Avance científico del cannabis desafía criterios tradicionales de la medicina clínica

Mientras PubMed registra récords de publicaciones, revisión de JAMA cuestiona la robustez de las evidencias; entiende el escenario actual de las investigaciones sobre cannabis

Publicado en 22/12/2025

Paradoxo nas pesquisas sobre cannabis: volume acadêmico x evidência clínica

Imagen: Canva Pro

El volumen de investigaciones científicas sobre cannabis crece a un ritmo acelerado en el mundo. Por quinto año consecutivo, los investigadores publicaron más de 4.000 artículos sobre la planta, según datos de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (PubMed). Aun así, una revisión reciente del Journal of the American Medical Association (JAMA) señala que, bajo los criterios de la medicina clínica tradicional, las evidencias de eficacia permanecen "débiles o inconclusas" — evaluación que es relativizada por médicos e investigadores consultados por el reportaje.

Para el médico Matheus Dzieva, esta lectura "no refleja la totalidad de las evidencias disponibles, especialmente en condiciones como el dolor crónico", área en la que estudios y la práctica clínica indican resultados consistentes.

Desde 2015, ya son más de 37 mil publicaciones registradas sobre el tema, según análisis de la organización NORML. El contraste entre este volumen académico y las conclusiones de la revisión de JAMA evidencia un desajuste entre la velocidad de la producción científica básica y la rigidez de los protocolos farmacéuticos clásicos adoptados en la medicina clínica.

 

Explosión de datos en investigaciones sobre cannabis


Los números de PubMed indican una aceleración sin precedentes en el interés académico por el tema. Más del 70% de toda la literatura científica histórica sobre la planta fue producida solo en la última década.

Al extender el período de análisis a 2002, este índice sube al 90%. Paul Armentano, vice-director de la Organización Nacional para la Reforma de las Leyes de la Marihuana (NORML), comenta la densidad de este material en las investigaciones sobre cannabis.

Actualmente, la base de datos registra más de 53.000 artículos citados. Estos abarcan desde mecanismos de acción biológica hasta seguridad y eficacia terapéutica, con más de 450 estudios específicos dedicados a evaluar estos aspectos.

 

El contrapunto del "Estándar de Oro"


En contraposición al volumen cuantitativo, la revisión de JAMA analizó 15 años de datos y más de 2.500 ensayos. El análisis adoptó criterios de "estándar de oro" farmacológico, enfocándose en ensayos clínicos aleatorizados y doble ciego.

Los autores del estudio señalan una discrepancia entre el uso popular de la sustancia y la robustez de las pruebas clínicas. Frecuentemente orientadas hacia el dolor crónico y la ansiedad, las investigaciones sobre cannabis aún muestran evidencias insuficientes para el alivio del dolor agudo bajo esta óptica metodológica.

El médico Dr. Matheus Dzieva coincide con la cautela en relación al dolor agudo, pero defiende la solidez de las evidencias para otras condiciones, cuestionando la generalización de los resultados negativos.

"En dolor agudo, sí, faltan estudios específicos, JAMA tiene razón en eso. Pero cuando miramos el dolor crónico, especialmente neuropático, la evidencia es robusta", afirma Dzieva. "Una meta-análisis de 2023 muestra que el cannabis funciona, reduce el dolor significativamente. Y miles de médicos prescriben porque ven resultados reales."

Además de la eficacia, la revisión planteó preocupaciones de seguridad. Se estima que alrededor del 30% de los usuarios medicinales pueden cumplir con los criterios para trastorno por uso de la sustancia.

El texto recomienda cautela, específicamente en relación al uso inhalado. También advierte sobre el consumo de productos no regulados por la Food and Drug Administration (FDA).

Sin embargo, la metodología utilizada para analizar este volumen es objeto de críticas. Francisney Nascimento, coordinador del Laboratorio de Cannabis Medicinal y Ciencia Psicodélica de la Universidad Federal de la Integración Latinoamericana (UNILA), alerta sobre el error de generalización en revisiones sistemáticas que tratan la planta como un fármaco único.

"El análisis se desvirtúa porque analiza todas las moléculas como si fueran una sola cosa. Es necesario dirigir qué tipo de molécula, qué tipo de producto, para cada indicación clínica. Ahí puedes tener evidencias un poco mejores", explica el investigador de UNILA.

 

Vacío histórico y educativo en las investigaciones sobre cannabis


La divergencia entre las conclusiones de JAMA y los números de PubMed refleja un contexto histórico complejo. El prohibicionismo dificultó durante décadas la realización de ensayos clínicos estandarizados.

Francisney Nascimento recuerda que, además de la historia, hay una barrera económica para la realización de los grandes ensayos clínicos exigidos por las revisiones de alto impacto. "Como estas moléculas no pueden ser patentadas, la industria no invierte mucho, y ahí faltan estudios para cambiar esta base", analiza Nascimento, citando los esfuerzos de su laboratorio en Foz do Iguaçu para realizar ensayos independientes.

Mientras la ciencia básica avanza, la punta final de la cadena — el médico prescriptor — a menudo queda desamparada. La propia revisión de JAMA señala que el 86% de los médicos consultados afirmaron necesitar más educación sobre el tema.

Para el Dr. Matheus Dzieva, el problema educativo es tan grave como la complejidad de las investigaciones. "El cannabis no entra en ningún currículo de facultad de medicina en Brasil mientras la literatura científica crece exponencialmente", lamenta el médico, resaltando que aún hay cuestiones pendientes sobre interacciones medicamentosas y grupos de riesgo que generan inseguridad legítima.

"No es solo un problema, son dos: falta de acceso en la formación y preguntas que aún están siendo respondidas."

Avance científico del cannabis desafía criterios tradic...