilidad de las bases del prohibicionismo.

"Es simbólico que la misma sustancia criminalizada en la década de 1930 por razones morales, raciales y políticas esté siendo ahora reclasificada en base a criterios científicos y médicos. Esto expone la fragilidad histórica del prohibicionismo", afirma.

Según Medeiros, la política antidrogas en Estados Unidos no tuvo un origen científico. "La prohibición de la marihuana en los años 30 no surgió de la ciencia, sino del miedo y la propaganda. La reclasificación actual muestra cómo aquella política fue construida más por ideología que por evidencia", dice.

El abogado destaca que la criminalización tuvo una función política y social. "Sirvió para controlar grupos marginados y consolidar agendas de poder. La reclasificación actual revela que aquella prohibición nunca fue neutral", afirma.

Para Clayton Medeiros, la decisión del gobierno Trump representa un reconocimiento tardío de los daños causados por décadas de estigmatización. "La reclasificación de la marihuana reconoce que la prohibición de los años 1930 creó más estigma que protección a la salud pública, un error que ha atravesado generaciones", concluye. "No es un gesto de benevolencia. Es la corrección tardía de un error histórico, de un procedimiento de regulación que ya existía. La planta sigue siendo observada de cerca, en una nueva categoría de control, en la LISTA III. Con sustancias menos nocivas para la salud"