En Bahía, asociación ampliará la atención cannábica a personas con dependencia de alcohol y crack
La asociación baiana amplía el uso de cannabis medicinal para tratar la dependencia de alcohol y crack, con enfoque en el cuidado integral, la acogida y la lucha contra el estigma
Publicado en 01/08/2025

La cannabis medicinal acoge a quienes luchan contra el alcohol y el crack | Foto: Divulgação
En contra de la represión y la marginación, una iniciativa nacida en el corazón de Bahía está iluminando caminos antes considerados intransitables para quienes viven al margen. La Asociación para la Investigación y Desarrollo de la Cannabis Medicinal en Brasil, Cannab, acaba de ser seleccionada en la segunda edición del concurso Puntos de Cuidado, organizado por la Secretaría de Asistencia y Desarrollo Social (Seades), y anuncia: ampliará su acogida para incluir a personas en situación de dependencia de alcohol y crack.
Con un historial de atención gratuita a más de 3 mil familias en situación de vulnerabilidad social, Cannab ahora apunta hacia un nuevo frente, llevando consigo el compromiso de ofrecer un cuidado integral, reducir daños y, sobre todo, romper los prejuicios que aún rodean el uso de cannabis medicinal en Brasil.
"Es un verdadero punto de inflexión. Legitima nuestro trabajo y ayuda a romper estigmas. Es una inversión enorme del Gobierno de Bahía destinada a la población vulnerable, algo que nunca antes habíamos visto", afirma Leandro Stelitano, presidente y fundador de la asociación.
Tratar con ciencia, acoger con respeto
En la práctica, la expansión de Cannab significa más que nuevas atenciones. Significa reconocer que el uso problemático de sustancias no es solo una cuestión clínica, sino social, afectiva, comunitaria. Con nueve médicos voluntarios y un equipo multidisciplinario, la asociación defiende un enfoque centrado en la escucha, la atención y el uso terapéutico de la cannabis como herramienta de reequilibrio emocional y físico.
"Nuestro enfoque es un cuidado sin estigma. El aceite de cannabis, cuando se prescribe correctamente, tiene impactos importantes: mejora del estado de ánimo, reducción de la ansiedad y el estrés, además de la disminución de recaídas en casos de dependencia de alcohol y nicotina", explica Ana Carolina Fernandes, psicóloga de la asociación.
Entre los efectos ya estudiados de la cannabis medicinal se encuentran la mejora de cuadros de epilepsia, Parkinson, dolores crónicos, autismo, ansiedad e insomnio, además de beneficios antiinflamatorios y analgésicos, todos relevantes en el contexto del cuidado integral de personas en situación de vulnerabilidad y uso problemático de sustancias.
Una red en construcción
Con el recurso de 430 mil euros garantizado por el concurso, Cannab busca ahora dialogar con otras de las 13 organizaciones seleccionadas. Entre ellas, el Terreiro de Lembá, el Movimiento Indígena de Bahía y la Iniciativa Negra por una Nueva Política de Drogas, que ya ha iniciado conversaciones para establecer asociaciones duraderas.
"Estamos diseñando estrategias para que cada organización pueda contribuir con sus especificidades. La idea es crear un mapa de los Puntos de Cuidado de Bahía para orientar a la población sobre dónde buscar ayuda", explica Renata Nascimento, de la Iniciativa Negra.
Esta actuación en red potencia la fuerza de cada entidad y señala un nuevo modelo de cuidado: descentralizado, afectivo y arraigado en los territorios.
Cannabis como herramienta de transformación
Para el superintendente de política sobre drogas de Seades, Gabriel Oliveira, el reconocimiento del cuidado comunitario es un paso fundamental. "Cuando el Estado reconoce las prácticas que ya existen en los territorios, se abre una ventana potente para construir políticas públicas más justas. La asociación con Cannab es eso: acercar el poder público a experiencias exitosas y ya validadas por la población", afirma.
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La trabajadora social Beatriz Portela, que también forma parte de Cannab, destaca los desafíos: “Todavía hay mucho desconocimiento y muchas barreras económicas y jurídicas que alejan al público más vulnerable del acceso a la cannabis medicinal. Pero seguimos insistiendo, educando, cuidando”.
Acoger a quienes han sido olvidados
En la punta de este proceso, se encuentran vidas, a menudo ignoradas, silenciadas o reprimidas. Por eso, João Miguel Chaves Almeida, de la Superintendencia de Políticas sobre Drogas y Acogida a Grupos Vulnerables de Seades, enfatiza que el cuidado de quienes viven con dependencia química debe ser diverso. “El cuidado debe ser múltiple. Involucra investigación, afecto, escucha y estrategias de reducción de daños. Cannab cumple este papel con sensibilidad y competencia”, destaca.

