Un año después de la aprobación de la Anvisa, el MAPA aún no regula la cannabis veterinaria
Sin definición de reglas, los médicos veterinarios enfrentan inseguridad jurídica y los animales siguen con acceso limitado al tratamiento con cannabis medicinal

El cambio promovido por la ANVISA el 30 de octubre de 2024 fue considerado un avance histórico, un marco regulatorio, ya que por primera vez los médicos veterinarios pasaron a tener respaldo legal y regulatorio para prescribir cannabis. Sin embargo, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAPA) no ha presentado hasta hoy ninguna propuesta regulatoria para consulta pública, dejando a los profesionales y responsables de los animales en un verdadero limbo.

Rodrigo Montezuma, actualmente presidente del Consejo Regional de Medicina Veterinaria del Distrito Federal - CRMV-DF, resume el sentimiento de la categoría. “Hemos cumplido un año de la norma y aún sin poder avanzar. El MAPA recibió el balón de la ANVISA, pero hasta ahora ni siquiera ha comenzado el juego, en analogía. La situación de los médicos veterinarios sigue siendo la misma, con obstáculos e inseguridad jurídica, ya que no hay productos registrados autorizados para uso veterinario”, afirmó.
Según Montezuma, la ausencia de regulación deja a los profesionales vulnerables al riesgo legal y fuerza la continuidad de la dependencia de las asociaciones para la obtención de productos para la salud animal. “Por la ausencia de regulación y disponibilidad de productos, el médico veterinario continúa con inseguridad jurídica. Esta vez, no por la ausencia de autorización de la ANVISA, ya superada, sino por la falta de acción del MAPA”, reforzó.
Avances científicos contrastan con obstáculos políticos

En la práctica clínica, poco o nada ha cambiado. La médica veterinaria Carollina Mariga reconoce que la modificación de la ANVISA trajo alivio y visibilidad al tema, pero evalúa que aún es insuficiente. “En la graduación, ya podemos enseñar que el veterinario puede prescribir cannabis, pero no hay asignaturas sobre el sistema endocannabinoide, y el acceso sigue siendo restringido. Continuamos apoyados en las asociaciones, esperando una regulación que nos brinde seguridad. Es un paso importante, pero que aún no ha transformado nuestra realidad”, dijo.

Por otro lado, en el ámbito académico, el cambio impulsó investigaciones de vanguardia en todo el país. El médico veterinario Erik Amazonas destaca el impacto positivo en la ciencia: “La autorización de la ANVISA representó un marco regulatorio que impulsó avances científicos en universidades como USP, UNESP, UFSC, UnB y muchas otras. Hoy Brasil es una referencia internacional en innovación en el área, pero el mayor obstáculo sigue estando en la esfera político-judicial normativa”, explicó.
Un año después: fiesta sin pastel y principalmente sin cannabis regulada
Mientras la ciencia y los beneficios evidentes para la salud animal avanzan, la regulación se estanca. La metáfora utilizada por Montezuma traduce bien el escenario: “Anteriormente era un pase de balón entre uno y otro, la ANVISA pasó el balón al MAPA para que hiciera el gol, pero el ministerio sigue jugando en el medio campo. Es la fiesta de 1 año sin pastel y principalmente sin la cannabis debidamente regulada en su totalidad”.
Para los profesionales, los próximos pasos son claros: es urgente que el MAPA realice la audiencia pública y publique la regulación, viabilice la regulación y la autorización de productos para uso veterinario y cree un sistema simple y accesible de prescripción y registro. “Hasta entonces, médicos veterinarios y responsables de los animales siguen esperando que la conquista histórica se transforme, de hecho, en realidad. Y que los beneficios ya demostrados en humanos (experimentados ineditamente antes que en los animales) sean finalmente alcanzados”, finaliza Montezuma.
