Clasificación Taxonómica de la Cannabis sativa L.: de la biología a la relevancia cultural y medicinal
Comprende cómo la ciencia organiza la cannabis, sus subespecies, variedades y la importancia histórica y terapéutica de la planta
Publicado en 02/09/2025

La Cannabis sativa L. pertenece al Dominio Eukarya (organismos con células complejas), al Reino Plantae y a la Familia Cannabaceae, que también incluye el género Humulus — el mismo del lúpulo, usado en la fabricación de cerveza. Imagen: Canva Pro
Probablemente durante la escuela primaria, en la clase de Biología, escuchaste sobre la Clasificación Taxonómica Formal. Si no lo recuerdas, al menos reconoces términos como “Dominio”, “Reino”, “Filo”, “Clase”, “Orden”, “Familia”, “Género” y “Especie”, que representan los niveles jerárquicos de organización de la vida. ¿Refrescaste la memoria?
Ahora vamos a comprender cómo este sistema organiza la biodiversidad — y, principalmente, cómo se aplica a una planta bastante conocida por los lectores del Portal Sechat: la Cannabis sativa L. El módulo dos del Curso de Extensión en Endocannabinología, resultado de la colaboración entre la UFSC y el Dalla Instituto, profundiza en los principales aspectos de la cannabis medicinal y ofrece material con información esencial para profesionales de la salud. Aquí algunos puntos destacados:
¿Qué es la clasificación taxonómica?
La llamada taxonomía formal, o sistemática, es un método creado para agrupar organismos vivos en categorías que van desde lo más amplio a lo más específico. Esta estructura fue organizada por Carl Linnaeus, en el siglo XVIII, y hasta hoy sirve de base para la nomenclatura científica.
De forma simplificada, funciona como una pirámide invertida: en la cima está el Dominio, que abarca prácticamente toda la vida en la Tierra, y en la base está la Especie, el nivel más restringido e individualizado. Cuanto más se desciende en la jerarquía, menos organismos caben en el grupo, pero mayor es el parentesco entre ellos.
Este método es esencial para identificar y nombrar seres vivos, además de evidenciar sus relaciones de parentesco y evolución.
¿Dónde encaja la Cannabis sativa L.?
Dentro de esta estructura, la Cannabis sativa L. pertenece al Dominio Eukarya (organismos con células complejas), al Reino Plantae y a la Familia Cannabaceae, que también incluye el género Humulus — el mismo del lúpulo, usado en la fabricación de cerveza.
Actualmente, la clasificación reconoce solo una especie formal: Cannabis sativa L. (la “L.” se refiere a Linnaeus, que la describió). Esta especie se divide en dos subespecies principales, cada una con características botánicas y químicas distintas.
La primera de ellas, la Cannabis sativa subsp. sativa, también llamada "cáñamo", se cultiva principalmente para fibras y produce poco o ningún THC, generalmente por debajo del 0,3%. Sus plantas son altas, llegando a 3 metros, con hojas finas y largas, normalmente con nueve folíolos. Son tradicionalmente usadas en la industria textil. Su forma silvestre o ruderal se llama var. spontanea.
Por otro lado, la Cannabis sativa subsp. indica, conocida popularmente como “índica”, presenta concentraciones más elevadas de THC. Se divide en dos variedades principales: la var. indica, originaria del sur de la India, con hojas más estrechas, cuya forma silvestre es la var. himalayensis; y la var. afghanica, domesticada en la región de Afganistán y Pakistán, con hojas más anchas y forma ruderal conocida como var. asperrima.
Las semillas cultivadas de estas variedades tienden a ser más grandes que las silvestres, variando en coloración entre más oscuras (indica) o más claras (afghanica).
Con el tiempo, los cruces entre estas variedades dieron origen a innumerables híbridos. Un ejemplo clásico es la cultivar Skunk #1, creada en la década de 1980, que ha influido en diversas líneas modernas.
La popularización de la Cannabis sativa L. ha generado algunas confusiones en la terminología científica. Términos como “ruderalis” o “kafiristanica” han sido utilizados como si fueran especies diferentes, pero hoy se consideran sinónimos de variedades ya descritas. Otro error frecuente es llamar a cualquier planta de fenotipo estrecho “sativa” y a aquellas de hojas anchas “indica”.
En la práctica, ambas forman parte de la misma especie, pero de subespecies y variedades distintas. Para la mayoría de los usos — científicos, medicinales o agrícolas — la referencia más correcta es la cultivar (híbrido estable), y no solo el término genérico “sativa” o “indica”.
Historia, usos y ciencia moderna
La etnobotánica muestra que la Cannabis ha acompañado a la humanidad durante milenios, en usos que van desde la producción de fibras y semillas comestibles hasta el consumo ritual y medicinal. Por otro lado, la etnofarmacología investiga los saberes tradicionales sobre el uso terapéutico de la planta.
Incluso después de décadas de prohibición, la Cannabis se ha convertido en una de las especies más estudiadas en el mundo. En la década de 1960, el químico israelí Raphael Mechoulam aisló y describió el THC y el CBD, además de proponer el concepto de Efecto Entourage. Ya en la década de 1980, el investigador brasileño Elisaldo Carlini demostró la eficacia del CBD contra convulsiones, abriendo camino para su uso en epilepsias.
Hoy en día, los estudios indican que más del 60% de los fármacos anticancerígenos en uso clínico tienen origen en productos naturales, reforzando la importancia de investigar y utilizar plantas medicinales como la Cannabis.