Cannabidiol para autismo: avanza el tratamiento como alternativa para casos graves

Un neuropediatra destaca el potencial del cannabidiol de espectro completo, pero el acceso aún se ve obstaculizado por barreras judiciales y burocráticas

Publicado en 05/11/2025

Canabidiol para autismo: tratamento avança como alternativa para casos graves

El cannabidiol es indicado por médicos en casos en los que los medicamentos convencionales no logran controlar los síntomas conductuales Imagen: Canva Pro

El uso de cannabidiol (CBD) para el autismo (TEA) ha atraído a familiares y tutores como aliado terapéutico. La sustancia, derivada de Cannabis sativa, es indicada por médicos en casos en los que los medicamentos convencionales no logran controlar los síntomas conductuales.

Estos síntomas incluyen agitación, irritabilidad, crisis de agresividad, autoagresividad y trastornos del sueño, que impactan directamente en el desarrollo del niño y en la calidad de vida de la familia.

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Neuropediatra Flávio Alves. Imagen: Divulgación

El neuropediatra Flávio Alves, presidente de la Asociación Panamericana de Medicina Cannabinoide (APMC), afirma que el cannabidiol se está convirtiendo en una herramienta clínica importante ante la refractariedad de muchos pacientes a los tratamientos tradicionales.

“Cuando las líneas convencionales de medicación fallan, el CBD se convierte en una alternativa segura, con menor incidencia de efectos secundarios”, destaca. Según él, los efectos más comunes son somnolencia y una ligera reducción del apetito.

 

Cannabidiol 'full spectrum': la preferencia en el tratamiento

 

Entre las diferentes formulaciones, el tipo full spectrum (espectro completo) se está destacando entre los prescritos para el público infantil. Esta formulación contiene otros compuestos naturales de la planta y no solo el CBD aislado, incluidas pequeñas cantidades de THC.

Esto potencia el llamado “efecto entourage”, una acción sinérgica entre los componentes que amplía los beneficios terapéuticos. “La respuesta clínica suele ser mejor con el full spectrum, lo que permite dosis más bajas y un mayor control de los síntomas”, explica el médico.

 

Alivio para familias y cuidados en la dosis

 

Además de la mejora clínica, los padres informan mejoras significativas en el sueño, en el enfoque, en la interacción social y en la reducción de la compulsión alimentaria.

“La aceptación por parte de las familias ha sido alta. Llegan cansados, después de intentos fallidos con otros medicamentos. El cannabidiol representa esperanza”, dice Flávio.

La prescripción, sin embargo, requiere un seguimiento médico continuo y una adaptación individualizada de la dosis. “No es un medicamento de estantería. Necesita un ajuste fino, monitoreo semanal al principio y el uso de un producto con grado farmacéutico para garantizar seguridad y eficacia”, orienta el neuropediatra.

 

El desafío en el acceso al cannabidiol para el autismo

 

La regulación en Brasil permite algunos medios de acceso al tratamiento, como la importación, la distribución en farmacias y en asociaciones, con prescripción médica y autorización de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa).

Sin embargo, el acceso al tratamiento aún enfrenta barreras significativas en el sistema judicial. Un estudio del Insper, que analizó sentencias del Tribunal de Justicia de São Paulo (TJSP), reveló que, aunque la mayoría de las acciones contra planes de salud para tratamientos de autismo son favorables a los pacientes, la situación se invierte para el cannabidiol: el 81,8% de las solicitudes de CBD para autismo son denegadas.

El principal obstáculo es que el producto no figura en los protocolos clínicos oficiales ni en el rol de la Agencia Nacional de Salud Suplementaria (ANS).

Ante la demanda del tratamiento, las farmacéuticas brasileñas han apostado por productos a base de cannabidiol. Un ejemplo es la Unión Química, que lanzó un extracto de cannabidiol de espectro completo, que eliminó el sabor y el olor para favorecer el consumo, especialmente entre pacientes más sensibles.

Las investigaciones científicas sobre el uso de cannabidiol en el autismo aún son recientes y se están llevando a cabo nuevos ensayos clínicos.

Un ejemplo notable es el primer ensayo clínico aleatorizado y controlado con placebo realizado por investigadores de la Universidad de California en San Diego. El estudio, centrado en niños autistas de 7 a 14 años con cuadros graves, señaló que dos tercios de los participantes presentaron mejoría clínica, principalmente en la reducción de la agresividad y la hiperactividad.

Aunque la investigación se considera pequeña (30 participantes), es un hito al indicar que el CBD fue seguro y bien tolerado, sin reacciones adversas graves, reforzando la necesidad de más estudios en el área.

El propio Dr. Flávio está llevando a cabo una investigación sobre la tolerabilidad del CBD en niños con TEA. “Es un campo prometedor, pero que requiere rigor científico y cuidado médico continuo.”