"La cannabis no es prioridad para el gobierno", dice especialista sobre la regulación en Brasil
Rafael Arcuri critica la omisión del Ejecutivo y defiende un mayor protagonismo del Legislativo en la regulación de la cannabis medicinal e industrial

En medio de los acalorados debates que marcaron la 4ª edición del Congreso Brasileño de Cannabis Medicinal, realizada en mayo de 2025 en São Paulo, el abogado Rafael Arcuri, director ejecutivo del Instituto Conexión y Regulación (ICR) y presidente de la Asociación Nacional del Cáñamo Industrial (ANC), trazó un panorama directo y crítico sobre los rumbos de la regulación de la cannabis en Brasil.
Con una visión contundente sobre la actual coyuntura política y jurídica, Arcuri señaló las contradicciones de un gobierno que se presenta como progresista, pero que, según él, aún no ha puesto la agenda de la cannabis entre sus prioridades. Esto, a pesar del creciente protagonismo del Poder Judicial en el tema.
Protagonismo de la Justicia y omisión del Ejecutivo
El abogado entiende que, aunque esencial en el momento actual, la actuación del poder judicial es muy constante. “Hoy tenemos un escenario político muy complicado, con un protagonismo mayor del que debería tener el Poder Judicial en sus competencias, pero que, en el escenario actual, ejerce un papel fundamental”, afirmó.
Datos divulgados por el Superior Tribunal de Justicia (STJ) respaldan esta afirmación. Entre 2018 y 2024, las solicitudes de habeas corpus para cultivo medicinal de cannabis en la corte aumentaron impresionantes 4.100%. Mientras que en 2018 hubo solo dos solicitudes, el número saltó a 82 hasta mayo de este año.
La promesa de la regulación del cultivo
Otra acción protagonizada por el STJ referente al tema fue la determinación que llevó al Gobierno a elaborar hasta el 30 de septiembre de 2025 una regulación sobre el cultivo medicinal de la planta. Arcuri advierte que la medida depende de una compleja articulación interministerial y que aún no hay garantías de efectividad.
La propuesta debe involucrar a los ministerios de Salud, Justicia y Seguridad Pública, Agricultura y Ganadería, Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar, además de la Anvisa. Sin embargo, según él, la disposición política del Ejecutivo es frágil. “El gobierno hoy es progresista, de izquierda, pero ya tiene falta de fuerza para aprobar sus agendas prioritarias. La cannabis, para el gobierno, hoy no es prioridad”, dijo.
Conservadores y cáñamo: una nueva perspectiva parlamentaria
Si el escenario en el Ejecutivo y en el Judicial es nebuloso, en el Parlamento, Arcuri ve un punto de inflexión de la derecha conservadora. “En el ámbito parlamentario, los gestos positivos de la derecha conservadora acerca de la regulación del cáñamo industrial han sido importantes. Ellos entienden que la regulación es hoy 100% factible y compatible con el actual agronegocio del país”, declaró.
Arcuri cita además la declaración del diputado federal Pedro Lupion (PP-PR), presidente de la Frente Parlamentaria de la Agropecuaria (FPA), en 2024. “No tengo ningún problema con la producción agrícola. Lo que no aceptamos es la producción y liberación para estupefacientes.”, dijo en una entrevista a Folha.
Consulta la entrevista:
