Enfermedad periodontal y el uso terapéutico de la cannabis en mujeres en la menopausia
Descubre cómo la cannabis medicinal puede actuar como una alternativa eficaz en el control del dolor, la inflamación y la preservación de la salud ósea

Hay fases en la vida en las que el cuerpo de la mujer pide una mirada más gentil y la menopausia es una de ellas. Un período en el que muchas de nosotras sentimos transformaciones que van mucho más allá de los sofocos y que también afectan la salud bucal.
La boca seca, el sangrado de encías e incluso la pérdida ósea son síntomas silenciosos de un proceso que afecta a hormonas, tejidos y emociones.
Pero la buena noticia es que nuevas posibilidades terapéuticas comienzan a surgir en este camino de cuidado. Y entre ellas, la cannabis medicinal ha ganado protagonismo como una aliada prometedora en la lucha contra la enfermedad periodontal, una condición inflamatoria que compromete los tejidos de soporte de los dientes.
Quien nos explica es la dentista Rafaela A. da Rosa, especialista en Dolor Orofacial, Implantología y uso terapéutico de la cannabis en odontología. “La menopausia se caracteriza por una caída acentuada en el estrógeno, hormona que influye directamente en la salud del periodonto. Esta deficiencia estimula sustancias proinflamatorias y acelera la reabsorción ósea, favoreciendo la pérdida de inserción de los dientes”, explica Rafaela.
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La situación se agrava con la reducción del flujo salival y los cambios en la microbiota bucal, que hacen que el ambiente sea más vulnerable a bacterias e inflamaciones persistentes. Y es precisamente ahí donde los cannabinoides, compuestos derivados de la cannabis sativa, pueden marcar la diferencia.
Cannabis y el poder de restaurar el equilibrio

Las propiedades antiinflamatorias y analgésicas del cannabidiol (CBD) han sido ampliamente estudiadas en odontología. Investigaciones iniciales indican que el compuesto actúa reduciendo citoquinas inflamatorias y modulando receptores específicos del cuerpo, como el CB2, ayudando a controlar la inflamación de las encías y el dolor orofacial.
“El CBD puede incluso favorecer la reparación de los tejidos, estimulando células gingivales saludables y reduciendo la pérdida ósea en modelos experimentales”, cuenta la dentista.
Además, hay evidencias de que el uso terapéutico de la cannabis puede contribuir a la salud ósea en general, lo cual es especialmente relevante para mujeres en la menopausia, fase en la que la osteoporosis y la reabsorción ósea alveolar se vuelven más comunes.
Pero la especialista refuerza: aún se necesita cautela. “La mayor parte de los estudios es preclínica. Necesitamos investigaciones más robustas en humanos para definir protocolos seguros, dosis ideales y vías de administración más efectivas”.
Un cuidado integrado: ciencia, equilibrio y empatía
Para quienes desean asociar el tratamiento odontológico convencional al uso terapéutico de la cannabis, Rafaela orienta una abordaje integrada, que una ciencia, seguimiento médico y atención a los detalles.
Ella recomienda evitar el uso por inhalación, que puede agravar la boca seca y la inflamación de las encías, y priorizar formas orales controladas, como aceites o gomitas con certificación de calidad. También alerta sobre posibles interacciones medicamentosas, ya que el CBD puede alterar el metabolismo de algunos fármacos, exigiendo monitoreo médico.
“Cada mujer es única, y el tratamiento debe respetar esta singularidad. El uso de la cannabis debe ser gradual, con dosis bajas y supervisado de cerca, siempre observando los efectos y la evolución clínica”, resalta.
Además, el cuidado básico nunca sale de escena: la correcta cepillado, el uso de hilo dental, la hidratación constante y las visitas regulares al dentista siguen siendo la base de una sonrisa saludable.
Cuidar de la boca es también cuidar de uno mismo
La menopausia es una invitación a la escucha interna, un momento para redescubrir el propio cuerpo y permitirse acoger nuevas formas de cuidado. Para muchas mujeres, la cannabis surge no solo como una alternativa terapéutica, sino como un símbolo de reconexión con el bienestar. “Se trata de devolver confort, autoestima y calidad de vida”, finaliza.
