El cannabis puede afectar el cerebro de manera diferente a lo largo de la vida

Estudios publicados en Estados Unidos y Reino Unido indican que el uso de cannabis puede afectar el cerebro de manera distinta en la vida adulta y en el envejecimiento

Publicado en 11/02/2026

El cannabis puede afectar el cerebro de manera diferente a lo largo de la vida

Cannabis y Ciencia

 

El consumo de cannabis entre adultos de mediana edad y ancianos está aumentando de forma consistente, según el estudio “Medical and Nonmedical Cannabis Use, Behaviors, and Attitudes Among Middle-Aged and Older U.S. Adults”, publicado en 2025 en el Journal of Studies on Alcohol and Drugs.

La investigación analizó datos del Health and Retirement Study, uno de los principales estudios longitudinales de salud en Estados Unidos, con una muestra de 1.324 participantes, estratificados por grupos de edad (50–64 años; ≥65 años; 65–74 años; ≥75 años) y sexo. Se utilizaron análisis de prevalencia ponderada y modelos de regresión logística multivariada, ajustados por sexo, raza/etnia, ingresos del hogar y situación laboral.

Los resultados muestran que 18,5% de los adultos entre 50 y 64 años informaron haber consumido cannabis en el último año. Entre las personas de 65 años o más, la prevalencia fue del 5,9%, un porcentaje considerado alto en comparación con estudios previos a nivel estatal y nacional.

Fumar sigue siendo la principal forma de consumo

 

A pesar de la expansión de aceites, extractos y comestibles, el estudio señala que fumar sigue siendo el principal método de consumo entre adultos de mediana edad y ancianos. Desde el punto de vista de la salud pública, este patrón es relevante, ya que el consumo inhalado está asociado con mayores riesgos respiratorios y cardiovasculares, especialmente en individuos con enfermedades crónicas y uso simultáneo de medicamentos.

Los autores también identificaron comportamientos asociados a un mayor potencial de daño, como el consumo frecuente y la falta de seguimiento clínico.

El uso medicinal aumenta, pero sin una supervisión médica adecuada

 

Entre los participantes que informaron el uso de cannabis, alrededor del 25% de los adultos de mediana edad y 20% de los ancianos afirmaron utilizar la sustancia con propósitos medicinales, principalmente para dolor crónico, trastornos del sueño y síntomas relacionados con el envejecimiento.

Sin embargo, solo aproximadamente el 20% de estos usuarios medicinales informaron haber recibido una prescripción o recomendación formal de profesionales de la salud, lo que indica que el uso terapéutico ocurre mayoritariamente de forma autónoma.

Aun así, el estudio revela una alta aceptación social: más del 75% de los encuestados consideran aceptable el uso medicinal del cannabis. Sin embargo, los adultos mayores mostraron una mayor preocupación por los riesgos, una mayor propensión a clasificar el cannabis como “puerta de entrada” a otras drogas y un mayor apoyo a legislaciones restrictivas.

Cannabis y cerebro: evidencias en adultos y ancianos

 

Otro estudio relevante, titulado “Lifetime Cannabis Use Is Associated With Brain Volume and Cognitive Performance in Middle-Aged and Older Adults”, fue publicado en 2025 en el American Journal of Preventive Medicine.

La investigación utilizó datos del UK Biobank, que recopila información de salud de más de 500 mil adultos, y evaluó a individuos de 40 a 70 años, con una edad promedio de 54,5 años. El objetivo fue examinar las asociaciones entre el uso de cannabis a lo largo de la vida, el volumen cerebral regional y el rendimiento cognitivo.

Mayor volumen cerebral en regiones ricas en receptores CB1

 

Los resultados indican que el uso de cannabis a lo largo de la vida estuvo asociado con un mayor volumen cerebral en regiones con alta concentración de receptores cannabinoides del tipo CB1, incluyendo hipocampo, amígdala, caudado y putamen — áreas relacionadas con la memoria, el aprendizaje, la regulación emocional y las funciones motoras.

Además, un historial de uso más extenso se asoció con un mejor rendimiento en aprendizaje, velocidad de procesamiento y memoria a corto plazo.

Los efectos varían a lo largo de la vida y entre sexos

 

Un hallazgo relevante es que los individuos que informaron un uso restringido a la adolescencia también presentaron, en la vida adulta, volúmenes cerebrales mayores y un mejor rendimiento cognitivo en comparación con los no usuarios. Los autores destacan que los efectos del cannabis parecen variar según la etapa de la vida, con riesgos más evidentes en el neurodesarrollo temprano y posibles efectos neuroprotectores en edades más avanzadas.

El estudio también identificó diferencias entre hombres y mujeres, posiblemente relacionadas con variaciones en el sistema endocannabinoide, lo que refuerza la importancia de considerar el sexo como variable biológica en investigaciones sobre cannabis y salud cerebral.

Impactos para la salud pública y la práctica clínica

 

En conjunto, los datos indican que el crecimiento del uso de cannabis entre adultos maduros y ancianos se produce en un escenario de mayor aceptación social, uso medicinal sin una supervisión adecuada y evidencias emergentes sobre posibles efectos positivos en el cerebro envejecido.

Los autores abogan por la ampliación de estrategias específicas de educación, prevención y orientación clínica, capaces de equilibrar los posibles beneficios y riesgos, especialmente en poblaciones envejecidas.

El cannabis puede afectar el cerebro de manera diferent...