40 asociaciones de pacientes tienen habeas corpus para el cultivo de cannabis en Brasil
Este dato es de Kaya Mind y se refiere a las asociaciones con habeas corpus individual o colectivo para el cultivo; el país tiene 147 mil pacientes atendidos, sumando 259 asociaciones en actividad
Publicado en 02/12/2024

Imagen: Canva Pro
Las asociaciones Tijucannas, de Minas Gerais, y Acalme-CE, de Ceará, han conseguido recientemente autorizaciones judiciales que les permiten cultivar cannabis y producir derivados de la planta para tratamiento médico. Estas decisiones colocan a las entidades en un grupo de 40 asociaciones que poseen autorización judicial individual o colectiva, permitiendo el cultivo en suelo brasileño, de acuerdo con los datos divulgados en el Anuario Brasileño de Cannabis Medicinal de 2024 de Kaya Mind.
En 2024, Brasil alcanzó la marca de 259 asociaciones canábicas y tres Federaciones de Asociaciones Canábicas, entidades creadas para organizar y reunir otras asociaciones. En comparación con 2023, año en el que surgieron al menos 67 nuevas asociaciones, el número es casi un 90% mayor.
Entre las 40 asociaciones que poseen autorización judicial para el cultivo de cannabis, la mayoría se concentra en la región Sudeste, con 23 entidades autorizadas. El Nordeste alberga 11 de estas asociaciones, mientras que el Sur cuenta con 4, y el Centro-Oeste con 2. La región Norte de Brasil, por otro lado, aún no tiene ninguna entidad con salvoconducto para el cultivo de cannabis.

Tercera principal vía de acceso a productos con cannabis en Brasil, las asociaciones cuentan con 147 mil pacientes, un aumento del 29% en relación al año anterior. El número de pacientes representa el 21,9% del total de pacientes canábicos en el país.
Diferencias entre autorización judicial individual y colectiva
Como explica el abogado Jorge Lautert en la autorización judicial individual, durante el proceso, el paciente transfiere la responsabilidad del cultivo y de la manipulación de su medicamento a una asociación. El excedente producido puede ser destinado a otros pacientes de la misma entidad. Normalmente, las asociaciones que trabajan en este régimen poseen más de una autorización.
En el colectivo, es la entidad quien realiza la solicitud, requerido para esta la responsabilidad de cultivo, extracción y producción del medicamento que será destinado a los pacientes que fueron identificados en la acción colectiva. El paciente solo necesita ser asociado y tener una prescripción médica, mientras que la asociación se encarga de todo el procedimiento técnico.
Asociaciones en busca del cultivo
Con sede en Rio Grande do Sul, la Asociación Canábica Medicinal (ASCAMED) ha estado esperando durante más de un año la concesión de una autorización judicial. Recientemente, el Ministerio Público Federal emitió un dictamen favorable, donde destaca la importancia del derecho a la salud y critica la misión del Estado en la regulación del cultivo, lo que dificulta el acceso de muchos pacientes.
Según Matheus Hampel, presidente de ASCAMED, la asociación utiliza métodos de cultivo al aire libre y mantiene un sistema de propagación de plántulas y clones en un ambiente interior controlado. Esto garantiza la necesidad de producción para atender a los más de 800 asociados.
Lautert, responsable de al menos cuatro procesos de autorización judicial para cultivo asociativo en curso, observa un crecimiento en el número de solicitudes de salvoconducto. Destaca que las recientes decisiones desarrolladas por el Poder Judicial son señales prometedoras para el futuro de la investigación asociativa en Brasil.

