El spray de cannabis proporciona alivio a quienes sufren de rigidez muscular crónica
Un estudio español señala que el spray de cannabis medicinal puede reducir significativamente la espasticidad en pacientes con lesiones medulares crónicas refractarias a las terapias convencionales
Publicado en 01/08/2025

Nabiximóis y lesión medular: estudio revela mejora en la espasticidad | Foto: Divulgación
Para aquellos que viven con lesiones medulares crónicas, los espasmos y la rigidez muscular son parte de la rutina diaria. El cuerpo, que ya no responde como antes, ahora también se contrae sin previo aviso. Para muchos, incluso con tratamientos convencionales, la mejora nunca llega, o cuando lo hace, es insuficiente. Pero un nuevo estudio observacional realizado en el Instituto Guttmann, en Badalona, Cataluña, trajo un respiro. O mejor dicho: un spray.
Los investigadores evaluaron los efectos de los nabiximóis - medicamento a base de cannabis comercializado como Sativex®, en la espasticidad de pacientes con lesiones medulares crónicas. ¿El resultado? Una reducción significativa de los síntomas en hasta dos meses de uso.
La espasticidad es una de las complicaciones más desafiantes para quienes han sufrido una lesión medular. Se manifiesta en forma de rigidez muscular, contracciones involuntarias y espasmos que, muchas veces, impiden incluso los movimientos más simples. Es como si el cuerpo, ya debilitado, decidiera luchar contra quien lo habita.
En el estudio participaron adultos mayores de 18 años que presentaban espasticidad moderada a grave, resistente a los tratamientos tradicionales. Los pacientes fueron evaluados antes de comenzar a usar el medicamento en spray y nuevamente después de uno y dos meses. La dosis se ajustó de manera personalizada, de acuerdo con las necesidades y tolerancia de cada persona.
Treinta días para cambiar el cuerpo. Sesenta para calmar la mente
Los resultados fueron alentadores. En tan solo un mes, los participantes informaron una reducción del 30% en el dolor provocado por la espasticidad, medido por la escala visual analógica (EVA). Dos meses después, este índice se mantuvo, pero la reducción en otra medida, la Escala de Evaluación de Modificación (EAM), alcanzó el 52%.
Además, el 67% de los pacientes informaron una mejora percibida en su condición general, según la Impresión Global de Mejora del Paciente (PGI-I). Para quienes conviven con el dolor a diario, sentirse mejor es más que estadística. Es esperanza.
El comienzo de un nuevo camino
Aunque aún es necesario ampliar los estudios, especialmente para comprender los impactos a largo plazo, los resultados obtenidos en el Instituto Guttmann ofrecen una posibilidad concreta de mejora en la calidad de vida para pacientes que antes solo encontraban frustración en el espejo de los exámenes.
Los nabiximóis no son una cura. Pero pueden ser un respiro. Un descanso para los músculos y el alma. Un paso, aunque sutil, hacia la autonomía, el bienestar y el derecho a vivir con menos dolor.
Con información de Nature.com